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Enviado - 11 enero 2007 : 19:33:18
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12:08 East of Bucarest Pequeñas miserias y grandes cuestiones
A través del retrato de una pequeña ciudad de Rumania y de sus habitantes, Corneliu Porumboiu, realiza una comedia sabrosa, divertida y tierna, profunda y filosófica por Anne Feuillère La proyección de 12:08 East of Bucharest en Cannes en la Quincena de los Realizadores estuvo acompañada de grandes risas. Al final del festival, recibió la Cámara de Oro, entregada por un jurado presidido este año por los hermanos Dardenne, y la Etiqueta del Cine Europeo. A partir de ese momento, el filme circuló en numerosos festivales (Karlovy Vary, Toronto, Pusan, Copenhague - leer la news), comenzó su Tour de Europa (ya se estrenó en Italia, Hungría, Austria y en Noruega, y próximamente sobre las pantallas suecas y holandesas) y fue seleccionado en los European Films Awards. Su éxito es una bonita lección: con pocos medios financieros y técnicos, el joven realizador rumano Corneliu Porumboiu firma un primer largometraje divertido e inteligente, sobre un proyecto que le había permitido ser seleccionado en la Cinéfondation el año pasado.
"La revolución es como el reverbero, parte del centro para después propagarse en toda la ciudad" explica filosóficamente Pépé Pisconi, con un aire experto. Sobre el plató televisivo, sus acólitos, incrédulos, el profesor Manescu y Jdrescu, el presentador de una emisión no perfecta técnicamente (y a menudo fuera de plano por culpa de un cameraman poco práctico), están perplejos. En este día de Navidad, la gran interrogante sobre la cual debaten los tres hombres: ¿la revolución del 22 de diciembre del 1989, día de la fuga de Ceausescu y de la caída de la dictadura en Rumania, ha tenido lugar, si o no, en esta pequeña ciudad de provincia?. Y todo gira en función de la presencia del profesor Manescu... en la plaza de la Alcaldía antes de las 12h09, hora de la retransmisión televisiva de la huida del dictador en helicóptero, hora en consecuencia de la caída del régimen. ¿Tomó las armas antes del anuncio oficial de la caída del comunismo, hubo, si o no, una revolución en la pequeña ciudad de provincia? Se cae de maduro: con 12:08 East of Bucharest, estamos en el campo del puro entretenimiento cómico. Entre Manescu, lleno de deudas y de vodka en las venas, Pépé Pisconi, vestido de Papá Noel y con sus recuerdos de casamientos, Jdrescu, este periodista sui generis, alrededor de esta cuestión a la vez absurda y profunda, Porumboiu realiza a fuerza de encuadres fijos y pequeños sketch, el retrato de la Rumania de hoy, llena de pequeñas miserias financieras y humanas, de reumatismos históricos, de recuerdos ahuecados y deformados. Ya que la memoria de cada uno vacila, con o sin mala voluntad y que la historia está hecha, ella también, de miles de puntos de vista. Y las últimas imágenes, con miserables lámparas que se iluminan gradualmente en la ciudad gastada, resolverán finalmente la cuestión.
Egresado de la Universidad Nacional de Arte dramático y de Cine de Bucarest (UNATC), Poriumbu ha realizado y producido todos sus cortometrajes, entre los cuales Un voyage à la ville, ya premiado en Cannes en el 2004, y Liviu’s Dream, presentado en el Foro de la Berlinale. Vendido internacionalmente por la sociedad francesa The Coproduction Office, 12:08 East of Bucarest fue producido por 42Km Film, la sociedad del realizador, por un presupuesto casi ridículo, y fue girado en un mes con el apoyo de algunos sponsor todos sus colaboradores habituales. Cine artesanal pero magistralmente logrado.
(Cineuropa Boletín n. 50, 11.1.2007. - http://www.cineuropa.org/ffocusarticle.aspx?lang=es&treeID=1313&documentID=70912) |
Editado por - alazaro a las 28 diciembre 2007 19:43:33 |
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Enviado - 10 mayo 2007 : 14:38:16
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Festival de Cine de Transilvania, no sólo vampiros
CINEUROPA Angelica Tosoni 7.05.2007
Su nombre evoca bellísimas películas de horror de otra época, interpretadas por Peter Cushing y Christopher Lee. Pero dejemos de lado las empresas legendarias de Drácula. Transilvania acoge desde hace seis años uno de los festivales cinematográficos más relevantes del Este de Europa, el Festival Internacional de Cine de Transilvania (TIFF en sus siglas en inglés), que se desarrollará en Cluj y Sibiu del 1 al 10 de junio.
Este año, la más importante kermés cinematográfica rumana ofrece un rico programa que combina filmes vencedores de las muestras cinematográficas internacionales, estrenos de largometrajes y de cortos rumanos. El TIFF propone una mezcla de películas de terror, fantasía y retrospectivas, mientras que reserva a las películas "transgresivas" una sección especial con el emblemático título "No Limit".
Durante los “Romanian Days” es posible asistir a las proyecciones de las más recientes producciones rumanas y participar en seminarios y talleres, entre los cuales se destaca “Let’ s Go Digital”, que familiariza a los jóvenes con las técnicas del cine digital. Entre los eventos especiales del TIFF aparecen en primer lugar las proyecciones de la versión restaurada de Morometii, culto de la cinematografía rumana, y los estrenos de dos de las cintas más esperadas de la producción nacional: The rest is silence, de Nae Caranfil, y California Dreaming, de Cristian Nemescu. También en el programa, INLAND EMPIRE, de David Lynch, e Nuovomondo (The Golden Door), de Emanuele Crialese. Se proyectará también el filme When the Road Bends, dedicado a la tradición de la música balcánica.
En el TIFF se dispara la primera edición rumana de “Shooting Stars” con seis de los jóvenes actores seleccionados en la “European Film Promotion”, mientras que se lleva a cabo por segunda vez en el "Romanian Film Project Meetings” la presentación informal de proyectos cinematográficos a los compradores.
Para más información: tel/fax: +4021 326 64 80/ 326 02 68 e-mail: info@tiff.ro
http://www.cineuropa.org/newsdetail.aspx?lang=es&documentID=76837 |
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Enviado - 20 mayo 2007 : 23:02:18
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REPORTAJE: FESTIVAL DE CANNES Enfermos de cine, enfermos de realidad Cristian Mungiu relata cómo era Rumania poco antes de la caída de Ceausescu
OCTAVI MARTÍ - Cannes El País, Madrid 18/05/2007 El criminal de Zodiac, la última película de David Fincher, había visto varias veces El malvado Zaroff, una película de 1932 en la que, en busca de emociones cada vez más fuertes, el millonario propietario de una isla organiza cacerías en las que la fiera a abatir es un hombre.
El caso de asesino en serie que cuenta Fincher, que ocurrió a finales de los sesenta, inspiró a Donald Siegel y Clint Eastwood a la hora de realizar Harry el Sucio. Los personajes de Zodiac van a verla y los más implicados en la pesquisa no aguantan la proyección hasta el final: la diferencia entre la realidad contra la que ellos luchan a diario no tiene nada que ver con esa que Eastwood-Siegel resuelven a tiros.
Para subir la realidad a la pantalla, Hollywood necesita formatearla de acuerdo con sus esquemas narrativos y morales. Los propios protagonistas de los hechos utilizan el cine y sus convenciones para existir. O son vampirizados por ellos, tal y como le ocurrió al detective David Toschi, que fue imitado en su manera de llevar la cartuchera por Steve McQueen en Bullit para, más tarde, ser acusado de autoescribirse cartas de amenaza para seguir estando en el candelero informativo.
En 4 luni, 3 saptamini si 2 zile (4 meses, 3 semanas y 2 días), la realidad no necesita del filtro previo del cine para poder servir como material cinematográfico. El rumano Cristian Mungiu nos cuenta cómo era su país cuando él tenía 20 años, en 1988, poco antes de la caída de Ceausescu.
En la residencia universitaria reina el mercado negro, no hay de nada pero todo puede comprarse si se sabe llamar a la buena puerta. El aborto está prohibido pero se practica. El país es pobre pero lo peor es que además es miserable. Los jóvenes son confrontados al doble lenguaje, obligados a mentir para sobrevivir, a dejarse violar para no ser denunciados.
Mungiu filma de frente el desastre, Fincher lo convoca con sutiles efectos narrativos. Mungiu logra hacer subir la tensión dejando que el plano se alargue y la protagonista, angustiada y en el centro del mismo, se sienta más y más ausente del mundo que la rodea. Cuando necesita que nos identifiquemos con los miedos de ella, la capta cámara al hombro, en medio de una oscuridad casi absoluta; Fincher recurre al montaje, a los clásicos collages que comprimen el tiempo, a alteraciones en el volumen de sonido que subrayan la importancia de ciertos hallazgos. Al final, al rumano le traiciona el guión y, muy probablemente, la propia realidad a la que él sin duda debe ser fiel: las dos amigas, en vez de enfadarse entre ellas, tal y como exigiría un argumento bien escrito y razonado, no se enfrentan y optan por el silencio. Fincher, en cambio, aunque sabe que el caso del asesino en serie nunca se resolvió, nos indica claramente quién es el culpable. El cine le gana a la realidad.
¿El cine nos ayuda a ser mejores? ¿A comprender mejor el mundo? Estas preguntas inspiraron los ensayos filosóficos de Stanley Cavell. No tienen una respuesta fácil aunque Buster Keaton, proyeccionista que corteja a una novia en Sherlock Jr., ya proponía en su momento una respuesta: Buster Keaton mira cómo actúa el galán de la pantalla y le imita en su afán de seducir a la chica pero, tras un fundido a negro, descubre que el elegante petimetre del filme es ahora el desabotonado padre de tres criaturas. Ahí se interrumpen las ganas de Buster Keaton de seguir el cine como modelo.
(http://www.elpais.com/articulo/cine/Enfermos/cine/enfermos/realidad/elpepuculcin/20070518elpepicin_2/Tes) |
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Enviado - 20 mayo 2007 : 23:09:34
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Hurgar en el alma de un país
JORDI COSTA El País, Madrid, 18/05/2007
Toda dictadura acaba lanzando un eco patético en dirección al futuro: el arquetipo social, tristemente común, integrado por quienes sobreactúan su condición de pretéritos resistentes con la complicidad de la desmemoria colectiva. En otras palabras, todos conocemos a alguien "que corrió frente a las porras de los grises" (según sus propias palabras), a pesar de que su actual circunstancia transpire una mansedumbre medular, un conformismo que, probablemente, siempre estuvo allí. Pasados 16 años de la caída de Ceausescu, 12:08 al este de Bucarest, esquinada comedia rumana de maneras minimalistas, le busca las cosquillas al arquetipo esgrimiendo una pregunta que quizás toda cultura posdictatorial debería formularse: ¿existió realmente una revolución (o, según el caso, una transición)?
Ambientada en un pueblo no identificado, la película de Cornelio Porumboiu describe la Rumania democrática como una sucesión de interiores desolados, atrapados en cámara fija y habitados por figuras tristes. Quizás lo único que se mueva en el país (y en la película) sea la cámara manejada con cómica torpeza por el operador de un programa televisivo donde se va a debatir sobre el tema: las 12.08 son las coordenadas horarias que van a determinar si, localmente, tiene sentido hablar de revolución.
El cuerpo narrativo del filme tiene forma de sketch lacerante y lúcido, aunque un tanto alargado. Porumboiu demuestra que un sketch puede ser un formato válido para hurgar en el alma de un país, pero siempre será insuficiente para alimentar el metraje de una película.
(http://www.elpais.com/articulo/cine/Hurgar/alma/pais/elpepuculcin/20070518elpepicin_9/Tes) |
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Enviado - 20 mayo 2007 : 23:14:48
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Resaca de la revolución rumana Corneliu Porumboiu ganó la Cámara de Oro en Cannes con '12:08 al este de Bucarest'
ELISA SILIÓ El País, Madrid 18/05/2007
Desde hace poco, en Rumania, el Consejo Nacional de Cinematografía ofrece subvenciones siguiendo el modelo francés. Pero el cineasta Corneliu Porumboiu (Vaslui, 1975) ni siquiera lo intentó. Sus amigos se burlaban de él. ¿Quién va a querer ver una película en la que la mitad del metraje son tres hombres en el plató de una televisión local debatiendo sobre la caída de Ceausescu 16 años después de que ocurriera? La idea no suena muy estimulante, pero quizá sus colegas no leyeron el guión -plagado de hilarantes diálogos entre los dos contertulios y el presentador con espectadores al otro lado del teléfono-, que echa por tierra la idealizada y heroica imagen de un pueblo echado a las calles en una pequeña ciudad para derrotar al dictador.
¿Cómo estaba la plaza? Vacía, según los entrevistados y el propio Porumboiu, quien con su opera prima, 12:08 al este de Bucarest -hora en la que despegó el helicóptero de la familia Ceausescu-, sedujo en el Festival de Cannes, que le otorgó la Cámara de Oro de 2006. "Creo que yo me hubiese acercado a la plaza de mi ciudad natal, Vaslui, al menos por curiosidad. Fueron los jóvenes rumanos los que se lanzaron a las calles. Claro que es difícil ponerse en el papel tanto tiempo después. Cuando ocurrió la revolución, en 1989, yo tenía 14 años y estaba jugando al pimpón con un amigo. Y recuerdo que, al llegar a casa, toda mi familia estaba delante del televisor. No me dejaron moverme. Temían que me pasara algo", contaba Porumboiu hace unos días en Madrid.
12:08 al este de Bucarest, que se estrena hoy en España, utiliza como hilo conductor una emisión local. "Una película no puede abarcar un acontecimiento tan grande como una revolución y yo elegí una ciudad pequeña como la mía. En la televisión vi un debate sobre la transición y me interesó contar la resaca poscomunista", prosigue el realizador, que abandonó el guión que estaba escribiendo para centrarse en el que sería su premiado filme.
"La gente pensó que con la revolución todo iba a cambiar de un día a otro. Esperaba vivir como veíamos que se vivía en las películas americanas. El comunismo te empuja a pensar en blanco y negro, y de repente había colores. Hasta entonces no existían individuos, sólo el Estado. Para unos rumanos era una revolución y para otros un golpe de Estado, pero unos y otros pensaban que iba a ver una solución que no ha llegado". En su opinión, Rumania ha "inventado el absurdo o al menos ha hecho de él un arte". "El humor es superior a mí. Debe venir de la mentalidad de la gente de mi zona", razona.
Corneliu Porumboiu se involucró de lleno en la película. Por eso, mientras en la primera parte cuenta la vida de los invitados al programa -un profesor aficionado al vodka que se proclama héroe, un pensionista y eventual Santa Claus y un nuevo rico, dueño de la cadena-, en la segunda se convierte en el cámara de una escena fija."Cuando hubo que competir en el mercado libre cayó la producción y durante 10 años se estuvieron rodando una o dos películas al año. Después se pasó a unas 10 y este año se harán unas 30", calcula. La mayoría, son filmes producidos por los jóvenes realizadores que se aventuran en el mundo del cine. El propio Porumboiu recaudó entre amigos, anunciantes y familia los 180.000 euros con los que rodó el filme. Una buena corazonada: tras ganar la Cámara de Oro en Cannes, ya se ha vendido a 20 países.
(http://www.elpais.com/articulo/cine/Resaca/revolucion/rumana/elpepuculcin/20070518elpepicin_10/Tes) |
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alazaro
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Enviado - 20 mayo 2007 : 23:29:38
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60° Festival de Cannes: a todo cine Una muy buena sorpresa del cine rumano En la paralela Quincena de Realizadores se destacó 4 meses, 3 semanas & 2 días, de Cristian Mungiu Por Diego Batlle Para LA NACION, Buenos Aires Viernes 18 de mayo de 2007 CANNES.- Una muy buena jornada, dominada por la habitual diversidad de propuestas, se vivió ayer en la competencia oficial de esta 60° edición del festival. La crítica internacional recibió con mucho entusiasmo a Zodíaco , el thriller sobre el misterioso asesino serial que aterrorizó durante un par de décadas a California y que -al igual que en la Argentina- se estrenó comercialmente esta semana aquí y en casi todo el mundo. Mientras tanto, los fotógrafos y cholulos se deleitaban con la presencia en la ciudad de su director, el talentoso David Fincher (Pecados capitales), y de sus protagonistas, Jake Gyllenhaal, Mark Ruffalo y Chloë Sevigny.
Pero la verdadera sorpresa de este segundo día de actividad fue 4 meses, 3 semanas & 2 días, segundo largometraje del rumano Cristian Mungiu, quien ya había estado aquí en 2002 con su ópera prima Occidente, presentada en la Quincena de Realizadores. Ambientada durante un día de 1987, cuando la dictadura de Nicolae Ceausescu ya entraba en su etapa final de crisis rumbo al colapso de la era comunista, este melodrama brutal y despiadado narra la odisea de Gabita (Laura Vasiliu), una joven estudiante que debe enfrentar un aborto clandestino, y de Otilia (excepcional trabajo de Anamaria Marinca), la compañera de habitación que la asiste en sus desventuras.
Tan impactante y rigurosa como otras recientes muestras del muy de moda nuevo cine rumano, como La noche del Sr. Lazarescu y Bucarest 12:08, 4 meses, 3 semanas & 2 días está construida íntegramente con largos planos secuencia y cámara en mano para mostrar la urgencia, la sordidez, la precariedad y las miserias de un contexto inhumano, corrupto y opresivo.
El control social, el mercado negro, los personajes sádicos y oportunistas, el machismo, las diferencias sociales y, sobre todo, el miedo individual y colectivo conforman un retrato sobrecogedor, una metáfora perfecta sobre una época y una forma de vida.
Si bien la película resulta muy perturbadora (incluye una larga y bastante explícita secuencia dedicada a mostrar el aborto), también ofrece unas cuantas viñetas de humor negro, precisas observaciones sobre la realidad cotidiana y una profunda reivindicación de la amistad y la solidaridad entre las dos heroínas, víctimas indefensas de una era marcada por la represión y el terror. Con algunos elementos en común con la exitosa producción alemana La vida de los otros y una puesta en escena que por momentos remite a Secretos y mentiras, de Mike Leigh, 4 meses, 3 semanas & 2 días ya es el primer gran descubrimiento de la sección oficial de este año.
(http://www.lanacion.com.ar/entretenimientos/nota.asp?nota_id=909461) |
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alazaro
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Enviado - 21 mayo 2007 : 00:16:44
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Cannes 2007 4 Months, 3 Weeks and 2 Days - Concorso
di Antonio Spera close-up venerdì 18 maggio 2007
(4 Luni, 3 Saptamini Si 2 Zile) Regia: Cristian Mungiu; sceneggiatura: Cristian Mungiu; fotografia: Oleg Mutu; montaggio: Dana Bunesco; interpreti: Anamaria Marinca (Otilia), Vlad Ivanov (Mr. Bebe), Laura Vasiliu (Gabita), Alexandru Potoceanu (Adi); produzione: Mobra Film; distribuzione: Wild Bunch; origine: Romania; durata: 113’
Un dramma da camera. Un film di un realismo disturbante. 4 Months, 3 Weeks and 2 Days (4 Luni, 3 Septimane si 2 Zile) è una finestra sulla Romania degli ultimi mesi del comunismo che si preoccupa di mostrare la verità più cruda di un Paese in cui regnava (regna?) la paura per le proprie azioni. Ma è soprattutto un racconto che indaga sulla legalità e sulla moralità, sui sentimenti e sull’amicizia, sulla vita e sulla morte. Otilia, giovane studentessa, aiuta la migliore amica ad abortire: pratica quest’ultima rigorosamente proibita nel suo paese.
Questo spunto narrativo è il mezzo attraverso il quale il regista indaga la realtà rumena della fine degli anni ’80, governata da precarietà, arretratezza e paura. Una realtà chiusa che non trova via d’uscita se non nella sua stessa implosione.
La macchina a mano non segue i personaggi, ma li osserva con distacco. E’ un occhio indiscreto scosso da sporchi e piccoli movimenti che animano le scene immobilizzate dall’ansia. E’ lì pronta a mostrare senza prendere posizione, senza neanche accennare un giudizio. Ognuno dei lunghissimi piani sequenza che compongono la pellicola è una natura morta fatta di persone, di volti indecisi, di ineffabili pensieri. Ogni singola inquadratura è una cruda immagine di verità. Cruda perché esplicita, perché sincera, perché non curante di tralasciare i dettagli più impressionanti. Cruda, più che per ogni altro motivo, perché coraggiosa nel provocare il pubblico. Il regista Cristian Mungiu sembra interrogare lo spettatore, non tanto sul fatto se sia più giusto vivere o morire, quanto se sia più degno vivere ‘miseramente’ o non nascere.
4 Months è un racconto intenso, che, nonostante la drammaticità dell’argomento trattato, riesce a far intravedere un barlume di speranza. La Romania comunista viene descritta come un Paese triste, in cui si fanno strada ipocrisia ed egoismo. I personaggi di Otilia e Gabita sono il contraltare di questa tristezza. Sono l’emblema non di un mondo ‘diverso’, ma di una vita che cerca di riprendersi i propri diritti partendo dalle proprie responsabilità.
Il film è impreziosito dalle notevoli interpretazioni delle due protagoniste: sentite, profonde, di rara intensità, dirette alla perfezione dal regista. Con questo film, Mungiu dimostra di saper costruire le proprie inquadrature con estrema attenzione ai dettagli e alle simmetrie. E, cosa non facile, gira quasi completamente in interni: spazi chiusi in cui la quarta parete è il pubblico, giudice o semplice spettatore di un incubo ormai passato.
(http://www.close-up.it/spip.php?article2757) |
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alazaro
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Enviado - 26 mayo 2007 : 00:41:14
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4 mesi, 3 settimane e 2 giorni
Da Cannes, scrive Nicola Falcinella OSSERVATORIO SUI BALCANI 24.05.2007
A Cannes il film di Cristian Mungiu, regista romeno. Le protagoniste due studentesse nella Romania del 1987, sotto Ceausescu. Bucarest si scopre uno dei luoghi più vivaci delle cinematografia europea contemporanea In attesa di Emir Kusturica, che sabato chiuderà il concorso del 60° Festival di Cannes (le premiazioni saranno domenica sera) con “Promise Me This”, il primo grande film dell’edizione 2007 è arrivato dalla Romania.
Uno dei paesi cinematograficamente meno conosciuti d’Europa ma negli ultimi tre anni tra i più vivaci con almeno 5-6 film da non perdere realizzati da autori under 40. “4 mesi, 3 settimane e 2 giorni” di Cristian Mungiu, già regista di “Occidente” (2002) e di un segmento del collettivo “Lost and Found” (2005), è un film che non si dimentica: durissimo, teso, spiazzante. Le protagoniste sono due studentesse che vivono in una residenza universitaria nella Romania del 1987 sotto Ceausescu.
Parlano tra loro, Gabita resta nella sua stanza, Otilia va nelle stanze delle altre compagne e si prepara ad uscire. Il film si dipana a poco a poco, svia lo spettatore su false piste, non si lascia scoprire. La macchina a mano crea tensione, i piani sequenza con i dialoghi mai scanditi da tagli di montaggio rivelano la bravura delle interpreti Anamaria Marinca e Laura Vasiliu.
A metà film si capisce a cosa serva quella stanza doppia d’albergo che una delle due cerca di prenotare. La mora Gabita deve abortire un feto che ha il tempo del titolo. Arriva da loro un uomo, “consigliato” da un’amica e compie la pratica. La bionda Otilia, attraverso la quale sono seguiti i fatti deve far sparire il corpicino una volta espulso. Mungiu (che ha dichiarato di essere contro l’aborto, ma soprattutto di aver voluto mostrare le conseguenze delle scelte che le persone compiono) non risparmia il dettaglio “lynchiano” del feto insanguinato sul pavimento, ma senza compiacimento.
Mostra il dolore delle due, l’irrimediabilità di una scelta. Il tema, più che l’aborto, è l’amicizia, un legame che arriva fino in fondo, fino a sotterrare nel segreto uno dei gesti più estremi degli esseri umani.
La pellicola non è pessimista come sembra, è un pugno nello stomaco ben dato grazie anche alla tecnica del “pedinamento” dei personaggi cara ai fratelli Dardenne.
Mungiu, all’opera seconda, e le sue attrici difficilmente sfuggiranno alla giuria (tra i quali lo scrittore turco Orhan Pamuk e il regista italiano Marco Bellocchio) al momento dei premi, anche se il concorso è zeppo di grandi nomi (i fratelli Coen, il russo Sokurov che porta un film sul conflitto ceceno, Gus Van Sant, Quentin Tarantino, Wong Kar-Wai, il coreano Kim Ki-Duk) o di giovani talenti come il russo Andrey Zviagyintsev (“Il ritorno”) in gara con “Izgnanie – L’esilio” o il turco-tedesco Fatih Akin (“La sposa turca”) con “The Edge of Heaven”.
Tra gli eventi fuori concorso, la giornata slovena prevista per venerdì che presenterà alcuni dei lavori più interessanti prodotti dalla piccola repubblica ex jugoslava negli ultimi anni. Tra questi anche “Odgrobadogroba” di Jan Cvitkovic, vergognosamente non ancora distribuito in Italia.
(http://www.osservatoriobalcani.org/article/articleview/7600/1/51/) |
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Enviado - 07 junio 2007 : 22:44:20
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Cannes 2007 – Un Certain Regard Romania Dreamin'
Camillo de Marco CINEUROPA 25 mayo 2007
En estos días en Cannes se habla mucho de Rumanía, cuyo cine está actualmente en pleno cambio gracias a una de las más fértiles generaciones de cineastas del Viejo Continente. Los aplausos (y quizás algún premio el domingo por la noche) para 4 meses, 3 semanas y 2 días, del rumano Cristian Mungiu, en competición oficial en Cannes, son la confirmación de este renacimiento.
Desgraciadamente, el cine de Bucarest ha perdido prematuramente lo que parecía ser un nuevo talento con el que contar. Cristian Nemescu, cuyo primer largometraje California Dreamin' (Endless) fue seleccionado en la sección Un Certain Regard, falleció en un accidente de tráfico a los 27 años, mientras el filme se encontraba aún en postproducción.
Con California Dreamin', el joven Nemescu nos deja un testamento hecho de ironía y desilusión, pero privado del excepticismo que caracteriza a una parte del cine del Este y, al contrario, lleno de amor por la vida y confianza en el futuro.
En la estación ferroviaria del pueblecito rumano imaginado por Nemescu, se detiene durante la guerra de Kosovo, en 1999, un tren de la OTAN. Se realiza un desencuentro-encuentro de culturas que representa la relación entre los países económicamente más avanzados y el resto del mundo. El jefe de la estación (Razvan Vasilescu), un hombre a quien el comunismo ha arrancado a sus padres, esperó durante 50 años a que llegaran los estadounidenses a salvarlos y ahora quiere hacérselo pagar bloqueando este tren que transporta un radar de gran valor estratégico. El alcalde ve, sin embargo, la llegada del capitán Jones (Armand Assante) como una ocasión de desarrollo económico y organiza una gran fiesta. Y mientras tanto, estalla la historia de amor entre el joven sargento (Jamie Elman) y la hija del jefe de la estación, Monica (Maria Dinulescu).
En un gran juego de esperas y suspenses, el anticapitalismo / antiamericanismo de Nemescu esconde afecto ("el producto más importante de los Estados Unidos es...la seducción", se dice en el filme), y, así, la película transcurrirá llena de ironía durante 2 horas y 35 minutos. El productor Andrei Boncea ha querido, de hecho, dejar la versión incompleta del realizador y ha agregado la palabra "Endless" (lit. "sin fin") al título porque nadie sabe como habría sido el montaje final.
(http://www.cineuropa.org/newsdetail.aspx?lang=es&documentID=77263) |
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Enviado - 09 junio 2007 : 14:00:15
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Cannes 2007 – Palmarés Palma de Oro a la revelación rumana Mungiu
Fabien Lemercier CINEUROPA 27 mayo 2007 Al inicio de la 60ª edición del Festival de Cannes nadie habría apostado por la victoria de 4 months, 3 weeks and 2 days, el segundo largometraje del cineasta rumano Cristian Mungiu, coronado con la Palma de Oro 2007 esta tarde en la Croisette . Segundo título proyectado de los 22 en competición de este año, la película, que trata el tema del aborto, ha contado con el respaldo de la prensa internacional ya antes de seducir a un jurado presidido por Stephen Frears, permitiendo así al cineasta de 39 años (lanzado a la fama en 2002 en la Quinzaine des réalisateurs con Occident) y a Rumanía, pasar a formar parte de la historia de las Palmas de Oro. A este hecho se le suma el premio Un Certain Regard, otorgado ayer a California dreamin, de Cristian Nemescu, dos nuevos triunfos de la joven generación rumana que se inscribe en la carrera de éxitos iniciada con la Cámara de Oro recibida el año pasado por 12:08 al Este de Bucarest y el premio UCR 2005 de The Death of Mr Lazarescu. Pero la Palma de Oro que ha coronado a Cristian Mungiu es incluso más remarcable si se tiene en cuenta que el cineasta se ha encargado también de producir la película 4 months, 3 weeks and 2 days vía Mobra Film. Las ventas internacionales están a cargo de los franceses de Wild Bunch.
(http://www.cineuropa.org/newsdetail.aspx?lang=es&documentID=77232) |
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Enviado - 09 junio 2007 : 17:33:56
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Palma d'Oro: in Romania è festa E’ stata la notizia di apertura dei telegiornali e della prima pagina dei giornali, l’argomento preferito da molti romeni nelle loro conversazioni e sui diversi forum in internet. In Romania si celebra la vittoria a Cannes
scrive Mihaela Iordache OSSERVATORIO SUI BALCANI 30.05.2007
Euforia generale in Romania dopo il successo del trentanovenne regista Cristian Mungiu che ha vinto la Palma d’Oro a Cannes. 4 luni, 3 saptamini si 2 zile ('4 mesi, 3 settimane e 2 giorni') miglior film di Cannes nel 2007 è stato realizzato cinque anni dopo l’Occident ('L’Occidente') che aveva consacrato Mungiu.
L’azione che si svolge in un solo giorno - un sabato del 1987 - è il dramma di due studentesse di cui una - Gabita (Laura Vasiliu) – è incinta e decide di abortire nonostante durante il comunismo di Ceausescu fosse vietato.
Il sinistro signor Bebe che eseguirà l’aborto non vuole soldi ma una paga in natura e allora l’amica di Gabita, Otilia (Anamaria Marina) si sacrificherà. La pellicola non è centrata necessariamente sulla situazione che i personaggi devono affrontare. “Si tratta di aborto in generale - dice Mungiu - questo è stato importante per me mostrarlo perché la gente è propensa ad evitare e a non pensare alle cose che non gradisce”. Per Mungiu è stato quindi importante dimostrare che “la gente deve prendere decisioni solo quando è cosciente dalle conseguenze dei suoi atti”. Per il suo film anche il premio della critica internazionale che lo definisce come un film “forte e sconvolgente”.
La Palma d’oro è il premio più importante mai ricevuto dalla cinematografia romena. Cinquanta anni fa, Ion Popescu Gopo vinceva la Palma d'Oro per il cortometraggio Breve Storia. Sempre per il cortometraggio sono stati premiati Mirel Iliesiu per Le canzoni della Rinascita e Catalin Mitulescu per Trafic (2004).
Ma quest’anno i romeni “hanno stupito il mondo” come orgogliosamente notava un giornale di Bucarest. Con la Palma d’Oro per il lungometraggio di Mungiu e il premio “Un certain regard” per il film California Dreamin di Cristian Nemescu prematuramente scomparso.
Per celebrare Mungiu si sono mosse in grande stile le istituzioni. Gli è stato conferito dal presidente della Repubblica Traian Basescu - per la promozione a livello mondiale della cinematografia nazionale - la Stella di Romania e l’onorificenza di cavaliere mentre a Nemescu - post-mortem - l’Ordine nazionale al merito e l’onorificenza di cavaliere.
Per il successo ottenuto a Cannes Cristian Mungiu ha inoltre ricevuto le congratulazioni ufficiali dal ministero della Cultura che in una nota precisa che “il premio ottenuto da Mungiu è il più alto riconoscimento di tutti i tempi ottenuto dai film romeni”. Il ministro degli Esteri Adrian Cioroianu si è limitato ad affermare ”Giù il cappello“ aggiungendo che la performance del regista è sorprendente ma ben meritata e che ora Mungiu può essere considerato il ministro degli Esteri della cultura romena.
E’ stata la notizia di apertura dei telegiornali e della prima pagina dei giornali, l’argomento preferito da molti romeni nelle loro conversazioni come sui diversi forum in internet. Dopo lo stupore iniziale – un giornale titolava ”Incredibile, Mungiu vince la Palma d’oro” - si è passati ad un “finalmente un romeno vince” e ora addirittura i critici avanzano l’ipotesi dell’Oscar per il miglior film straniero.
Il regista Cornel Porumboiu, premiato l’anno scorso a Cannes per il debutto, considera che ”la Palma d’Oro è il premio più importante del festival più importante” e spera che questo successo porti più spettatori nelle sale romene che finora non sono state prese d’assalto per le proiezioni dei film premiati.
Da parte sua Cristi Puiu che a Cannes nel 2005 ha ricevuto il premio “Un Certain Regard” per “La morte del signor Lazarescu” crede che questo successo aprirà tutte le porte ai finanziamenti e alle future selezioni se i film saranno all’altezza.
Il capitolo finanziamento è stato molto sensibile e doloroso per Cristian Mungiu. Non più di 600.000 è costato 4 mesi, 3 settimane e 2 giorni. E sei mesi fa Mungiu non sapeva ancora se tutti i soldi sarebbero arrivati. Tra il regista Mungiu e il presidente del Centro Nazionale della Cinematografia (CNC) c’è stata una lunga disputa. Mungiu ha accusato il CNC di aver tergiversato il finanziamento del progetto. Inoltre secondo Mungiu, per ottenere finanziamenti dal CNC, si è dovuto avere a che fare con interessi particolari dei produttori, valigie con soldi che giravano da una mano all'altra, illegalità e clientelismi vari. Replicando il direttore del centro, Eugen Serbanescu, considera che Mungiu e altri devono riconoscere il merito del CNC nel selezionare il progetto e poi nel finanziarlo. Per concludere Serbanescu si dichiara fiero che un progetto cofinanziato dal suo Centro abbia ricevuto la più importante distinzione.
A qualche giorno dal successo di Cannes Cristian Mungiu è stato inoltre accusato di plagio. Lo scrittore Dan Mihu rimprovera a Mungiu di aver preso il tema del film da una sua sceneggiatura, premiata l’anno scorso al Concorso nazionale per la sceneggiatura organizzato da HBO Romania e TIFF. Cristian Mungiu aveva fatto parte della giuria del concorso. Ma i cineasti difendono il regista dalle accuse dello scrittore e ricordano che “nessuno ha il monopolio sul tema dell’aborto durante il comunismo”.
Già, semmai il monopolio lo hanno solo i ricordi dolorosi. Nel 1966, Nicolae Ceausescu emanava il decreto 770 con il quale interdiva gli aborti. Solo alle donne che avevano già quattro figli era consentita l’interruzione della gravidanza. I metodi contraccettivi non erano permessi. In molte sceglievano l’aborto clandestino nonostante fosse punito con la reclusione anche per i medici.
Provavano di tutto dai bagni caldi all’aspirina, agli sforzi fisici eccessivi ed altro. Anche un aborto clandestino eseguito da un medico poteva finire male. Molte donne sono decedute. Non c’è una statistica ufficiale ma le cifre reali dovrebbero essere sicuramente a troppi zeri. Non c’era più rispetto per la vita, esisteva solo l’obiettivo di abortire ad ogni costo. Dal divieto del regime comunista si è arrivati poi ad un milione di aborti eseguiti nel 1990. Tuttora la Romania detiene il primo posto in Europa per numero di aborti praticati.
“L’epoca d’oro” del comunismo è ricca di drammi. I temi legati a questi ultimi battono l’estetica, come è successo anche quest'anno a Cannes. Il premio a Mungiu può costituire un incoraggiamento per tutti i registi dell’Est, così come si augurava anche il regista romeno. Da quattro anni i film romeni vincono dei premi. Un segnale che apre prospettive ottimistiche.
(http://www.osservatoriobalcani.org/article/articleview/7631/1/51/) |
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alazaro
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Enviado - 18 agosto 2007 : 16:57:43
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A Locarno l'indipendenza rumena Da Locarno, scrive Nicola Falcinella OSSERVATORIO SUI BALCANI 17.08.2007
Si è da poco concluso il Festival del film di Locarno. Come era accaduto a Cannes, grande attenzione per la cinematografia rumena, a partire dal restauro del lungometraggio ''Indipendenta Romaniei'', del 1912 Prima di “Quo vadis?” di Enrico Guazzoni (1913), di “Cabiria” di Giovanni Pastrone (1914) e di “Nascita di una nazione” di David W. Griffith (1915) c’era “Indipendenta Romaniei”. Era il 1912 e il coraggioso e giovane Grigore Brezeanu realizzò un film per i 35 anni della vittoria del Regno di Romania contro l’Impero Ottomano. Fu il primo lungometraggio della storia del cinema, a lungo dimenticato e creduto perduto, anche perché il produttore Leon M. Popescu, spinto dalla disperazione per il fallimento economico dell’operazione, ne bruciò pochi anni dopo una copia insieme ad altri suoi film.
La pellicola è tornata d’attualità al 60° Festival di Locarno svoltosi dall’1 all’11 agosto. Nel concorso internazionale della prestigiosa vetrina svizzera c’era “Restul e tacere – Il resto è silenzio” (il titolo deriva da un verso dell’Amleto sheakespeariano) di Nae Caranfil, che fa rivivere in maniera divertente l’avventura di quella grande produzione, il primo kolossal di celluloide. Occasione perfetta per presentare il restauro - eseguito dal Centro nazionale per il cinema e l’Archivio nazionale dei film per il 95° anniversario dell’opera - di quel che resta di “Indipendenta Romaniei”.
In origine durava oltre due ore. Nel Teatro di Locarno, con accompagnamento al pianoforte dal vivo, ne è stata proiettata un’ora e un quarto. Oltre che il primo lungometraggio fu anche la prima docu-fiction: per assecondare il re Carlo (che finanziò il film e – come racconta Caranfil – scelse l’attore che doveva impersonarlo sullo schermo), alla fine dell’epica ricostruzione storica delle battaglie del 1877 corrono le immagini dei festeggiamenti per il trentacinquesimo anniversario.
Se per limiti tecnici le battaglie erano riprese in un’unica inquadratura, colpisce la composizione del quadro: le riprese non sono quasi mai frontali con una valorizzazione della profondità di campo che sorprende.
Brezeanu (che affidò al padre Ion, nome di spicco del Teatro Nazionale di Bucarest, uno dei ruoli principali) firmò la regia con Aristide Demetriade, anche attore insieme alle grandi star di allora, come Aristizza Romanescu o Constantin Nottara. Tutti nomi che ritornano nel film di oggi, il più costoso (prodotto dalla Domino Film e dalla Cargo Film senza ricorrere a finanziamenti stranieri) del cinema rumeno contemporaneo: Caranfil ha aspettato vent’anni perché la sua sceneggiatura diventasse un film.
Il caso vuole che la riscoperta avvenga nell’anno d’oro della Romania con la doppia vittoria di Cannes di Cristian Nemescu (morto giovanissimo un anno fa appena terminate le riprese di “California Dreamin’ “, premiato nella sezione “Un certain regard”) e Cristian Mungiu (Palma d’Oro per “4 mesi, 3 settimane, 2 giorni” in uscita italiana il 24 agosto).
Anche a Locarno la Romania ha vinto un premio, il Pardino d’oro per il miglior cortometraggio a “Valuri – Onde” di Adrian Sitaru, mentre il Pardino d’argento è stato assegnato a “Ich bin dran” del turco-tedesco Ismet Ergun.
Tornando a “Restul e tacere”, che sa ricreare l’epica, il coraggio e la sfrontatezza di quella sfida, è rimasto senza premi esattamente come lo scorso anno “Paper Will Be Blue”. Ma se il film di Munteanu aveva forse la “colpa” di essere claustrofobico e poco chiaro per chi non conosce bene i fatti del dicembre 1989 che ribaltarono il regime di Ceausescu, la pellicola di Caranfil ha pagato l’apparente leggerezza del tono.
Il film di due ore e mezzo, divertente e pensato per un pubblico largo, era tra i più belli dei 19 in concorso e avrebbe meritato qualcosa (o gli attori Marius Florea Vizante e Ovidiu Nicolescu o la fotografia) anche se “The Rebirth” del giapponese Masahiro Kobayashi è stato il giusto Pardo d’oro del sessantesimo. “Restul e tacere”, che sarebbe opportuno avesse una distribuzione italiana, sviluppa un discorso interessante sul cinema e sull’immortalità senza pomposità e intellettualismi, in modo comprensibile a tutti senza sminuire la riflessione.
Sempre la Romania completava la piccola rappresentanza balcanica con il documentario “Nu te supara, dar…” di Adina Pintilie (nessuna parentela con il grande Lucian), in gara nella sezione “Cineasti del presente”. Un esordio notevole, rigoroso e pudico nel ritrarre la vita di alcuni ospiti di un ospedale psichiatrico. Si apre con una frase di Sant’Agostino sul cogliere i momenti di felicità della vita, poi un’ora di piccoli gesti quotidiani. Un anziano che da quarant’anni sposta pietre da un punto all’altro del cortile e si interrompe solo per un gestaccio all’indirizzo dei compagni. Uno si sporca e il pannolone gli viene cambiato da un altro ricoverato che dà una mano agli inservienti. Due sempre in coppia discutono sul trascendente. La frase del titolo è l’intercalare che usano per contraddirsi. La sensazione è che la ricerca del divino si accompagni con la follia e solo chi si stacca in qualche modo dalla “normalità” sa guardare in alto: solo chi percorre instancabile con il sole e la pioggia quello spiazzo asfaltato tra i reparti può porsi davvero i problemi grandi dell’esistenza.
(http://www.osservatoriobalcani.org/article/articleview/8130/1/51/) |
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alazaro
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Enviado - 26 agosto 2007 : 13:34:29
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Estreno mundial para la Palma de Oro Cristian Mungiu
Camillo de Marco CINEUROPA 22 agosto 2007
4 meses, 3 semanas y 2 días, del rumano Cristian Mungiu, llega a las salas italianas en estreno mundial el próximo 24 de agosto con 120 copias, distribuido por Lucky Red. Una salida importante, en un período no fácil para el mercado italiano, para un filme que se coloca exactamente en el lado opuesto de los blockbusters americanos y que relata "una historia personal y al mismo tiempo universal, que nos interesa y que nos involucra a todos", como lo afirmó el realizador durante la presentación de la película ayer en Roma.
El filme revelación, ganador de la Palma de Oro en el último Festival de Cannes, ha confirmado el momento de gran agitación que está viviendo el cine rumano, con Radu Mihaileanu (El tren de la vida, Va, vis et deviens ), Cristi Puiu (La muerte del señor Lazarescu), Corneliu Porumboiu (12:08 Al este de Bucarest) y Cristian Nemescu, fallecido desgraciadamente con sólo 27 años después de haber rodado el apasionante California Dreamin'.
4 meses, 3 semanas y 2 días es el primer filme de una serie titulada "Cuentos de la edad de oro", que Mungiu dedica a historias personales durante la era del comunismo en Rumanía. "La ideología permanece como trasfondo. Relataré historias individuales, que conozco directamente o que me han contado".
(http://www.cineuropa.org/newsdetail.aspx?lang=es&documentID=79536) |
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alazaro
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Enviado - 28 agosto 2007 : 20:50:59
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Mungiu veut filmer au plus près du réel
Propos recueillis par MARIE-NOËLLE TRANCHANT Le Figaro, Paris 28 août 2007
Le cinéaste roumain a remporté la palme d’or à Cannes avec "4 mois, 3 semaines, 2 jours" , ce drame de l’avortement, demain sur les écrans. 4 mois, 3 semaines, 2 jours Drame de Cristian Mungiu, avec Anamaria Marinca, Laura Vasiliu, Vlad Ivanov. Durée : 1 h 53. DANS LA ROUMANIE de Ceaucescu, à la fin des années 1980, deux étudiantes décident de braver la loi qui interdit l’avortement sous peine de prison. Pour venir en aide à son amie Gabita (Laura Vasiliu), enceinte de quatre mois, Ottila (Anamaria Marinca), prend tous les risques, et va traverser une épreuve dont elle ne soupçonnait pas la profondeur et les répercussions intimes. Drame existentiel mis en scène comme un thriller à la tension puissante, 4 mois, 3 semaines, 2 jours a valu à son réalisateur, Cristian Mungiu, la palme d’or au dernier Festival de Cannes, ainsi qu’un prix de l’Éducation nationale d’abord controversé. Le cinéaste roumain n’était pas inconnu à Cannes, puisque son premier film, Occident, présenté à La Quinzaine des réalisateurs en 2002, avait été primé par la critique internationale. Avec ses courts cheveux bruns et son visage rond et sérieux, il garde à 39 ans un air très juvénile, allié à une grande maturité intellectuelle. Il sait exactement quel cinéma il veut faire, et quels moyens prendre pour y arriver. LE FIGARO. – Quelle a été votre formation ? Cristian MUNGIU. – Des études d’anglais puis de cinéma. J’ai commencé par être professeur et journaliste. À l’université de cinéma, j’ai eu la chance de pouvoir devenir assistant sur des tournages étrangers : c’était comme une deuxième école, pour moi. On apprend beaucoup mieux par la pratique. Parmi les cinéastes qui m’ont formé, je citerai Hitchcock pour les mécanismes de tension et de surprise, les néoréalistes italiens et les Tchèques comme Menzel et Forman qui m’ont révélé l’extraordinaire de la vie quotidienne, à l’opposé des films de propagande que j’avais pu voir, et qui n’ont rien de commun avec la réalité. Je veux apporter la vie à l’écran, et je veux que la vie apparaisse sans conventions. Qu’est-ce qui vous a amené à raconter cette histoire tragique d’un avortement ? Une expérience vécue de près, dont je me suis rendu compte qu’elle était partagée par beaucoup de gens autour demoi. En Roumanie, l’avortement a été interdit en 1966 pour des raisons purement politiques de démographie, et les gens le pratiquaient par opposition au système. On ne se posait pas de questions morales. La seule crainte était d’être pris. Aujourd’hui, la loi donne la liberté d’avorter, et cela permet de considérer l’acte lui-même non comme un problème politique ou social, mais comme une décision personnelle avec les retentissements et les conséquences qu’elle a sur votre propre vie. C’est cette dimension-là qui m’intéresse. J’espère que le film en rend plus conscient. C’est pour cela que vous avez choisi demontrer l’image choc du foetus sanglant ? Cette image était nécessaire au film. Elle vient de l’histoire elle-même, et je ne pouvais en faire l’économie si je voulais être franc. Il y a là toute la différence entre l’abstrait et le concret. Jusqu’ici, Ottila ne songeait qu’à aider son amie et à parer aux dangers qui se présentaient.Mais, tout à coup, elle doit affronter cette chose si humaine. Pendant les 25 dernières minutes du film, elle a une relation avec cet enfant qu’elle doit trimbaler, et elle réalise que ce n’est pas un objet. Je me suis demandé ce qui était le plus important à montrer : le fait qu’elle soit violée par le médecin ou le fait qu’elle découvre l’enfant. J’ai choisi d’être elliptique sur le viol, parce que tout le monde peut l’imaginer. Alors que tout le monde ne peut pas imaginer ce qu’elle a vu dans la chambre de son amie. Le film a obtenu le prix de l’Éducation nationale, que pensez-vous de cette récompense ? Je trouve très bien que ce film puisse servir de point de départ à une réflexion approfondie.Mais un film doit rester un film, il n’a rien à voir avec de la propagande, ni pour ni contre. À chaque instant, on voit les personnages poser des actes. À la fin du film seulement, ils se poseront des questions, et le spectateur aussi, peut-être. Je ne crois pas à l’éducation qui dit « faites ceci, ne faites pas cela ». L’important est ce qui éveille la conscience personnelle à la liberté, donc à la responsabilité. Moi-même, à vingt ans, j’ai pris conscience que je vivais dans un universmatérialiste sans réflexion profonde, sans question. J’ai acquis mes propres convictions, fortes,maisma préoccupation de metteur en scène est seulement de raconter une histoire, sans commentaire ni jugement, en préservant toute la complexité de la vie. Je n’ai voulu aucune intervention d’auteur, ni musique, ni gros plans, ni effets demontage. Toute la place est donnée aux acteurs, filmés en plans-séquences et en une seule prise, pour laisser les choses arriver naturellement. Beaucoup de spectateurs m’ont dit qu’ils n’avaient pas décroché une seconde, et c’est le meilleur compliment qu’on puisse me faire. Parce que je souhaite que le filmparle à chaque spectateur de sa propre vie.
(http://www.lefigaro.fr/culture/20070828.FIG000000143_mungiu_veut_filmer_au_plus_pres_du_reel.html) |
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alazaro
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Enviado - 05 noviembre 2007 : 21:50:43
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Cine rumano en Roma y Pisa
Gabriele Barcaro CINEUROPA 30 octubre 2007
Con la proyección de The Beheaded Rooster, la nueva película de Radu Gabrea (de estreno el próximo febrero en Rumanía tras su preestreno en el Festival Internacional de Cine de Transilvania), ayer por la noche se han inaugurado las Jornadas del cine rumano en Italia. La iniciativa, promovida por la Asociación Itaro Arte (presidida por Veronica Lazar, la actriz rumana que tantas veces trabajó con Bernardo Bertolucci y Michelangelo Antonioni) con el apoyo del Centro Nacional Rumano de la Cinematografía, llevará a Roma (hasta mañana) y Pisa (del 5 al 9 de noviembre) algunos títulos muy aplaudidos en los mayores festivales internacionales.
En el centro de un renovado interés que la sitúa entre las cinematografías más vitales de Europa, Rumanía cuenta hoy con una generación de jóvenes cineastas que han recogido las lecciones del maestro Lucian Pintilie, a menudo marcados por un humor acre y corrosivo, y por un sarcasmo sin piedad. Lo demuestran buena parte de la películas de la programación, desde La Muerte del Señor Lazarescu de Cristi Puiu (que desciende a los infiernos del sistema sanitario) a The Way I Spent the End of the World de Catalin Mitulescu (ambientada en la víspera de la caída de Ceausescu), ambas premiadas en Cannes, en la sección Un certain regard.
No hay duda de que parte del mérito de haber apuntado los focos hacia el renacimiento del cine rumano pertenece a la Croisette: en 2006 la Cámara de Oro concedida a la película de Corneliu Porumboiu A est di Bucarest, y este año la Palma de Oro a 4 meses, 3 semanas e 2 días de Cristian Mungiu (y el premio póstumo – también en Un certain regard – a California Dreamin' del desaparecido Cristian Nemescu), son reconocimientos que han convencido también a los distribuidores internacionales a mirar hacia los jóvenes autores de Bucarest y su entorno.
Junto a los títulos conocido y otros que no son tanto pero han sido igualmente apreciados a nivel internacional, desde The Paper Will Be Bluede Radu Muntean a Love Sick de Tudor Giurgiu), la reseña cuenta también con una selección de documentales y cortometrajes (el último de Pintilie, Tertium non datur, y Marilena de la P7 de Nemescu, la Palma de Oro Trafic de Mitulescu y el Oso de Oro Cigarettes and Coffeede Puiu).
(http://www.cineuropa.org/newsdetail.aspx?lang=es&documentID=80673) |
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alazaro
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Enviado - 14 noviembre 2007 : 20:01:49
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Nuovo cinema rumeno
scrive Nicola Falcinella OSSERVATORIO SUI BALCANI 05.11.2007
Una rassegna sul cinema rumeno, in cartellone di 20 film e 5 giorni di programmazione. Un’occasione per presentare i prodotti di un’industria cinematografica che riscuote riconoscimenti in ambito internazionale, ma che in Italia fatica ad affermarsi
Dopo Roma arriva a Pisa, al Cinema Arsenale fino a venerdì 9, la rassegna sul cinema rumeno contemporaneo. L’ iniziativa è organizzata dalle associazioni culturali Estenest (Romania) e ItaroArte (Italia), in collaborazione con il Centro Sperimentale di Cinematografia - Cineteca Nazionale e l’Arsenale di Pisa, con il sostegno dell’Istituto Culturale Rumeno.
Nel momento in cui i rumeni si trovano nell’occhio del ciclone per gli ultimi fatti di cronaca, l’iniziativa propone uno dei migliori prodotti della Romania di oggi.
Il cinema di Bucarest e dintorni sta vivendo dal 2002 / 2003 un momento di grande vivacità che l’ha portato a vincere la Palma d’Oro (e la sezione Un certain regard) all’ultimo Festival di Cannes e ad ottenere riconoscimenti in quasi tutte le manifestazioni più importanti.
Riconoscimenti che testimoniano il valore di un gruppo di cineasti emergenti – Cristi Puiu, Cristian Mungiu, Corneliu Porumboiu, Radu Munteanu, Catalin Mitulescu, il compianto Cristian Nemescu (morto nel 2006 a soli 26 anni) – che resta quasi invisibile in Italia anche se sta facendo grandi cose.
Accanto ai registi si fa strada anche una nuova generazione di attori e attrici (un nome per tutti, la bravissima Anamaria Marinca protagonista di “4 mesi, 3 settimane, 2 giorni”), fra i quali il ritrovato Francis Ford Coppola ha selezionato il cast per “Un’altra giovinezza”, film tratto dal romanzo di Mircea Elide, girato proprio in Romania. Un film complesso, caleidoscopico, visivamente impressionante, con una prima parte entusiasmante e una seconda molto meno convincente, realizzato con una consistente partecipazione di artisti e tecnici rumeni, a partire dal direttore della fotografia.
Così l’iniziativa di Veronica Lazar - già attrice per Bertolucci (“Ultimo tango a Parigi”, “La luna”, “Il tè nel deserto” e “L’assedio”), Antonioni (“Identificazione di una donna”, “Al di là delle nuvole”), Archibugi (“Verso sera”), Argento (“Inferno” e “La sindrome di Stendhal”), Rubini (“La bionda”) - arriva quanto mai meritoria.
Un breve viaggio fra le pellicole recenti più significative, per mostrare travagli e realtà quotidiana di un paese in cambiamento, delle quali due sole ("A Est di Bucarest" di Porumboiu e "4 mesi, 3 settimane e 2 giorni" di Mungiu) sono state distribuite in Italia, entrambe con scarsi risultati di pubblico.
Fra i lungometraggi previsti dal programma, "La morte del signor Lazarescu" di Cristi Puiu (vincitore di Un certain regard nel 2005 e di Alpe Adria Festival a Trieste nel 2006), con le grandi interpretazioni di Luminita Gheorghiu e Ion Fiscuteanu; "La Carta sarà blu" di Radu Monteanu; "La Grande rapina comunista" di Alexandre Solomon; "Legami morbosi – Love Sick" di Tudor Giurgiu, con Maria Popistasu e Ioana Barbu; "Come ho festeggiato la fine del mondo" di Catalin Mitulescu con Dorotheea Petre; "California Dreamin’" di Cristian Nemescu con Maria Dinulescu; "Il Gallo decapitato" di Radu Gabrea nonché i film di Mungiu e Porumboiu.
Fra i cortometraggi e i documentari verrano presentati i lavori di giovani premettenti come Adina Pintilie, Adrian Sitaru, Dragos Iuga, Miruna Boruzescu, Iulia Rugina, Costantin Popescu, Radu Jude, Vlad Ilicievici e un corto di Lucian Pintilie, un piccolo omaggio a uno dei grandi del cinema rumeno.
(http://www.osservatoriobalcani.org/article/articleview/8474/1/51/) |
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alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 02 diciembre 2007 : 22:57:53
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El cine rumano se consagra en los premios europeos '4 meses, 3 semanas y 2 días', de Cristian Mungiu, logra en Berlín los galardones a mejor película y director
ROCÍO GARCÍA (ENVIADA ESPECIAL) - Berlín El País, Madrid 02/12/2007
Fue otra gran noche para el cine rumano. Europa se rindió anoche ante la película 4 meses, 3 semanas y 2 días, dirigida por Cristian Mungiu. Después de ganar la Palma de Oro en el último Festival de Cannes, esta sórdida y realista historia de un aborto clandestino en los años más negros de la Rumania de Ceausescu volvió a conquistar ayer el corazón de los europeos, que se han rendido ante la honestidad de esta desgarradora película. El filme consiguió los dos trofeos más importantes, mejor película y mejor director, en la 20ª edición de los premios de la Academia de Cine Europeo, celebrados en Berlín.
Su gran rival, The Queen, de Stephen Frears, que partía como favorita con seis candidaturas, se alzó con el premio a la mejor actriz para Hellen Mirren y la música para Alexandre Desplat. La gala, en la que no faltó la nostalgia por la pérdida de Ingmar Bergman, coronó también al español Eduardo Chapero Jackson, que ganó el premio al mejor cortometraje por Alumbramiento.
Cristian Mungiu (Bucarest, 1968) fue el único que subió dos veces anoche al escenario del Arena de Berlín, donde se celebró la ceremonia. "No me puedo creer todo lo bueno que me está pasando este año. Doy las gracias por este apoyo al cine independiente", dijo un apocado y tímido Mungiu cuando recogió el gran y esperado galardón de la noche, el de mejor película. Antes lo había hecho como mejor realizador y dijo, sencillo: "Me honra recibir este premio recordando a todos los directores a los que ha galardonado esta Academia".
Si había un galardón cantado de antemano era el de Hellen Mirren, ya que la actriz británica se ha llevado todos los premios a los que ha optado desde el estreno de The Queen, incluido el Oscar. Mirren no pudo recoger el galardón, pero envió un vídeo. "Siempre me han inspirado las películas europeas, las veo y las adoro", dijo la actriz. Su colega Sasson Gabai, protagonista del filme israelí La banda nos visita, logró de mejor actor.
Alumbramiento, una historia sobre la muerte dirigida por Eduardo Chapero Jackson, fue el único título español que sonó anoche en Berlín, pero lo hizo a lo grande al imponerse como mejor cortometraje. Chapero Jackson, muy emocionado, recordó a Fernando Fernán-Gómez y los invitados a la gala respondieron con un cálido aplauso. No fue el único destello de memoria de la noche. De Ingmar Bergman, el cineasta sueco fallecido el pasado verano, habló la que fue su colaboradora y compañera, la actriz y directora noruega Liv Ullmann. Austera y elegante, de negro y con un collar de perlas, Ullmann repartió entre muchos de sus colaboradores y amigos 10 piedras traídas de la isla de Faro, donde se recluyó los últimos años Bergman. Fue el momento más cálido. Liv Ullmann ya no pudo ocultar sus lágrimas. Tampoco Jeanne Moreau, con capa blanca y flor negra, ni el casi centenario Manoel de Oliveira.
Fatih Akin se alzó con el premio al mejor guión por Al otro lado, tercer filme de este director germano-turco, mientras el galardón del público fue a parar a la película italiana La Sconosciuta, dirigida por Giuseppe Tornatore.
La Academia de Cine Europeo celebró ayer su 20º cumpleaños. Veinte años que han tenido en Win Wenders, ahora presidente honorífico de la Academia, a su verdadero artífice y defensor. El premio de honor de este año era para Jean-Luc Godard, pero a sus 77 años decidió no presentarse a la ceremonia. En su lugar recogió el galardón Wenders, que señaló que Godard se mostró en un principio conforme con el homenaje, pero que luego, por razones "complejas" que no explicó, declinó su presencia. "Para nosotros era el momento oportuno de darle este premio; parece que para él, no", añadió, algo molesto.
(http://www.elpais.com/articulo/cultura/cine/rumano/consagra/premios/europeos/elpepucul/20071202elpepicul_9/Tes) |
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alazaro
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Enviado - 05 diciembre 2007 : 14:07:48
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Berlin fête le cinéma européen et honore Cristian Mungiu Le cinéaste roumain est le vainqueur des 20es prix du cinéma européen, décernés sous la présidence de Wim Wenders
Marie-Noëlle Tranchant LE FIGARO, Paris 03/12/2007
« Il y a vingt ans, nous avons formé une société d’une quarantaine de réalisateurs et acteurs européens. Mais on a vite compris qu’il fallait ouvrir ce petit club à une famille plus large : elle compte aujourd’hui près de 2000 membres », rappelle Wim Wenders, président de l’Académie européenne du film, qui s’est réunie à Berlin, son lieu de naissance, pour décerner les European Awards 2007. Une cérémonie à la fois brillante et joyeusement conviviale, comme l’Académie en a trouvé la formule, animée cette année par la délirante énergie du groupe rock finlandais des Leningrad Cowboys.
Le palmarès a consacré le Roumain Cristian Mungiu, qui remporte le prix du meilleur réalisateur et celui du meilleur film pour 4 mois, 3 semaines et 2 jours. Fatih Akin, celui du meilleur scénario pour De l’autre côté. Les prix d’interprétation vont à Helen Mirren pour The Queen et à Sasson Gabai pour La Visite de la fanfare de l’Israélien Eran Kolirin, également lauréat du prix European Discovery. On peut trouver ce palmarès pas assez démarqué des grands festivals (Mungiu palme d’or et Fatih Akin prix du scénario à Cannes, Helen Mirren primée à Venise), mais s’il manque d’originalité et d’audace, il a pour lui l’indéniable qualité de l’exigence. Wim Wenders, quant à lui, avoue sa préférence pour le film Nous, les vivants du Suédois Roy Andersson, «une extraordinaire surprise de mise en scène» ; et les belles performances de Marion Cotillard dans La Môme ou de Marianne Faithfull dans Irina Palm auraient mérité une reconnaissance que leur concurrente Helen Mirren avait déjà.
(http://www.lefigaro.fr/cinema/2007/12/03/03002-20071203ARTFIG00435-berlin-fete-le-cinema-europeen-et-honore-cristian-mungiu.php) |
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alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 11 diciembre 2007 : 01:02:17
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Cristian Mungiu appelle l'Etat à soutenir le cinéma roumain
LE MONDE.fr (avec AFP) Paris, lundi 10.12.07 | 18h53
Le cinéaste roumain Cristian Mungiu, Palme d'or du festival de Cannes, a lancé lundi un appel au ministère de la Culture pour qu'il soutienne le cinéma roumain, alors que le pays ne compte plus qu'une quarantaine de cinémas en activité.
"En ce moment, il y a de l'intérêt pour le film en Roumanie, mais les gens ne viennent plus au cinéma, parce qu'il n'y a plus de salles", a déclaré M. Mungiu lors d'un débat sur la distribution cinématographique en Roumanie.
Dans le cadre de cette rencontre à Bucarest, le réalisateur de "Quatre mois, trois semaines et deux jours", a évoqué l'aventure de la "caravane" qu'il avait lancée à travers le pays pour présenter son film dans une quinzaine de petites villes roumaines qui ne disposent plus de salles de cinéma.
"Quand je parle à l'étranger de cette caravane spectaculaire, les gens me répondent que ce type d'initiative a été utilisée en Afrique, dans le sud du Mexique et dans certains territoires de l'Asie", a-t-il raconté, cité par l'agence de presse Mediafax.
"Il faut faire quelque chose maintenant, car nous sommes au bout de quatre ans de succès avec cette nouvelle vague cinématographique... Rapidement, cet enthousiasme va passer et nous allons retourner aux films téléchargés depuis l'Internet", a insisté M. Mungiu, en ajoutant qu'à l'étranger son statut de scénariste, réalisateur, producteur et même distributeur, en raison du manque d'implication de l'Etat, "devient comique".
De nombreux jeunes réalisateurs roumains, dont beaucoup ont été primés à l'étranger, se sont plaints à plusieurs reprises du manque de fonds de la part de l'Etat pour soutenir les créations autochtones.
Le film de Cristian Mungiu, récit cru d'un avortement clandestin dans la Roumanie de Nicolae Ceausescu, a reçu de nombreux prix, dont le plus récent à Berlin.
(0,14-0,39-33550062@7-54,0.html" target="_blank">http://abonnes.lemonde.fr/web/depeches/0,14-0,39-33550062@7-54,0.html) |
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alazaro
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Enviado - 28 diciembre 2007 : 19:49:45
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Més cinema de Romania: California Dreamin’
Katharina Kloss - Berlín Traducció: Victoria Shevelá CAFE'BABEL, 19.12.2007 |
En plena eufòria de cinema romanès, el director Cristian Nemescu, mort durant l'edició del film en accident automovilístic, ofereix la visió d’una terra que volia canviar.
La Mònica vol marxar de Capalnita, un poble en terra de ningú a Romania. El seu pare, Doiaru, el guardabarrera, que controla la policia al poble, també controla quasi tota la resta dels habitants.
Durant la Guerra de Kosovo arriba la notícia des del ministeri, que un dels trens de l'OTAN amb soldats de la marina nord-americana queda detingut a Calpanita. Els habitants esperen la seva oportunitat; cadascú a la seva manera. “Passa la frontera sense papers?” –amb el que no han comptat els soldats és amb la mafia local de l’estació de trens del poble i amb que els esperarien cinc dies al dipòsit franc…
En aquesta amargada cerca del passat perdut i el futur incert de les generacions vinents; entre barreres lingüístiques i la caricaturitzada amistat de pobles, en el film de Nemescu es barrejen personatges i cultures.
Llançar-se o quedar-se a les vies –només hi ha dues opcions en aquesta tragicomèdia. I no es deixin influir pel cartell de la pel·lícula que recorda una comèdia provincial nord-americana. Totalment recomanable!
(http://www.cafebabel.com/ca/article.asp?T=T&Id=13309&utm_source=NL_CA&utm_medium=email) |
Editado por - alazaro a las 28 diciembre 2007 19:58:15 |
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alazaro
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Enviado - 02 enero 2008 : 21:03:31
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Otan en emporte la Roumanie Posthume. Premier et dernier film d’un réalisateur mort en 2006
ÉRIC LORET QUOTIDIEN - Libération Paris, mercredi 2 janvier 2008
California Dreamin’ , de Cristian Nemescu, avec Armand Assante, Razvan Vasilescu, Jamie Elman, 2 h 35
Cristian Nemescu est mort dans un accident de voiture en août 2006, en plein montage de son premier et dernier long-métrage. Or son film est bon, très bon, même. Mais eût-il été aussi réussi si Nemescu l’avait achevé, ou bien est-ce en vertu précisément de ses trous, de ses manques, qu’il atteint un délicieux sommet dans l’esthétique du fragment ? Difficile à démêler.
Décalage
Le début, pourtant, rebute. Une ouverture avec misère, guerre et bombe précède une hystérie de mauvais aloi, la caméra s’agitant sans autre raison que de faire croire qu’elle est jeune. Une demi-heure plus tard cependant, on a fini par s’installer à Capalnita, trou du cul fictif de la Roumanie de 1999, où un convoi de l’Otan escorté par des soldats américains tente de rallier la Serbie. N’était la mauvaise volonté de Doiaru, chef de gare et mafioso du village qui a décidé de bloquer indéfiniment les Yankees. Sa fille Monica tombe amoureuse du beau sergent David, sans s’apercevoir que le joli Andréi, garçon local, se meurt en silence d’amour pour elle. A l’étage des adultes, il y a d’un côté le capitaine Jones (Armand Assante), dur à cuire à la tête du convoi, qui bout dans l’attente de l’hypothétique paperasse roumaine qui pourrait débloquer la situation. De l’autre, le maire du village, obsédé par la manne que représente selon lui ce débarquement inopiné.
Mais sous l’intrigue, c’est l’humain qui prime, et son observation. Nous voici arrivés à quelque chose comme Milos Forman au temps des Amours d’une blonde. En particulier dans la description des émois adolescents ou bien dans la scène de fête au village (le maire a en effet jugé bon de rééditer l’anniversaire de sa cité afin de favoriser les rapprochements roumano-américains). Un mollet gratté en classe, un sein qui se pose contre un bureau à travers l’étoffe du chemisier, les œillades, hésitations, fous rires gênés et impasses linguistiques de la fête atteignent un degré d’émotion tout neuf.
Mais comme le moteur de California Dreamin’ est à contretemps et que tout roule sur le décalage, cette scène centrale de la rencontre entre les deux cultures est aussi un grand moment de malentendu. Parmi les sommets de poilade, une estrade décorée d’horribles portraits de présidents américains et d’Elvis à différentes phases de sa décomposition. Ledit Elvis fera d’ailleurs une apparition en sosie, peu avant qu’un troupeau de putes déguisées en vampirettes ne soit offert à la soldatesque, sous la houlette de Dracula, seule créature jamais enfantée par les mythologies roumaine et hollywoodienne conjuguées.
Pantalonnade
California Dreamin’ est une sorte de cas d’école du film européen d’auteur. On y trouve une rancune tenace à l’égard de l’Amérique, libératrice et écrasante, où s’ancre la haine de Doiaru, le chef de gare. Mais par ricochet, ce stimulus étranger sert à révéler les ratés de la culture roumaine, au premier rang desquels l’incurie administrative et la désorganisation politique.
Après une longue bonne humeur servie par des comédiens attachants, y compris dans la pantalonnade, le film s’achève plutôt mal, comme il avait commencé. Reste, un mois après le visionnage, le souvenir d’un moment familier et heureux, bonheur qu’on n’arrive à attribuer à rien de précis, si ce n’est la buée d’un regard complice.
(http://www.liberation.fr/culture/cinema/301264.FR.php) |
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alazaro
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Enviado - 14 enero 2008 : 13:21:57
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La crítica de EE.UU., enamorada de Mungiu
c.d.m. Cineuropa, 8 enero 2008
4 meses, 3 semanas, 2 días del realizador rumano Christian Mungiu continua con su paso triunfal tras ser galardonada con la Palma de Oro en Cannes 2007 y recibir numerosos reconocimientos. Ayer la National Society of Film Critics Awards, que agrupa a los más influyentes críticos norteamericanos, atribuyó a la película producida por Mobra Films y Saga Film el premio a la mejor película extranjera.
(http://www.cineuropa.org/newsdetail.aspx?lang=es&documentID=81616)
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Enviado - 31 enero 2008 : 01:21:09
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Film roumain : California Dreamin’, de Cristian Nemescu
ROMANIA.COM Janvier 2008 1999, pendant la guerre de Kosovo. Un train transportant des équipements militaires envoyés par l’OTAN a reçu l’accord verbal du gouvernement roumain pour traverser le pays en direction de la frontière avec la Serbie. Le convoi est placé sous la protection de soldats américains et de quelques soldats roumains.
Mais lorsque ce petit monde arrive à Capalnita, un village du fin fond de la Roumanie, voilà que le chef de gare, Doiaru, une sorte de mafioso local triste et désabusé, refuse de les laisser poursuivre leur route. Il réclame les autorisations officielles nécessaires au trajet. Sans papiers, impossible de repartir, assène-t-il ! Les militaires se retrouvent bloqués dans ce petit patelin à attendre de pouvoir finir leur mission.
Les heures passent et la situation n’évolue pas. Le chef de gare reste sur sa position. Les papiers officiels traînent. Le maire du village en profite pour organiser une fête en l’honneur des soldats, en espérant attirer l’attention de la presse sur son village et faire venir d’éventuels investisseurs...
California Dreamin’, premier et dernier long métrage de Cristian Nemescu, est resté inachevé, ce qui se ressent dans la deuxième partie du film. Le très jeune cinéaste Cristian Nemescu (27 ans) a été tué dans un accident de voiture alors qu’il finalisait le montage de son film. Cristian Nemescu était l’un des cinéastes les plus prometteurs du cinéma roumain. Le prix "Un certain regard" lui fut décerné en 2007 au Festival de Cannes à titre posthume.
California Dreamin’ Réalisateur : Cristian Nemescu Avec : Armand Assante, Jamie Elman, Razvan Vasilescu, Maria Dinulescu, Alexandru Margineanu, Ion Sapdaru. Film roumain, genre : Drame Durée : 2h35 Année de production : 2006 Date de sortie en France : le 02 Janvier 2008 Distribué par : Bodega Films
(http://www.roumanie.com/Cinema_roumain-Film-roumain-California-Dreamin-Cristian-Nemescu-A2595.html) |
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Enviado - 29 marzo 2008 : 13:33:25
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ENTREVISTA CON MARIA POPISTASU, ACTRIZ "Rumanía ofrece cine humano y profundo"
IMMA FERNÁNDEZ El Periódico, Barcelona 29/3/2008
- Lesbianismo e incesto en el cine rumano. Si Ceaucescu levantara la cabeza... - Ja, ja, con él esta película no podría existir. Pero no es una historia de lesbianas e incesto sino de amor. El amor se da en situaciones muy diversas que no se eligen, hay muchas combinaciones.
- ¿Refleja la explosión de libertad en el país tras muchos años de dictadura? - No creo que haya tal movimiento; vamos paso a paso.
- No tan rápidos como en España, donde los homosexuales ya se pueden casar y adoptar. - ¿De verdad? Es fantástico. Para nosotros fue una sorpresa el éxito de la película, sin escándalo. Algunos temían que las paredes aparecieran con pintadas de amenazas de muerte a los gays. Pero muchos jóvenes se identifican con los personajes. Además, no es provocadora, no hay escenas de alto voltaje, son poéticas. La relación entre dos mujeres suscita morbo.
- En Love sick usted es la chica dura, excéntrica, aunque en realidad tiene una gran dependencia de su hermano. Una relación patológica. - No sé si es enfermiza, no está claro lo que sucede entre ellos, si es incesto. Eso sí, crea tensión. Hablé con psicólogos y me explicaron que desde pequeños los hermanos se gustan pero cuando se va más allá y se llega al terreno de la sexualidad esos sentimientos se paran por instinto.
- El cine europeo contrataca el despliegue de medios y efectos de EEUU con filmes pequeños e íntimos. Y Rumanía se deja oír. - Sí, el cine de mi país está en un momento muy dulce. No tenemos dinero, pero ofrecemos historias humanas y profundas como esta.
- Los actores del Este tienen fama de ser muy disciplinados. ¿Es difícil para una actriz rumana triunfar en Europa? - Sí, somos muy disciplinados y serios. Yo he trabajado en Gran Bretaña, Alemania... Pero me gustaría cambiar de registro porque suelen darme el papel de la chica inmigrante que busca un futuro mejor. Es la realidad, pero espero que cambie.
(http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=495616&idseccio_PK=1026&h=) |
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alazaro
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Enviado - 05 abril 2008 : 18:11:32
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Cinéma du réel: Podul de Flori ('Le Pont des fleurs')
FLUCTUAT.NET Posté par Van le 31.03.2008 à 16:53
Tout frais terminé, Podul de Flori, programmé en fin de Festival du Cinéma du Réel, a été reçu comme une bonne nouvelle du cinéma roumain. Il a obtenu le Prix des Bibliothèques décerné par la direction du livre et de la lecture.
La programmation du festival cette année s'est fortement attaché au sort des migrants croisés sur les routes de l'Occident. Des vies d'exode, de séparation, des destins fragiles, jetés au gré des vents contraires. Dans Podul de Flori, on découvre les conditions de vie de ceux qui sont restés au pays et qui attendent, un morceau d'eux-mêmes parti chercher le secours. Des familles déchirées qui s'accrochent à l'idée d'un avenir meilleur pour leurs enfants, des clans sacrifiés coupés en deux: c'est le cas de beaucoup en Moldavie. L'un ou l'autre des parents part à l'étranger pour améliorer le sort de ceux qui restent.
Thomas Ciulei nous installe en pleine Moldavie rurale, dans la ferme de Costica, un père de famille agriculteur, un «acteur né» dit-il, mélange de Dustin Hoffman et de Robert De Niro. Rencontré pendant un repérage, Costica a abordé le réalisateur en le prenant pour un détective. Après quelques verres du vin que l'on sert à flot pendant le film, le casting était conclu.
Costica résume sa situation intenable face caméra: il sème dix hectares d'orge, trois vont aux animaux, il lui en reste sept à vendre. Quand tout va bien il s'en sort tout juste: «c'est ça l'agriculture en Moldavie», ajoute-t-il avec un sourire crispé. Il sème et récolte à la main avec l'aide de ses seuls enfants, un jeune garçon et deux adolescentes. Pour sauver les siens de cette impasse, la mère est partie travailler en Italie.
Costica est double: tendre comme une mère, il mène ses troupes comme un chef militaire. Qu'il soigne les boutons de varicelle de son fils, qu'il pétrisse le pain, range la maison ou aide une chèvre à mettre bas, ses mains sont d'une douceur infinie. Des gestes connaisseurs, mille fois répétés mais exécutés avec plaisir devant la caméra, avec passion et même conviction. Conviction que ce qu'il fait est «ce qu'il faut faire». Sa femme là-bas est clandestine, coincée. Il la harcèle au téléphone au sujet de ses papiers. En attendant son improbable retour, la vie est suspendue dans la maison familiale.
Temps de l'absence. Quotidien de la maison. Cycle naturel. Tout est comme «avant» dans l'environnement de la maison. Costica s'y emploie avec acharnement. Le temps qui passe est suggéré par de très beaux plans de la campagne environnante, une nature sauvage et belle, tranchante et immuable. Les jours se suivent, les uns ressemblant aux autres. Le retour de l'école est ponctué par l'incontournable compte-rendu des enfants sur les notes obtenues en roumain, en maths, en histoire géo. Les repas et les couchers se répètent et traduisent l'absence de la mère, la douleur de la séparation.
Le film est ponctué de déclarations de Costica à la caméra, comme des petits bilans de ce qu'il vit, comme des extraits de ce qu'il pourrait dire à sa femme. Comme des moments de pause, de relâchement, de confidence qu'il nous livre. Le reste du film observe patiemment la vie de ce père poule bouleversé et bouleversant. La caméra nous rend témoin distancé de la relation de toute la maisonnée avec la mère absente. Des colis arrivent d'Italie avec du fromage que le jeune fils prend pour du savon et qui sent l'ailleurs, la vie étrangère de la mère. Des communications téléphoniques avec elle dont la voix paraît si loin montrent le désarroi et le manque. Le temps passe, la ferme paraît de plus en plus éloignée de tout.
Les scènes de la vie ordinaire comportent de nombreux champs, contre-champs et une touche fictionnelle qui peut dérouter le spectateur. Les protagonistes jouent leur propre rôle avec talent et ces scènes rituelles, où le geste est répété et rejoué comme à l'infini, permet à Thomas Ciulei de composer une forme documentaire originale. Tourné en 35 mm, avec une équipe de sept personnes pendant trois mois, six jours par semaine, Podul de Flori a la beauté d'un film de cinéma patiemment composé avec le réel. Chaque jour, Thomas Ciulei décide de filmer des saynètes observées quelques heures auparavant qu'il demande aux protagonistes de rejouer. Ces scènes entre fiction et réel ponctuent le film et lui donne sa profondeur temporelle. Les saisons s'enchaînent, les enfants grandissent et la mère n'est toujours pas là. Les liens se distendent. L'absence se fait plus crue de jour en jour. Les lettres des enfants lues en voix off nous invitent un peu plus dans leur univers face à un Costica hyperactif. Il retourne la maison, nettoie, s'occupe du jardin, soigne les animaux et les êtres vivants sous son toit.
La vie de la famille est montrée de ce point de vue de l'absence. Aucun autre personnage ne traverse le film, si ce n'est quelques silhouettes fugitives. Le clan est fermé, resserré autour de l'âpreté du présent. Costica porte à bout de bras ses enfants et se convainc lui-même qu'ils ont fait le bon choix à travers ses monologues où transparaît son émotion.
Thomas Ciulei prend le parti d'exagérer l'absence de la mère. Costica vit au jour le jour et pousse toute son énergie et ses enfants vers l'avant. Vers demain : un temps incertain où se dessine l'espoir des retrouvailles et l'avenir des enfants.
Podul de Flori ('Le Pont des fleurs') Thomas Ciulei, 87 min, 35 mm couleur, 2008, Roumanie.
(http://cinema.fluctuat.net/blog/29864-cinema-du-reel-podul-de-flori-le-pont-des-fleurs-.html) |
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alazaro
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Enviado - 08 abril 2008 : 21:20:28
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alazaro
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Enviado - 11 abril 2008 : 00:54:38
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Rumania Rooster sube al carro de la caravana cinematográfica
Toma Peiu CINEUROPA 8 abril 2008
Debido a la falta de cines en Rumania, las caravanas cinematográficas se están volviendo cada vez más populares entre los distribuidores para promocionar las películas locales. Ese es el caso de la película de Radu Gabrea The Beheaded Rooster, una coproducción entre Alemania -Austria-Hungría-Rumania basada en una novela del autor Eginald Schlattner.
Esta película épica se desarrolla durante el final de la 2ª Guerra Mundial, cuando los sajones que vivían en Transilvania sufrieron un dramático revés al abandonar Rumania el Eje y unirse a las fuerzas aliadas. Los adolescentes nativos rumanos, enrolados en las juventudes hitlerianas, tendrán entonces que tomar algunas de las decisiones más importantes de sus vidas.
En Abril y Mayo, el director viajará con su película alrededor de Transilvania, a ciudades donde o han cerrado los cines o los que hay no tienen apenas espectadores, incluyendo la capital europea de cultura en el 2007 Sibiu y la ciudad cercana de Fagaras, donde se desarrolla la historia, Sighisoara, Bistrita, Agnita, Biertan, Lugoj, Resita, Oravita y Otelu Rosu.
Después de los estrenos en Austria, Alemania y Hungría, el estreno de Rooster en cines de Bucarest y Iasi fue un gran fracaso, con tan sólo 762 espectadores, pero el director/coproductor Gabrea espera conseguir un gran impacto en Transilvania, donde el público debería estar más interesado en un film que representa un momento histórico de gran calado de su región multicultural.
Esta es la tercera caravana cinematográfica en Rumania en los últimos siete meses. Las dos anteriores promocionaron la película de Cristian Mungiu vencedora de la Palma de Oro 4 Meses, 3 Semanas y 2 Días y el documental de Alexandru Solomon sobre Radio Free Europe Romania, Cold Waves, mientras que la cuarta podría ser la 7ª edición del Transylvania International Film Festival (30 de Mayo –8 de Junio, Cluj-Napoca), programado para este verano.
(http://www.cineuropa.org/newsdetail.aspx?lang=es&documentID=83424) |
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alazaro
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Enviado - 07 junio 2008 : 23:22:28
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Radu Mihaileanu, cinéaste de l’exil et de l’identité
LE COURRIER DES BALKANS mercredi 4 juin 2008
Roumanie, Israël, France: itinéraire de ce réalisateur roumain, qui vit à Paris depuis les années 1980. Un cinéaste marqué par le destin de son père, journaliste juif et communiste, déporté en camp de travail par les nazis, et qui, après s’être évadé, choisit de changer d’identité. Après le succès de ses films, Trahir, Train de vie et Va, vis et deviens, Radu Mihaileanu a choisi, pour la première fois, de tourner son prochain film, Concert, dans son pays natal.
Né à Bucarest en 1958, Radu Mihaileanu est le fils de Mordechaï Buchman, journaliste juif et communiste, déporté en camp de travail par les nazis, et qui, après s’être évadé, choisit de changer d’identité. C’est sous son nouveau nom, Ion Mihaileanu, qu’il écrivit le scénario d’un film de Pintilie.
Animateur d’une troupe de théâtre en Roumanie, son fils, Radu Mihaileanu fuit la dictature de Ceaucescu en 1980 et émigre en Israël, avant de s’installer en France. Elève à l’IDHEC, il travaille dans les années 1980 comme monteur, puis assistant réalisateur, notamment auprès de Marco Ferreri, tout en signant parallèlement une poignée de courts métrages.
En 1993, Radu Mihaileanu tourne son premier long métrage, Trahir, qui conte les démêlées d’un poète roumain dissident avec le régime stalinien. Mais c’est avec son deuxième film, Train de vie, primé à Venise et Sundance, que le cinéaste accède à la reconnaissance internationale: cette fable teintée d’humour juif aborde la Shoah sous un angle original, l’organisation d’un faux train de déportation par des villageois qui espèrent ainsi échapper aux camps de la mort.
Les thèmes chers au cinéaste - l’exil, l’identité - sont au cœur de son troisième film, Va, vis et deviens, très remarqué au Festival de Berlin: le cinéaste, qui a fait appel à Roschdy Zem et Yaël Abecassis, s’inspire cette fois de l’histoire des Juifs éthiopiens envoyés en Israël au milieu des années 80.
Lisez l'article complet à http://balkans.courriers.info/personnalites.php3 Llegiu l'article complet a http://balkans.courriers.info/personnalites.php3 Leed el artículo completo en http://balkans.courriers.info/personnalites.php3 |
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alazaro
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Enviado - 31 agosto 2008 : 18:58:15
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El aborto como metáfora social El director rumano Cristian Mungiu hace en su filme ‘Cuatro meses, tres semanas, dos días’ un retrato de un momento social e histórico a partir de un hecho difícil y aislado como el aborto
Pablo Fiallos. Redactor EL COMERCIO.com, Quito (Ecuador) 14.08.2008
El director rumano Cristian Mungiu hace en su filme ‘Cuatro meses, tres semanas, dos días’ un retrato de un momento social e histórico a partir de un hecho difícil y aislado como el aborto.
Con escasos recursos técnicos y humanos, pero con sobra de detalles narrativos, Mungiu cuenta cómo una chica -con ayuda de su compañera de cuarto- se practica un aborto, poco antes de cumplir cinco meses de embarazo.
La cinta describe un día en la vida de dos estudiantes universitarias que comparten una habitación en una residencia estudiantil. Pero sin duda es el día más difícil en sus vidas.
Mungiu presenta el tema del aborto, pero no para plantear el debate sobre si esto es o no correcto, desde el punto de vista moral o por lo menos no evidencia una posición al respecto. El director aprovecha este hecho circunstancial para hacer un retrato violento de los últimos días de la Rumanía socialista.
‘Cuatro meses, tres semanas, dos días’ es un filme minimalista. Con pocos personajes en pocas locaciones dibuja a uno sociedad con el alma resquebrada, un mundo en el que las relaciones sociales y familiares se han deteriorado al punto de convertirse en seres deshumanizados.
El rumano escoge tres locaciones principales para situar el conflicto de la historia con precisión: una residencia estudiantil, en donde se grafican la situación del pueblo, las relaciones de intercambio, el uso comunitario y el mercado negro. La segunda locación es la habitación de un hotel en el que se hace el aborto.
El lugar sirve como imagen simbólica para criticar las relaciones burocráticas de poder y las limitaciones sociales. Y la tercera es la casa de una familia acomodada que celebra una cena. Allí se logra especificar el desequilibrio socioeconómico.
El filme mantiene un ritmo pausado con extensas tomas sobre los personajes en primer plano, lo que permite un acercamiento más íntimo con ellos.
Además, la cámara al hombro logra crear una permanente sensación de testigo que, por momentos, llega a convertirse en cómplice. Todo en el filme es natural, desde la participación de los actores hasta la iluminación.
Además, el director prescinde de la música incidental. En la frialdad de las escenas, el sonido del ambiente aumenta la tensión que existe en las difíciles situaciones con las que se enfrentan los personajes. El ruido y los diálogos son utilizados como elementos dramáticos desde el fuera de campo.
Mungiu logra crear una película inteligente, que mezcla con eficiencia los recursos metafórico y el relato realista. El rumano muestra, de una forma cruda, una historia que trata un tema fuerte y en el que la sensación de fatalidad está presente en todo el desarrollo de la película.
‘Cuatro meses, tres semanas, dos días’ resulta un filme sin artificios que en cada escena retrata con fidelidad el espíritu de una sociedad en decadencia, de una utopía que no aguanta más.
Su final, cortante y abierto, no deja de plantear una profunda reflexión social sobre la futilidad del ser humano frente a la omnipotencia absolutista del Estado.
(http://www.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=214323&id_seccion=7) |
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alazaro
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Enviado - 07 diciembre 2008 : 20:06:46
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No movies in Romania
NEWS24.com / AFP 27/10/2008
Bucharest - It's like a bad movie: Romanian filmmakers have become the darlings of world cinema, but many in their own country have never seen their work, with just 70 mainly dilapidated theatres nationwide.
"It's really a paradox: Romanian filmmakers receive awards abroad and audiences around the world go and see their films, just not in Romania," said director Radu Mihaileanu, whose Va, Vis et Deviens (Live and Become) won a best screenplay award at the Cannes film festival in 2006.
A lack of heating, poor sound, uncomfortable seats - many Romanians who would potentially consider catching a movie now say it's not worth the trouble.
"I don't go to the cinema too often, I must admit, mainly because many of them are in bad condition, multiplexes excepted," said Dan Petrescu, 26, a catering employee in Bucharest.
"I can't sit comfortable, I don't hear well ... they are simply just old and unattractive."
Choice
But Petrescu is among the lucky ones. In Bucharest, he can choose between 12 cinemas and three multiplexes. In smaller towns, options no longer exist.
In Miercurea Ciuc, some 270km north of Bucharest, Ana Bertalan, 50, said she misses going to the cinema, even though the building where she used to watch movies was in bad condition and poorly heated.
The city is now left with no cinema, though Bertalan said she was optimistic after hearing that a mall being built there would include one.
"It's a completely different experience to watch a movie on a big screen, and now, whenever I go to a big city, where cinemas still exist, I take my time and go watch one," Bertalan said.
Romania's internationally lauded directors lament the state of the country's movie houses.
Disaster
Corneliu Porumboiu, awarded a Golden Camera for a first feature film at Cannes in 2006 for 12:08 East of Bucharest, called the state of Romania's cinemas a disaster.
"Nobody wants to pay to go to a cinema where it's freezing, the sound system was installed in the 1960s and you can't even hear the dialogue," he said.
The problem has however led to at least one innovative solution.
Director Cristian Mungiu decided in September 2007 to take a mobile theatre to towns that no longer had a cinema to screen his film 4 Months, 3 Weeks and 2 Days - for which he had received the Cannes best film Palme d'Or.
Under dictator Nicolae Ceausescu, who was shot dead on Christmas Day in 1989 after a popular uprising, Romania had more than 300 cinemas.
Generation gap
Movie theatres across eastern Europe then began closing after the fall of communism as they became too expensive to operate, according to Joel Chapron, central and eastern European head of Unifrance, which promotes French cinema around the world.
"But I don't know any country that's in the same state as Romania today, as far as the number of cinemas and cinema-goers is concerned," said Chapron.
Cinemas are being built again all around the region and "more people are generally going to the cinema," he noted. "Except in Romania".
A dozen multi-screen theatres have opened in Romania in recent years and more are set to follow, but Chapron remains concerned.
"I hope it won't be too late, because Romanians haven't been going to the movies for almost 20 years ... that's an entire generation."
(http://www.news24.com/News24/Entertainment/Abroad/0,,2-1225-1243_2416322,00.html) |
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alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 16 diciembre 2008 : 20:10:39
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Cinéma en Roumanie: les studios de Buftea jouent désormais dans la cour des grands
Par Marion Guyonvarch REGARD dimanche 9 novembre 2008
Depuis la chute du communisme, l’Europe de l’Est s’affirme comme le lieu de tournage privilégié des productions continentales et américaines. Avec deux studios d’envergure, Mediapro Pictures et Castel Films, la Roumanie attire de plus en plus: Cold Mountain, Modigliani, L’homme sans âge ou Capitaine Conan ont, par exemple, été tournés en Roumanie ces dernières années. Reportage à Buftea, dans les studios Mediapro, nés sous le communisme, afin de découvrir les raisons de ce succès.
Franchir la porte d’entrée des studios de Buftea, c’est passer de l’autre côté d’un écran de cinéma. On traverse une rue française tout droit sortie du XVIIIe siècle, on croise une villa cossue, on aperçoit au loin un camp tsigane et un village médiéval. Signe particulier: les façades sont soutenues par de lourds échafaudages, les murs sont en polystyrène, les portes ne mènent qu’à un grand vide. Dans le bâtiment administratif, l’escalier en marbre est recouvert d’un tapis rouge et surmonté du drapeau de l’Otan. «C’est pour reconstituer l’entrée du Palais de Cotroceni, pour une série télévisée», glisse Hana Serbu, chargée de l’accueil du public.
L’histoire même de la naissance des studios semble tirée d’un scénario de film. La légende raconte que Gheorghiu-Dej, secrétaire général du Parti communiste dans les années 1950, aurait lancé la construction de Buftea car sa fille, Lica, voulait faire carrière sur le grand écran. Derrière l’anecdote, la création a surtout été motivée par la volonté du nouveau régime d’utiliser le septième art comme instrument de propagande. De 1959 à 1989, près de 80% des films réalisés dans les studios roumains (une vingtaine chaque année) étaient des productions plus ou moins ouvertement dédiées à la gloire du régime communiste.
Avec la chute de CeauSescu, le rideau tombe sur les studios
Mais Buftea va aussi permettre l’émergence d’une génération de cinéastes roumains - Dan Pita, Mircea Veroiu, Sergiu Nicolaescu. Certains furent reconnus sur la scène internationale, à l’image de Gopo, récompensé à Cannes par la Palme d’or du meilleur court-métrage en 1957 ou de Liviu Ciulei, sacré meilleur réalisateur, toujours à Cannes, pour La forêt des pendus en 1965. Rapidement, les studios vont aussi s’ouvrir aux productions étrangères. «Après 1968, lorsque CeauSescu s’est prononcé contre l’intervention russe en Tchécoslovaquie, la Roumanie a été perçue comme un pays plus ’ouvert’», explique Roxana Crisan, responsable des relations publiques. Mayerling de Terence Young ou Les mariés de l’An II de Jean-Paul Rappeneau y furent ainsi tournés.
Avec la chute de CeauSescu, le rideau tombe sur Buftea. Faute de financements, les studios glissent vers la faillite; les tournages se raréfient, l’équipe dirigeante ne parvient pas à opérer la transition. En 1998, ils sont mis en vente aux enchères. C’est le groupe Mediapro, conduit par Adrian Sarbu, qui l’emporte pour 107 milliards de lei de l’époque, soit l’équivalent de 3 millions d’euros actuels. C’est l’heure de la renaissance.
Une décennie plus tard, les studios Mediapro Pictures -de leur nom officiel- affichent une éclatante santé. De nombreux programmes de Pro TV, comme les émissions de divertissement «Dansez pentru tin e» («Je danse pour toi» ou des telenovelas comme «Inimà de tigan» («Cœur de Tsigane»), sont filmés sur place. Surtout, le complexe accueille un nombre croissant de tournages de films. Outre les longs-métrages locaux (California Dreamin’ de Nemescu, prix «Un Certain regard» à Cannes, a été réalisé et produit par les studios), les films étrangers sont de plus en plus nombreux. Derniers en date: Fire and Ice, de Pitof, et Seeker: the dark is rising, de David Cunningham, produit notamment par la Twentieth Century-Fox.
Le coût, un atout majeur pour attirer les réalisateurs
Pourquoi ce succès? Côté infrastructures, Buftea joue dans la cour des grands. Après plusieurs extensions, les studios offrent désormais un parc de 28.000 mètres carrés, 20 plateaux, 4 bassins pour les tournages sous-marins - dont le plus important d’Europe de l’Est avec une surface de 750 mètres carrés et une hauteur de 5 mètres -, 30.000 costumes d’époque, un atelier de construction de décors, des décors extérieurs, un laboratoire de post-production, 500 employés... Après des premières années «difficiles» et des tournages de séries Z, Buftea s’est fait une réputation sur les scènes européenne, puis hollywoodienne. «Le vrai déclic a été le tournage d’Amen de Costa-Gavras. Ensuite le bouche à oreille a fait le reste». Suivront Callas Forever, Modigliani, Joyeux Noël...
Surtout, la Roumanie - tout comme, plus largement, l’Europe de l’Est - dispose d’un atout majeur pour attirer les réalisateurs: les coûts. Un tournage y est jusqu’à 70% moins cher qu’à Los Angeles! La Roumanie serait même 20% moins coûteuse que d’autres pays de la zone, telle que la République tchèque. Mais attention, si Buftea attire les productions étrangères, «c’est parce que ce coût moindre s’accompagne d’une prestation de grande qualité», insiste Roxana.
Un seul bémol: l’état des infrastructures, des routes aux hôtels
«Un grand réalisateur ne viendrait jamais ici s’il n’avait pas la certitude de travailler avec des équipes compétentes. Aujourd’hui, nous avons des équipes au niveau, ce qui n’était pas forcément le cas les premières années, mais les techniciens se sont formés au fil des tournages et maîtrisent les façons de travailler européennes ou américaines.» Autre atout: le pays lui-même. «Les paysages sont variés, préservés, il existe aussi des zones marquées par l’héritage communiste, propices à des tournages. Il n’y a qu’un seul bémol: l’état des infrastructures, des routes aux hôtels. En Bucovine par exemple, les paysages sont magnifiques, mais c’est bien trop loin et mal desservi.»
Reste que le succès des studios ne devrait que s’amplifier: plusieurs tournages étaient prévus en 2008 - impossible d’avoir plus de détails. Mediapro souhaite développer la réalisation de coproductions régionales et la production de films roumains à l’image de California Dreamin’. Enfin, un centre d’accueil doté de tout le confort - spa, pédicure, restauration... - sera bientôt achevé. Les studios espèrent également bénéficier de «l’effet Mungiu». «Avec la Palme d’or et le prix "Un certain regard", tous les yeux se sont tournés vers la communauté roumaine du cinéma. On sentait déjà un frémissement mais, depuis, il est clair que l’intérêt est de plus en plus marqué.»
(Source: Le Courrier des Balkans. - http://balkans.courriers.info/spip.php?page=article&id_article=11575&cdbvisu=11575) |
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Enviado - 17 febrero 2009 : 22:13:44
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Cristian Mungiu: "Sentía el deber de rodar 4 meses, 3 semanas y 2 días" El director rumano y su retrato de los abortos clandestinos en la era Ceaucescu suman a su brillante palmarés el Goya a la Mejor Película Europea
Alberto Ojeda EL CULTURAL.es 02/02/2009
Cristian Mungiu recogió anoche un nuevo premio: el Goya a la Mejor Película Europea. Al director rumano no debe quedarle mucho sitio en las estanterías de su casa para tanto galardón. Su película 4 meses, 3 semanas y 2 días, un crudo retrato de los abortos clandestinos en la Rumanía comunista de Ceaucescu, no ha dejado de depararle elogios de la crítica y el reconocimiento en los festivales internacionales. El más importante: Cannes, donde obtuvo la Palma de Oro.
Pregunta. ¿Cuál es la clave del éxito de 4 meses, 3 semanas y 2 días, una película de un realismo tan crudo, con secuencias tan desagradables?
Respuesta.-Es precisamente ese realismo. La sensación que deja a los espectadores de haber visto algo tan real como la vida misma. La película aborda cuestiones fácilmente comprensibles, al margen del contexto histórico en que se sitúa, y consigue transmitir la confusión de las dos chicas protagonistas, que terminan aprendiendo cosas importantes de la vida y de la muerte.
P.-¿Tu retrato de la lúgubre época de Ceaucescu pretende a su vez denunciar algo del presente en Rumanía?
R.-La película no se centra tanto en la cuestión del aborto como en la necesidad de tomar decisiones en la vida y la disposición a asumir la realidad tal cual es. La gente evita pensar en aspectos que les resultan incómodos. Y así lo hacen mientras no deben enfrentarse a ellos. 4 meses, 3 semanas y 2 días se los pone delante de sus ojos. Mi trabajo refleja los efectos de la prohibición durante la dictadura (desde 1966) tanto del aborto como de los medios anticoceptivos. Muchas mujeres murieron hasta 1989, cuando el aborto se despenalizó. Pero desde 1990, a causa de la escasa formación anticonceptiva, al aborto fue utilizado indiscriminadamente como método habitual para interrumpir el embarazo. Hubo una cifra de abortos brutal.
P.-¿Existe un cambio radical entre la Rumanía actual y la de Ceaucuscu? ¿O los cambios no son tan profundos como desearía?
R.-Lo cierto es que han cambiado muchas cosas. Me gustaría ver una Rumanía con una sólida base moral, con una enseñanza eficaz y próspera económicamente, que dejé definitivamente atrás la oscura época de la dictadura. Pero todavía no es así y los cambios llevarán su tiempo. Por lo menos nos alegramos de saber que estamos en la dirección correcta.
P.-¿Es cierto que organizó una caravana para recorrer el país y proyectar la película? ¿Cómo fue la experiencia?
R.-Lo hice porque en Rumanía quedan muy pocas salas. Fue como un experimento sociológico. Quería comprobar si la gente no va al cine porque no existen lugares donde hacerlo o porque han perdido el interés. Cerca de 20.000 personas la vieron durante los 30 días que duró nuestra gira. Eso prueba que el interés por el cine existe. Esperamos que la Administración corrija esta situación y habilite más salas. Pero todavía nada de esto ha ocurrido. En cualquier caso, para nosotros fue una experiencia muy positiva, que hizo muy popular a la película. Aún así, su popularidad es mucho mayor fuera que dentro de Rumanía.
P.-¿Por qué se decanta por las secuencias largas a la hora de rodar?
R.-Creo que la figura del director debe pasar lo más inadvertida posible mientras hace una película. Las tomas largas, además, permiten a los actores expresar más profundamente sus emociones y los espectadores lo sienten con mayor intensidad.
P.-¿4 meses, 3 semanas y 2 días es una película generacional?
R.-Sí, en cierto modo lo es. Yo pertenezco a una generación que vino al mundo en una época en la que el aborto era un delito. Tenía la sensación de que debía contar una historia como esta.
P.-¿Qué tienen en común los miembros del Nuevo Cine Rumano?
R.-No seguimos los principios establecidos en un rígido manifiesto. Nuestras películas cuentan pequeñas historias cotidianas que reflexionan sobre cuestiones esenciales en la vida. Son realistas, la acción transcurre en un breve espacio temporal, la interpretación es muy natural, los planos son largos y muy espontáneos. No suele haber música y se evita el efectismo y los finales espectaculares. Son, en resumen, más honestas.
P.-¿Qué clase de película te gustaría rodar ahora, tras el enorme éxito?
R.-Encontrar una nueva historia es como enamorarse. Uno nunca sabe cuando va a suceder. Hasta que llegue el momento, produzco una serie que escribí y en la que presento a diferentes directores rumanos. Se titula Cuentos sobre la edad dorada y retrata, con mucho humor, los mitos urbanos más populares de la época comunista.
(http://www.elcultural.es/noticias/CINE/503817/Cristian_Mungiu_Sentia_el_deber_de_rodar_4_meses_3_semanas_y_2_dias) |
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Enviado - 18 febrero 2009 : 23:13:00
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The Rest is Silence, gran favorito para los premios Gopo
Toma Peiu CINEUROPA 4 febrero 2009
El lunes pasado fueron anunciados los candidatos de la 3ª edición de los premios del cine rumano, los Gopo, cuyo gran favorito es The Rest is Silence, de Nae Caranfil, una épica reconstrucción de la realización en 1911 de la película The Independence of Romania, de Grigore Brezeanu, la primera producida en Rumanía, que aspira a 13 galardones.
Le pisa los talones Boogie [tráiler, film focus], de Radu Muntean, que fue seleccionada en la pasada edición de la Quincena de los Realizadores de Cannes, con once candidaturas. Tanto Caranfil como Muntean optan al premio al mejor director.
The Beheaded Rooster, una coproducción de Rumanía, Hungría, Austria y Alemania, competirá en nueve categorías, entre las cuales se encuentran mejor película, director (Radu Gabrea y Marijan D Vajda) y actriz (Ioana Iacob).
Entre los candidatos destaca asimismo el debut cinematográfico del director teatral Horatiu Malaele, Silent Wedding, con ocho nominaciones, de las cuales parte como favorito en al menos una, mejor fotografía para Vivi Dragan Vasile. Exchange, de Nicolae Margineanu, y Survivor, de Sergiu Nicolaescu, esperan poder hacerse con el galardón al mejor montaje.
Otros artistas con grandes posibilidades son Anamaria Marinca (4 meses, 3 semanas, 2 días [tráiler, film focus]) en la categoría de mejor actriz por su papel en Boogie; Tudor Voican, guionista de California Dreamin’, que optará al premio al mejor guión original por Exchange; y Tudor Giurgiu, cuyo último trabajo, Weddings, Music and Videotapes, está en liza en la categoría de mejor documental.
Los ganadores de los premios Gopo serán elegidos por 400 profesionales de la industria a través de una votación secreta por Internet. La ceremonia de entrega de premios tendrá lugar el próximo 3 de marzo.
(http://www.cineuropa.org/newsdetail.aspx?lang=es&documentID=89792) |
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Enviado - 23 febrero 2009 : 23:03:11
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El día más largo de una niña “feliz”
Valentina Di Michele CINEUROPA 7 febrero 2009
La ópera prima de Radu June, The Happiest Girl in the World fue recibida ayer noche con risas y aplausos en su estreno. La película forma parte de la sección Forum de la edición de este año de la Berlinale.
Delia es una adolescente rumana que vive en un pequeño pueblo, y que va camino, junto con sus padres, de pasar el mejor día de su vida. En un antiguo Dacia, Dalia y su familia llegan a Bucarest para recoger el premio que la niña ganó en un sorteo que organizaba una marca de bebidas. Ha ganado un coche de lujo y va a grabar un anuncio para la compañía.
Pero el día más feliz de su vida también va a ser el más largo, pues el calor del verano azota la cuidad, el director y el patrocinador no paran de exigirle cosas y Delia rueda una y otra vez la misma escena en la que solo tiene que decir “Me llamo Fratila Delia Cristina y soy la chica más feliz del mundo”, pero le resulta imposible decirla bien.
Jude, que estudió en la Media University de Bucarest, se ganó el beneplácito de la crítica y el público con varios cortos que, asimismo, le han valido varios premios en numerosos festivales. Según el director, “la película trata de mentiras y compromisos, de la felicidad y la tristeza y del consumismo. También traigo a discusión el capitalismo a través de unos padres que explotan a sus hijos para realizar sus propios sueños”.
The Happiest Girl es una coproducción de la productora rumana HiFilm, junto con la holandesa Circe Film y ha recibido la ayuda del Romanian Film Fund, la Televisión Nacional rumana, el grupo Media Planning, el fondo Huberts Bals del Festival de Cine de Rótterdam, la televisión pública japonesa NHK (a través del premio que la compañía patrocina en el Festival de Cine de Sundance y que el director ganó en 2008), así como del Programa MEDIA de la Unión Europea. En total, la película ha contado con un presupuesto de 650.000 euros.
La alemana Films Boutique se encargará de las ventas internacionales del filme.
(http://www.cineuropa.org/newsdetail.aspx?lang=es&documentID=89887) |
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Enviado - 18 marzo 2009 : 14:58:29
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The Rest Is Silence arrasa en los premios del cine rumano con nueve galardones
Toma Peiu CINEUROPA 3 marzo 2009
Los Estudios Fratelli de Bucarest vivieron una noche muy larga el pasado lunes con motivo de la tercera edición de los premios del cine rumano, los Gopos, que ponen el punto y final al año para el cine rumano. Los pronósticos se hicieron realidad y los dos grandes favoritos, The Rest Is Silence, de Nae Caranfil, y Boogie, de Radu Muntean, dominaron estos galardones, otorgados por 400 profesionales de la industria.
La épica The Rest Is Silence, que reconstruye la realización de la primera película rumana, ha sido la gran vencedora con nueve premios de los trece a los que optaba. Entre ellos destacan el de mejor película, mejor guión para Nae Caranfil, mejor banda sonora original para el francés Laurent Couson, que se convierte de este modo en el primer extranjero en ganar un Gopo, y mejor actriz de reparto para la veterana Ioana Bulca, que causó una gran sensación cuando subió al escenario para recoger su premio.
Boogie, presentada en la Quincena de los Realizadores, competía en once categorías, pero al final logró imponerse en sólo cuatro, aunque todos ellas principales. Así, Muntean fue elegido mejor director, Anamaria Marinca, mejor actriz, Dragos Bucur, mejor actor y Mimi Branescu (The Death of Mr Lazarescu), mejor actor de reparto.
Un solo Gopo, al mejor maquillaje y peluquería, fue a parar a Silent Wedding, una decepción teniendo en cuenta que optaba a ocho. Por último, dos grandes artistas del cine rumano, el director Elisabeta Bostan y el actor Marin Moraru, recibieron sendos premios Gopos a su trayectoria artística.
(http://www.cineuropa.org/newsdetail.aspx?lang=es&documentID=91237) |
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Enviado - 03 abril 2009 : 23:29:27
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Tales From the Golden Age, de Mungiu, inaugurará el Festival de Transilvania
La 8ª edición del Festival Internacional de Cine de Transilvania abrirá sus puertas el 29 de mayo con Tales From the Golden Age, de Cristian Mungiu. El Cine Republica de la cuidad de Cluj-Napoca será el lugar elegido para la proyección del último trabajo del ganador de la Palma de Oro de 2007.
La película colectiva de Mungiu se presentará fuera de competición, en la sección Romanian Days, que tradicionalmente sirve de escaparate para los mejores cortos, documentales y películas nacionales. La compañía de ventas internacionales Wild Bunch ha anunciado que el estreno mundial de la cinta tendrá lugar en Cannes, dos semanas antes de la ceremonia de inauguración del Festival de Transilvania.
Escrita y producida por el propio director, la película es una divertida recopilación de leyendas urbanas rumanas de la época comunista. Está compuesta de varios episodios dirigidos por Ioana Uricaru, Hanno Hofer, Razvan Marculescu, Constantin Popescu y, por supuesto, Mungiu.
El director ha comentado que "tras 4 meses, 3 semanas y 2 días, quería dar al público rumano e internacional una comedia. Tales from the Golden Age, que es una película colectiva y dividida en episodios, reúne a cinco miembros de la misma generación que se divierten reviviendo, reutilizando y reajustando sus recuerdos de la época de las noches sin dormir y las fiestas, las interminables comidas y las reuniones para ver unas pelis".
Otros platos fuertes del Festival de Transilvania de este año son Intermediate, la nueva película de Corneliu Porumboiu, ganador de la Cámara de Oro en 2006 por 12:08 al este de Bucarest, y First of All, Felicia, el estreno como director del guionista Razvan Radulescu (La muerte del Sr. Lazarescu, The Paper Will Be Blue).
El Festival de Transilvania proyectará más de 250 películas en más de diez emplazamientos de la ciudad de Cluj-Napoca, incluyendo un autocine, que estará abierto durante diez días, y varias ubicaciones al aire libre. La clausura del festival será el 9 de junio.
(http://www.cineuropa.org/newsdetail.aspx?lang=es&documentID=93788) |
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Enviado - 07 abril 2009 : 21:54:17
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El encanto del cine rumano La 'nueva ola', con su ácida mirada, se revela la gran novedad del género en Europa
Andy Robinson | Bucarest LA VANGUARDIA, Barcelona 06/04/2009
"Hubo una revolución o no hubo una revolución?". Es la pregunta insistente de la película rumana 12.08 Al este de Bucarest (2006), de Corneliu Porumboiu, que analiza con humor negro los acontecimientos de diciembre de 1989, inmediatamente antes del derrocamiento y la ejecución del dictador Nicolae Ceausescu, que fue presidente de Rumanía entre 1965 y 1989.
Veinte años después, los críticos y especialistas del país -y los que desde medio mundo han asistido con admiración al surgimiento de un grupo de jóvenes cineastas en el último lustro con un nuevo registro narrativo- se hacen la misma pregunta respecto a la llamada nueva ola de cine rumano,una efervescencia que ahora ha entrado en una fase de reválida.
Los expertos han sancionado el éxito de películas que reconstruyen, con dureza neorrealista -largos planos filmados cámara al hombro y narración en tiempo real- y acudiendo a la sátira y la mordacidad, los horrores esperpénticos de la vida rumana bajo la férrea mano de Nicolae Ceausescu: la citada 12.08...,de Porumboiu;
La muerte del señor Lazarescu (2005), de Cristi Puiu; Cómo celebré el fin del mundo (2005) de Catalin Mitulescu, y, más que ninguna otra, Cuatro meses, tres semanas, dos días, de Cristian Mungiu, ganaron premios en festivales como Sundance, Cannes y recogieron elogios críticos en todo el mundo. Y también, California dreamin´(2007), de Cristian Nemescu, fallecido durante la posproducción de la película sin llegar a verla estrenada, un filme que aplicó esa misma visión -realismo trufado de sátira -a la guerra de Yugoslavia. La nueva ola de cineastas rumanos, en palabras del influyente crítico de The New York Times, Tony Scott, es "la novedad más apasionante en el cine europeo desde España en los años ochenta".
Pero si aquel nuevo cine español, liderado por la renovación que supuso Pedro Almodóvar, quiso pasar página lo antes posible a la vieja España y, apoyado en esa pretensión, abdicó del realismo estricto en favor de una nueva estética, la nueva ola rumana hasta la fecha no ha tenido tanta prisa en dar por cerrada la crónica de la dictadura. Mungiu estrenará el próximo mayo, en el festival de Transilvania, Historias de la edad de oro (2009), cinco relatos cómicos sobre la Rumanía de Ceausescu hechos por diferentes directores de su generación.
Otra nueva película realista de Peter Calin Netzer, Medalla de honor, explora la transición poscomunista en la nostalgia y la humillación de un septuagenario que se inventa un incidente heroico de la Segunda Guerra Mundial para conseguir una medalla y ocultar su pasado como colaborador del régimen de Ceausescu. Porumboiu, por su parte, trabaja en la posproducción de Intermediar, cuyo argumento se mantiene en secreto, pero el crítico Alex Leo Sorban reveló a La Vanguardia que se trata de "una película policiaca radical, mucho más negra que 12.08".
Tanto Netzer como Porumboiu se mantienen fieles al estilo minimalista, seña de identidad de una nueva ola que se define por "la falta de artificios cinematográficos, el tiempo casi real de los sucesos y una búsqueda de la verdad interior", en palabras de Horia Braram, director del Instituto de Cultura Rumana en Madrid. Aunque más que una corriente homogénea, la nueva ola parece ser una reacción contra el cine anterior. "Antes de 1989, el cine rumano celebraba el triunfo de unos contenidos histéricos sobre la forma, y por eso la generación nacida en los sesenta y los setenta opta por el minimalismo" dice Serban. "Lo que vino después de Lazarescu tiene elementos comunes, pero sobre todo es un instrumento para investigar la realidad, un microscopio".
Intermediar e Historias de la edad de oro participarán en el próximo festival de Cannes, junto con La infancia de Ícaro, de Alex Iordacescu -excepción fantástica a la regla del realismo rumano-, trágicamente conocida por la muerte de su protagonista Guillaume Depardieu durante el rodaje. Puiu, en cambio, sí trata de retratar la nueva Rumanía con sus historias sobre la clase media de la periferia de Bucarest, lo mismo que Adrian Sitaru con Pescuit sportiv (2007), sobre un profesor de matemáticas en la capital rumana. Y, pese a no haber aparecido antes en la nueva ola, la diáspora rumana -hay un millón de inmigrantes en España e Italia- se convierte en materia de la nueva película del productor de La muerte de señor Lazarescu, Bobby Paunescu, titulada Francesca. Con Monica Barladeeanu, protagonista de La muerte del señor Lazarescu, en el papel principal, el filme explora lo que en Rumanía se conoce como el efecto Mailat,en referencia a la xenofobia italiana contra los rumanos tras la violación y el asesinato de una italiana por el inmigrante rumano Nicolae Romulus Mailat.
Un imán para los premios
Los tres premios en Cannes 2007 para Cuatro meses, tres semanas y dos días, de Cristian Mungiu, fueron para muchos la eclosión del nuevo fenómeno cinematográfico rumano; sin embargo, la querencia de los jurados y críticos por los cineastas del mar Negro es una constante de los últimos años. Por mencionar sólo a algunos de ellos, Mungiu, además de en Cannes, ha logrado reconocimiento en los Goya, en San Sebastián, en Los Ángelesy en Estocolmo. Y con su anterior filme Orient (2002), triunfó en Transilvania, Tesalónica, Sofía y la ciudad belga de Mons.
Cristi Puiu, realizador de La muerte del señor Lazarescu, logró tres premios en el festival de Bratislava, además del premio de la sección Une certain regard del festival de Cannes, y obtuvo reconocimiento en Copenhague y Trieste. Catalin Mitulescu, por Cómo celebré el fin del mundo, fue premiado en Sundance, y el fallecido Cristian Nemescu consiguió con California dreamin´el Golden Iris de Bruselas, el premio Une certain regarde de Cannes y el gran premio del festival River Run de Carolina del Norte. En cuanto a Porumboiu, su 12.08, al este de Bucarest logró la Cámara de Oro y el Label Europa Cinemas del último Cannes, además de tres premios en Copenhague, y tres más en el festival de cine de Transilvania.
(http://www.lavanguardia.es/cultura/noticias/20090406/53676352680/el-encanto-del-cine-rumano-rumania-ceausescu-bucarest-cannes-segunda-guerra-mundial-the-new-york-tim.html) |
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Enviado - 22 abril 2009 : 00:05:09
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NexT: una celebración del cine rumano
Toma Peiu CINEUROPA 1 abril 2009
La 2ª edición de Romania on the Movie Map, la mesa redonda organizada por la Asociación Rumana de Críticos de Cine, tendrá lugar este año dentro del marco de la 3ª edición del NexT – Festival Internacional de Cortos y Mediometrajes, que abre sus puertas hoy en Bucarest y se prolongará hasta el 5 de abril.
Algunos de los críticos rumanos de cine más célebres discutirán y debatirán en esta mesa redonda con críticos internacionales de la talla de Ronald Bergan (The Guardian), Scott Foundas (LA Weekly), Dan y Edna Fainaru (Screen International), Boyd van Hoeij (Europeanfilms.net), Yoram Allon (International Film Guide) o Jay Weissberg (Variety).
Por otra parte, los periodistas podrán asistir a la proyección de nuevas películas del país de acogida, que pueden causar sensación en los festivales de cine de este año, como The Happiest Girl in the World, de Radu Jude, que fue presentada en la sección Panorama de la Berlinale, Katalin Varga, de Peter Strickland, First of All, Felicia, de Razvan Radulescu y Melissa de Raaf, además de la segunda película del ganador de la Cámara de Oro en 2006 Corneliu Porumboiu, Intermediary. Tras las proyecciones, habrá un encuentro con los críticos locales el sábado.
La edición de este año de NexT contará con 120 cortos y mediometrajes venidos de 32 países. Además de los 25 cortos que participan en la competición oficial, se han organizado sendas retrospectivas del cine serbio y belga, y una serie de secciones especiales dedicadas a los Leopardos del Mañana del Festival de Locarno, la Semana de la Crítica de Cannes, las coproducciones de la Fundación Robert Bosch Stiftung, así como a las películas del director Cristian Nemescu (California Dreamin’ ) y su colaborador habitual, el técnico de sonido Andrei Toncu, que fallecieron en un accidente de tráfico y a los que el festival está dedicado.
(http://www.cineuropa.org/newsdetail.aspx?lang=es&documentID=94187) |
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Enviado - 23 abril 2009 : 23:23:41
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El “Realismo rumano” sigue creciendo
Boyd van Hoeij CINEUROPA 6 abril 2009
Romania on the Movie Map, celebrado en Bucarest junto a NexT – Festival Internacional de Cortos y Mediometrajes, se cerró el pasado sábado con un animado debate sobre la Nueva Ola Rumana.
El debate, que duró cuatro horas, contó con la participación de críticos cinematográficos tanto rumanos como internacionales y fue moderado por Magda Mihailescu y Alex Leo Serban, cuyo último libro, “4 décadas, 3 años y 2 meses de cine rumano”, está a punto de llegar a las librerías de Rumanía.
El punto central de la conversación fue el estado actual del cine rumano. Uno de las principales controversias fue semántica, sobre si la palabra “minimalismo” servía para definir la avalancha de películas dirigidas por jóvenes realizadores como Cristian Mungiu, Cristi Puiu o Corneliu Porumboiu. La conclusión final fue que el término “Realismo rumano” era más adecuada, punto en el que se mostraron de acuerdo tanto los críticos como los mismos directores.
Los críticos internacionales presentes tuvieron la oportunidad de ver algunas películas rumanas que tomarán parte en Cannes y otros festivales de este año, como Intermediate, de Porumboiu. El segundo trabajo del autor de 12:08 al Este de Bucarest relata la elaboración de un minucioso golpe en el tranquilo pueblo natal del realizador, Vaslui, donde se desarrollaba asimismo la acción de su opera prima. Con su nuevo largometraje, confirma su talento para combinar el humor y una mordaz crítica de la sociedad de su país a través del cine.
Por otro lado, el famoso guionista Razvan Radulescu ha hecho su debut junto a Melissa de Raaf en la dirección con First of All, Felicia, donde retrata a una mujer de 40 años que vive en un limbo situado entre la casa de sus padres y el extranjero, un tema muy recurrente en la cinematografía rumana. El tono es muy distinto con respecto a los anteriores trabajos de Radulescu como guionista para realizadores como Puiu, Radu Muntean o Radu Gabrea.
(http://www.cineuropa.org/newsdetail.aspx?lang=es&documentID=94368) |
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alazaro
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Enviado - 06 mayo 2009 : 11:58:24
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El cine rumano se afianza en Europa con producciones de calidad La nueva generación de cineastas comparte una mirada crítica sobre el pasado comunista y el presente capitalista con un fresco estilo narrativo
P. SOTO EL NORTE DE CASTILLA, Valladolid 12.04.2009
COLPISA. - El nuevo cine rumano se está revelando como la gran novedad del séptimo arte en Europa. Rumanía, que es un país de grandes escritores como Mircea Eliade, Virgil Georghiu y Norman Manea, músicos y dramaturgos, vive en la actualidad una extraordinaria vitalidad cultural.
Por desgracia, los tópicos sobre Rumanía pesan más en el imaginario colectivo de los europeos que la nueva realidad de este país balcánico que acabó hace dos décadas con la dictadura comunista de Nicolae Ceasescu e ingresó en la Unión Europea el 1 de enero del 2007.
Rumanía ha entrado en el camino de la modernidad democrática y la sociedad experimenta grandes transformaciones que se manifiestan en el mundo de la creación artística y del cine.
En la actualidad, el cine europeo habla rumano. O si se quiere, una 'nueva ola' de jóvenes cineastas que no forman parte de ningún movimiento organizado, pero comparten características comunes, como una mirada crítica y satírica sobre el pasado comunista y el presente capitalista, un estilo narrativo directo y lleno de frescura y un realismo que raya en el género documental, irrumpe con fuerza en el adormecido panorama cinematográfico europeo.
La 'nueva ola' rumana, que cosecha premios en muchos foros internacionales, se dio a conocer en el Festival de Cannes de 2007, cuando la película Cuatro meses, tres semanas y dos días, de Cristian Mungiu, recibió la Palma de Oro. Mungiu, de 40 años, ha sido galardonado en los Premios Goya y en Los Ángeles y Estocolmo, y con su anterior largometraje Orient (2002) triunfó en la región rumana de Transilvania, que tiene una fuerte comunidad de origen húngaro, en Tesalónica (Grecia), Sofía (Bulgaria) y Mons (Bélgica).
Mungiu considera que los galardones recibidos son «un premio a toda una generación de cineastas que intenta divertir a los rumanos con otra cosa que el fútbol». La película de Mungiu aborda el tema del aborto en la época comunista.
(http://www.nortecastilla.es/20090412/cultura/cine-rumano-afianza-europa-20090412.html) |
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alazaro
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Enviado - 07 mayo 2009 : 13:25:41
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Romania and the future of film
by David Berke COLUMBIA SPECTATOR, New York April 13, 2009
The Romanian New Wave? Discussing cinematic trends in a single Eastern European country with, as New York Times critic A.O. Scott pointed out, only about 80 movie theaters for its 22 million citizens, sounds like an exercise in arcane futility. But the films of the Romanian New Wave that have been coming out of the country for the last decade are worth everyone’s attention, both for their artistic prowess and what their production means for the future of filmmaking.
The most internationally renowned of the films is, without question, 4 Months, 3 Weeks, and 2 Days, a brutal movie about getting an abortion during the rule of the country’s former communist dictator Ceausescu. The film, which won the Palm d’Or at Cannes in 2007, exemplifies the New Wave aesthetic—grizzly realism drained of bright colors, handheld cameras, and actors who look like a regular citizens on the street. What makes 4 Months a brilliant film is the rigor of this construction.
A lot of the film may seem improvisational, but director Cristian Mungiu meticulously laid out every shot and word. In fact, he claims that every single word spoken in the film is from the screenplay. The film’s intricately composed casualness mimics the time it represents when, under fascistic rule, even the seemingly everyday acts—reserving a hotel room, eating dinner with a boyfriend’s family—are imbued with a complex, underlying darkness.
4 Months is also typical of the New Wave in that it is not overtly political. No character ever mentions that Ceausescu tried to turn his country’s women into child-producing machines, outlawing birth control until a woman gave birth to five babies. 4 Months is a movie about an unjust state policy, but it never mentions the state.
This aversion towards the overtly political allows the characters’ poignant personal narratives, rather than a moralizing lesson about the evils of totalitarianism or even the morality of abortion, to control the film. This disinterested perspective has particularly profound implications for contemporary Romania as well as much of Europe where population growth rates have been falling into the negative. This makes the specter of Ceausescu’s forced expansion that much more relevant to a continent that could be tempted by similar policies.
The unyoking of 4 Months from its era in Romanian history has allowed it to perform well on the international stage. No viewer needs a history lesson to understand what’s going on—or even to know that the film is Romanian. This universal quality, prevalent in many New Wave works, matters to the future of film. It also allowed the film, which would probably not have been fiscally viable in Romania alone, to thrive on international box office receipts.
With rapidly expanding production capabilities in countries like Romania, where production costs are low, the future will be the era of the international film. These films will be international in that, like 4 Months, their content will have transnational appeal, and their production will not be confined to one country. As I mentioned in my first column this semester, global co-productions like Slumdog Millionaire will become more and more common. The films of the Romanian New Wave may be exclusively Romanian productions, but the film facilities used to make these movies can be used to shoot films in other countries, such as the 2003 U.S. production Cold Mountain, which was shot in Romania.
Although indicative of larger trends in the movie market, the aesthetic of the Romanian New Wave itself has a very finite lifespan. The bleak energy of these films can simply be just too much. Another New Wave classic, The Death of Mr. Lazarescu, had such mercilessly shaky handheld cinematography that it gave me motion sickness. But, while viewers may tire of this trend’s style, its contribution to the internationalization of filmmaking will remain an integral part of film’s ongoing evolution.
David Berke is a Columbia College first-year.
(http://www.columbiaspectator.com/2009/04/13/romania-and-future-film) |
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alazaro
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Enviado - 07 mayo 2009 : 23:24:45
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Una película rumana muestra las peripecias de dos jóvenes que viajan en coche hasta Xàtiva En "Mi hermoso Dacia" quieren encontrarse con sus hermanas, que ya emigraron años atrás
A. Garzó, Xàtiva Levante-EMV.com , Valencia Miércoles 15 de abril de 2009
Xàtiva es protagonista indirecta de una película sobre la vida de Rumanía durantes los últimos cuarenta años vista a través de coches de la marca Dacia. La cinta, dirigida por el español Julio Soto y el rumano Stefan Constantinescu, describe cuatro historias de rumanos que giran en torno a un automóvil de dicha marca -el Seat 600 de Rumanía- y que desde hace tres años está desapareciendo del paisaje rural y urbano del país, ya que el gobierno aprobó una especie de plan renove a la rumana para hacer desaparecer todos los viejos automóviles y sustituirlos por nuevos.
Una de las historias incluidas en Mi hermoso Dacia -que es como se titula la cinta- describe las peripecias de "dos hermanos gitanos rumanos que cruzan Europa en un viejo Dacia para reunirse en Xàtiva con sus hermanas emigradas y encontrar en el campo español un trabajo y un medio de vida del que no disponen en Rumanía", explican los autores. [...]
Según la agencia Efe, Mi hermoso Dacia narra los cambios en la sociedad rumana desde mediados de los años 60, cuando el Dacia simbolizaba el optimismo socialista de los primeros años de la Rumanía del dictador Ceausescu. Luego, la dictadura y la pobreza. Y un Dacia es de nuevo protagonista, esta vez el usado por ex futbolista del Valencia Miodrag Belodedic para escapar a Belgrado de la opresión y el hastío en la mísera fase final del régimen.
La cinta pasa por la revolución y el fusilamiento de los Ceausescu, después de una fuga frustrada en helicóptero y en un Dacia 1300 de color negro que no sirvió al tirano para escapar de la ira popular. La historia sigue y el Dacia sigue rodando para adentrarse en las angustias y estrecheces de la difícil transición a la democracia.
(http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2009041500_12_578381__Comarcas-pelicula-rumana-muestra-peripecias-jovenes-viajan-coche-hasta-Xativa) |
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alazaro
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Enviado - 08 mayo 2009 : 21:49:36
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A Est dell'89
scrive Andrea Rossini OSSERVATORIO SUI BALCANI 17.04.2009
La fine del regime di Ceausescu, gli interrogativi sulla rivoluzione e la memoria del comunismo in Romania. Intervista a Corneliu Porumboiu, regista e autore di A Est di Bucarest
È il 22 dicembre del 2005. 16 anni dopo la rivoluzione, in un piccolo centro a est di Bucarest, il direttore della TV locale vuol dare risposta a un interrogativo che lo tormenta: "C'è stata la rivoluzione nella città?".
Dove si svolge “A est di Bucarest”?
Nella città in cui sono nato, Vaslui, un piccolo centro di circa 70.000 abitanti nella Romania orientale.
Come è nata l'idea per questo film?
Da una trasmissione televisiva che avevo visto proprio a Vaslui, dieci anni dopo la rivoluzione. Il tema era appunto analizzare se nella nostra città ci fosse stata una rivoluzione oppure no.
Che rapporto c'è stato in Romania tra i media e gli eventi del 1989?
Credo si sia trattato del primo evento di portata storica ad essere trasmesso in diretta televisiva. Molti romeni hanno seguito la rivoluzione di fronte ai teleschermi. Per me la cosa importante era cercare di mostrare nel film diversi punti di vista su quegli eventi, e come ognuno di noi mistifica la storia.
Qual è oggi l'atteggiamento della società romena su quel periodo?
Ogni generazione ha un punto di vista diverso. Se chiedi a degli adolescenti o a chi è nato negli anni intorno all'89, non ti sapranno dire molto, sono concentrati sul futuro. La mia generazione, quella dei trentenni, si trova nel mezzo. La Romania sta cambiando molto in fretta, c'è una forte divisione tra le generazioni. Ognuno ha i propri modelli e la propria lotta da condurre.
Leggete l'intervista completa a http://www.osservatoriobalcani.org/article/articleview/11168/1/51/ |
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alazaro
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Enviado - 12 mayo 2009 : 15:07:31
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Romania: 'Katalin Varga' wins Grand Prix at Film Festival in Copenhagen
ROUMANIE.com, Lyon / AGERPRES [by Romaniapress] April 27, 2009
Bucharest, April 27 - Romanian-British-Hungarian co-production 'Katalin Varga' won the New Talent Grand Prix worth 50,000 euros, of the International Film Festival in Copenhagen, one of the most important film festivals in Scandinavia.
The film, directed by British Peter Strickland and made by Tudor and Oana Giurgiu (Libra Film Romania), thus continues its international success after it earned the Silver Bear for sound design in the Berlin Film Festival.
The film was shot nearby St. Gheorghe and Miercurea Ciuc (both in central Romania) by a small team and on a minimal budget. The film's preparations and production took longer than four years.
This year, the film will also vie in other international festivals such as the Art Film Fest in Slovakia (June 20-26, Valencia Cinema Jove in Spain (June 21-27), Karlovy Vary (the Czech Republic), Edinburgh, (UK) and Wroclaw (Poland).
Katalin Varga's official premiere in Romania, in the presence of its makers, will happen at the Transylvania International Film Festival (TIFF) in Cluj (central Romania), during the Days of the Romanian Film, over June 4-7.
Katalin Varga's main characters are played by actress Hilda Peter (State Hungarian Theater in Cluj), actors Tibor Palffy and Laszlo Matray of the Theater of St. Gheorghe.
(http://www.roumanie.com/romania-news-1001128.html) |
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alazaro
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Enviado - 27 mayo 2009 : 11:47:35
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Carpates diem chez Ceaucescu Camarades. La Roumanie communiste revisitée par cinq auteurs
Par BRUNO ICHER Libération, Paris 20/05/2009
UN CERTAIN REGARD Amintiri Din Epoca de Aur (Tales of a Golden Age) de Hanno Höfer, Razvan Marculescu, Cristian Mungiu, Constantin Popescu, Ioana Uricariu… 2 h 18. Sortie française inconnue.
Mardi matin, Thierry Frémaux, le délégué général, n’était pas peu fier d’inviter à monter sur scène une solide délégation roumaine composée des réalisateurs, de l’ingénieur du son et d’une des actrices. «Vous avez devant vous tout le cinéma roumain de demain», a-t-il déclaré à une salle pas si pleine que ça où les absents, pour le coup, ont eu tort.
De sa voix fluette, découverte le soir de sa palme d’or 2007, Cristian Mungiu fit son timide pour toute la bande, avant de remercier Cannes pour avoir sélectionné un genre de films que peu de festivals, c’est le moins que l’on puisse dire, trouvent généralement à leur goût. De fait, le film à sketches, après avoir connu une embellie dans les années 70, est vite retourné à l’oubli. A vrai dire, on peut même compter sur les doigts d’une main ceux dont la réputation a franchi la distance et ils sont tous italiens (Boccace ’70, les Monstres, les Nouveaux Monstres…). La filiation latine avec ce Tales of a Golden Age est ici évidente.
Légendes urbaines
Le cinéma roumain, en plus des films de la trempe tragique de 4 mois, 3 semaines et 2 jours de Cristian Mungiu, est aussi un cinéma de comédie qui rappelle les grands anciens italiens. Comédiens grandes gueules, sens aigu du dérisoire et obsession salutaire de se moquer de soi-même, il ne manquait pas grand-chose à cette jeune école roumaine pour en apporter une brillante démonstration. C’est chose faite avec Tales of a Golden Age.
Ecrit et réalisé à cinq sous la houlette de Mungiu, le film réunit des anecdotes que, paraît-il, les Roumains se racontaient en douce à l’époque où le régime Ceaucescu commençait sa lente agonie. Des histoires absurdes, des légendes urbaines qui répondent au fameux dicton italien «se non è vero, è bene trovato» («si c’est pas vrai, c’est bien trouvé»).
Le premier épisode parle de la visite imminente d’un cortège dans lequel trône une huile quelconque du parti. Quelques heures avant cet événement considérable, un délégué atrabilaire vérifie qu’il ne manque pas un bouton de guêtre aux paysans devenus figurants de la mascarade totalitaire. Dans un village paumé, c’est le branle-bas de combat. Tout le monde en costume folklorique, des drapeaux qui flottent devant chaque maison, des sourires sur chaque visage et des pigeons (des blancs, hein) qui s’envoleront majestueusement sur le passage des limousines. Evidemment, le délire bureaucratique part en vrille et l’affaire se termine sur une image fellinienne, absurde, hilarante et magnifique, d’un manège qui tourne sans fin, avec tout le village coincé dessus, délégué compris, sans que personne ne puisse l’arrêter. Si quelqu’un connaît une meilleure définition du régime délirant de Ceaucescu, qu’il se manifeste.
Les autres sketches sont à peu près de la même teneur, certains colorés d’une mélancolie plus tenace et jouant moins du comique de situation, comme celui des bouteilles. Dans ces années-là, les bouteilles en verre étaient consignées et quelques escrocs, se présentant comme les représentants d’un osbcur mais concevable ministère de la Chimie, avaient trouvé le moyen de convaincre leurs concitoyens de leur donner les récipients en question pour «mesurer la toxicité de l’air dans leur appartement». Ils repartaient de chaque barre d’immeuble avec suffisamment de bouteilles pour leur garantir un revenu acceptable compte tenu du niveau de vie général.
Branques
Le sketch le plus drôle nous concerne indirectement. Il met en scène le photographe du journal principal de Roumanie dont l’indispensable mission consistait à informer et à éduquer les travailleurs du pays. Inutile de dire que les conférences de rédaction, le choix des sujets et, plus important que tout, les photos, étaient soigneusement surveillées par une noria de responsables aussi cuistres que veules. Or leur principal problème était que le camarade secrétaire général Nicolae Ceaucescu était un nabot. Pas très sérieux lorsque d’illustres personnages comme Giscard d’Estaing venaient en visite officielle, prétexte de cette histoire. Il fallait donc trafiquer la photo, soit en grandissant le Conducator, soit en minimisant la taille de son hôte. Ou alors, solution validée ici par tout l’état-major de branques en activité, en rajoutant à Ceaucescu sa fameuse toque en fourrure.Evidemment, tout cela nous rappelle quelque chose.
L’enseignement de ce film, hormis le plaisir qu’il procure, reste que l’humour que cultivaient pour leur survie les Roumains à l’époque de la dictature n’a rien perdu de son charme et de sa virulence en apparaissait au grand jour. Ça aurait été dommage.
(http://www.liberation.fr/cinema/0101568292-carpates-diem-chez-ceaucescu) |
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alazaro
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Enviado - 27 mayo 2009 : 12:24:19
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L'avant-garde roumaine résume trente ans de tragédie nationale en trois films drôles
Jacques Mandelbaum LEMONDE.FR, Paris 20.05.2009
Ce n'est pas le moindre mérite du Festival de Cannes que d'avoir récemment contribué à la découverte et à la reconnaissance du jeune cinéma roumain, l'une des cinématographies émergentes les plus savoureuses et croustillantes du moment. L'affaire a été pliée en deux ans, avec à chaque fois un prix à la clé: La Mort de Dante Lazarescu, de Cristi Puiu (prix Un certain regard 2005), 12 h 08 à l'est de Bucarest, de Corneliu Porumboiu (Caméra d'or 2006), California Dreamin', de Cristian Nemescu (prix Un certain regard 2007), Quatre mois, trois semaines, deux jours, de Cristian Mungiu (Palme d'or 2007).
Suffisamment d'encre a déjà coulé sur le sujet pour qu'il ne soit besoin de redéfinir en long et en large l'esprit de ce cinéma. Réduit à sa formule, le cocktail donne ceci: un large fond de Ionesco, une bonne rasade de Cioran et une petite pincée de Tzara par dessus. Du shaker jaillit un nectar au goût prononcé d'absurde métaphysique, d'humour noir et d'irrédentisme politique. Un esprit qui ravit, par un mystérieux crochet de l'Histoire, la palme de l'insolence, détenue à l'Est durant les années 1960 par le cinéma tchèque.
Le retour sur la Croisette de ces philosophes du bizarre fait souffler, sur le torrent poisseux d'angoisse et d'hémoglobine qui se déverse sur les écrans cannois, une fraîcheur bienvenue, une fantaisie insolite. Parmi les trois films présentés cette année, deux réalisateurs, présentés dans la section Un certain regard, nous sont connus.
Le premier n'est autre que le récipiendaire de la Palme d'or en 2007, Cristian Mungiu, qui a l'air de s'en vouloir d'avoir signé, avec Quatre mois, trois semaines, deux jours, le film le plus grave de cette rieuse avant-garde. Qu'à cela ne tienne, il revient accompagné de quelques collègues pour présenter un film collectif, Contes de l'âge d'or, qu'il a produit, scénarisé, coréalisé, et qu'il définit ainsi: "Ce film est dans la lignée des films italiens des années 1960 et 1970, populaires, directs et drôles. J'ai essayé de retrouver l'âme populaire du cinéma."
FILATURE DE FUMEURS DE JOINTS
Le pari est globalement réussi, qui réunit cinq sketches évoquant des scènes de la vie ordinaire sous le régime du dictateur Ceaucescu. On y comprend mieux le rôle de l'humour dans la survie mentale d'un peuple embourbé dans la nasse du surréalisme totalitaire.
Cette tentation a-t-elle pour autant disparu du pays, à l'heure de la libéralisation du régime? On en doute fortement en regardant le deuxième long métrage de Corneliu Porumboiu, Policier, adjectif. Ici, on colle aux basques d'un policier qui prend en filature trois lycéens qui fument paisiblement des joints. Cette enquête, passablement dérisoire, mobilise toutes les ressources d'une bureaucratie surannée et inepte, qui semble avoir conservé intacts les bons vieux réflexes de l'époque communiste. Sous cette absurde langueur, Policier, adjectif ménage une savoureuse part à l'analyse sémantique de la langue commune et du jargon des textes de loi. Dans un extraordinaire final, le flic honnête et son supérieur hiérarchique s'opposent autour de la définition de la "conscience morale".
Si les personnages de ce film, comme le souligne son auteur, semblent être "en transition entre l'ancienne et la nouvelle société roumaine", on bascule sans ambages du côté de la Roumanie nouvelle avec La Fille la plus heureuse du monde, de Radu Jude.
Présenté dans la plus discrète sélection parallèle du Festival (l'ACID, Association du cinéma indépendant pour sa diffusion), ce film remarquable, digne de Jacques Rozier, raconte une histoire simple et éclairante. Celle de Délia, une jeune provinciale de 18 ans, qui monte à Bucarest avec ses parents pour prendre livraison d'une voiture (la célèbre Logan) gagnée à un concours organisé par une marque de jus de fruits. Le tournage d'un clip promotionnel, qui se révèle un enfer, ainsi que la sordide dispute entre la jeune fille et ses parents, qui veulent illico revendre la voiture, occupent toute la durée de cette piquante plaisanterie sur la marchandisation du monde.
Trente ans d'une histoire roumaine passablement atroce auront ainsi défilé à Cannes en l'espace de trois films, qui ont l'exquise politesse de nous inviter à en rire.
(http://www.lemonde.fr/festival-de-cannes/article/2009/05/20/l-avant-garde-roumaine-resume-trente-ans-de-tragedie-nationale-en-trois-films-droles_1195589_766360.html) |
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alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 27 mayo 2009 : 19:00:36
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Romanian "Tales" inks U.S. deal
By Steven Zeitchik Editing by Sheri Linden REUTERS May 14, 2009
CANNES (Hollywood Reporter) - Independent distributor IFC Films has acquired U.S. rights to the Romanian feature "Tales From the Golden Age," a collection of shorts set in the country's Communist period.
"4 Months, 3 Weeks and 2 Days" writer-director Cristian Mungiu penned all the shorts. He and fellow Romanian helmers Ioana Uricaru, Hanno Hofer, Razvan Marculescu and Constantin Popescu each took a turn directing one.
The compilation film, which premiered Tuesday at the Cannes Film Festival, examines urban legends in the former Soviet Bloc nation, examining life in those dark days through the experiences of ordinary people. The stories are not related but are united "by mood, narrative pattern and the details of the historical period," IFC said.
At Cannes two years ago, IFC bought Mungiu's "4 Months," a hard-bitten tale of a young girl's abortion in Ceausescu's Romania; the film took the Palme d'Or and became a critics' darling when it was released later in the year.
IFC will release "Tales" in 2010, the company said.
(http://www.reuters.com/article/filmNews/idUSTRE54E0LL20090515) |
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alazaro
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Enviado - 27 mayo 2009 : 22:42:17
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Ritorno a Cannes
scrive Nicola Falcinella OSSERVATORIO SUI BALCANI 11.05.2009
Ormai il cinema romeno a Cannes è di casa. Le edizioni tra il 2005 e il 2007 hanno consacrato un movimento tra i più interessanti in Europa. Che nel 2009 tenta la riconferma
Il cinema romeno torna a casa. A Cannes. Al Festival che tra il 2005 e il 2007 ha lanciato e consacrato uno dei cinema europei più interessanti di questi ultimi anni, presentando al mondo quasi tutti i film più importanti realizzati in Romania e in diversi casi premiandoli.
Un “movimento” che per qualcuno è una “nouvelle vague”, ma che per il momento è un gruppo di una decina di registi (uno dei più talentuosi, Cristian Nemescu, è morto giovanissimo prima di completare il suo “California Dreamin’ “) maturati quasi in contemporanea e che ora sono chiamati alla controprova.
L’edizione 62 della kermesse francese, in programma dal 13 al 24 maggio, sarà occasione per una parziale verifica. Ci saranno due film molto attesi nella sezione “Un certain regard” parallela al concorso principale: il collettivo “Amintiri din epoca de aur – Tales from the Golden Age” di Hanno Hofer, Razvan Marculescu, Cristian Mungiu (già Palma per “4 mesi, 3 settimane, 2 giorni”), Constantin Popescu e Ioana Uricaru con Vlad Ivanov (era già nel precedente film di Mungiu e pure in “Mar Nero” di Federico Bondi) e “Politist, Adjectiv – Police, Adjective” di Corneliu Porumboiu ancora con Ivanov e Dragos Bucur. Quest’ultimo cineasta, dopo “A est di Bucarest”, racconta una sofisticata truffa nella tranquilla Vaslui (la città natale del regista dove già era ambientata la pellicola precedente).
Mungiu, sul quale sono puntate le attenzioni dopo la vittoria della Palma d’oro, ha scritto e prodotto un film che è “una collezione di divertenti leggende metropolitane rumene dal periodo comunista”. A dirigere i diversi episodi ha chiamato altri quattro registi più o meno della sua generazione, che hanno conosciuto da bambini e ragazzi il regime di Ceaucescu. Dopo il disperato “4 mesi”, dovrebbe trattarsi in questo caso di una commedia, seppure amara. Mentre Porumboiu nel suo lavoro dovrebbe aver conservato l’ironia e l’umorismo graffiante dell’esordio.
Entrambi i film, insieme a “First of All, Felicia” debutto alla regia dello sceneggiatore Razvan Radulescu (“La morte del signor Lazarescu”, “The Paper Will Be Blue”), saranno presentati dal 29 maggio al 9 giugno all'8° edizione del Transylvania International Film Festival a Cluj-Napoca.
Nella stessa sezione “Un certain regard” è stato inserito anche il terzo lungometraggio del greco Yorgos Lanthimos, “Kynodontas – Dogtooth”. La Quinzaine des realisateurs del festival francese presenta invece “Eastern Plays” di Kamen Kalev, uno dei rari esempi di film bulgaro che riesce ad approdare ai festival. La 48° Settimana della critica, riservata alle opere prime, ha selezionato in gara “Ordinary People” del serbo Vladimir Perisic (si era già segnalato con il corto “Dremano Oko”), una coproduzione con Francia e Svizzera che racconta di un bus di soldati alle prese con un gruppo di prigionieri. Infine c’è il corto croato “Tulum - La virée” di Dalibor Matanic, ambientato sul Danubio a Vukovar.
(http://www.osservatoriobalcani.org/article/articleview/11262/1/51/) |
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alazaro
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Enviado - 27 mayo 2009 : 23:18:12
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Cannes 2009 – Una Cierta Mirada La absurda belleza de Police, Adjective
Boyd van Hoeij CINEUROPA 15 mayo 2009
La segunda película del director rumano Corneliu Porumboiu, Police, Adjective, ha sido presentada hoy en la sección Una Cierta Mirada del Festival de Cine de Cannes.
Police, Adjective vuelve a acercarse al estilo principalmente narrativo e irónicamente absurdo del que el director ya hizo gala 12:08 al Este de Bucarest, ganadora de la Cámara de Oro en 2006. Esta segunda película confirma la madurez del director, que comprende que, efectivamente, esta historia requería un mayor énfasis en la monotonía y desolación de su ciudad natal, Vaslui, que fue también el escenario de 12:08. Asimismo, incluye largas escenas en las que no ocurre nada especial, pero que son fundamentales para el impacto final de la película.
En este audaz largometraje, Porumboiu lleva su relato sobre la investigación policial de un fumador y quizás traficante de hierba a pequeña escala a su correspondiente y absurda conclusión. La película nos presenta un juego semántico con el que el inspector de policía a cargo de la investigación (Dragos Bucur, Boogie [tráiler, film focus]) intenta confundir a su jefe (Vlad Ivanov, 4 meses, 3 semanas y 2 días).
El colofón de la película llega con un corto y perturbador final en el que el protagonista pone en práctica el principio de reducción al absurdo. Un final que confirma a Porumboiu como uno de los directores contemporáneos con más fuerza de Rumanía o incluso Europa.
Police, Adjective ha sido producida por 42 Km Film, propiedad del director, con la ayuda de Racova y Raza Studio, y ha recibido además el respaldo económico de HBO Rumania. Las ventas internacionales corren a cargo de la francesa Coach 14.
Independenta Film estrenará la película en Rumanía en junio.
(http://www.cineuropa.org/newsdetail.aspx?lang=es&documentID=108475) |
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alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 28 mayo 2009 : 23:30:49
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Lingua Romania: “Police, Adjective” Makes for Arresting Tour-De-Force
by Anthony Kaufman indieWIRE May 17, 2009
While the pay-off in this anti-police procedural comes very late, it caps a minimalist and sardonic tour-de-force from Corneliu Porumboiu, whose “13:08 East of Bucharest” won the award for best first film at Cannes in 2006. This worthy follow-up shows an even more discerning and confident eye from the young director. No one-hit wonder, Porumboiou confirms the promise of both the new Romanian cinema and his own status as a burgeoning world-class auteur. If several discerning critics have dismissed a number of Cannes competition titles, “Police, Adjective” has emerged as a favorite.
Cristi (Dragos Bucur, star of Porumboiou’s short “Liviu’s Dream”), a young policeman, is tailing a student and staking out his house, trying to determine the source of the young man’s hashish. Porumboiou keeps much of these pursuits at a distance - we never see the face of the student, for example - instead keeping focus on the cop’s laconic, yet detailed efforts. There is nothing suspicious or suspenseful that goes on; in fact, that’s the point. Whatever illicit activity exists is undoubtedly on a most minor level.
The conflict arises not in the investigation so much as Cristi’s desire to flout the Romanian law that would consider these episodes of drug use an offense punishable by up to 8 years in prison. Cristi, probably no more than a decade older than his target, clearly sympathizes with the young offender, claiming to his fellow officers that the law - like in other European countries - will surely be changed to reflect the changing times. It’s the capricious nature of law, along with the fickle ways of language and meaning, that’s really at issue in “Police, Adjective” - as the film’s title suggests, i.e. from Websters: “Police (adjective) police power, police corruption, police state.”
While seemingly tangential to the narrative, oddball exchanges about Prague and Bucharest alternately known as the “Little Paris,” a Romanian pop song whose lyrics’s significance “what would today be without tomorrow?” remain elusive to Cristi, and a new way of spelling “not-any” as a single word eventually suggest deeper questions at issue in Porumboiu’s deceptively minimalist screenplay. As with previous subtle Romanian stunners, “Police, Adjective” is set in the non-descript, dilapidated suburban wasteland of the post-Communist country: Except for a few modern-looking automobiles, everything from computers to desks to the drab fluorescent office lighting appears as if it hadn’t been changed in 30 years. Nearly every Romanian building needs a replastering or a paint job, all of which contributes to the film’s general sense of unease and lingering feeling of oppression.
The film also uses the extended long takes that many have associated with recent films from Romania. Here, they may test the patience of some viewers-there were several walkouts during the film’s second soldout press screening-but the cumulative affect evokes the tedium and futility of Cristi’s police investigation, not to mention his world. Near the film’s conclusion, there’s a scene in which a take runs for what seems like an eternity, observing Cristi sitting next to a woman clicking away at a typewriter. Neither the camera, nor Cristi moves, and yet, there’s something compelling and ironic as the shot persists in real-time. After a while, if one is tuned into the film’s sense of prevailing ennui, it actually becomes funny - in an absurdist way reminiscent of fellow Romanian writer Eugene Ionesco.
The film’s climax - if you could call it that - involves an extended confrontation between Cristi and his senior superior, Anghelache, played by Vlad Ivanov, who is no less ominous here than his banally evil turn as the abortionist in “4 Months, 3 Weeks and 2 Days.” The two men, plus another officer, battle it out, by looking up words in a dictionary. If seemingly undramatic, Porombouiu manages to turn a scene in which Cristi reads definitions in the dictionary into a profound statement on power, control and morality.
(http://www.indiewire.com/article/2009/05/17/lingua_romania_police_adjective_makes_for_arresting_tour-de-force/) |
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alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 30 mayo 2009 : 00:17:16
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Palma de Oro 2007, Mungiu y compañía se burlan de la Rumanía comunista
ADN.es / EFE 20.05.2009
El cineasta rumano Cristian Mungiu, Palma de Oro en 2007 por "4 luni, 3 saptamani si 2 zile", trajo hoy a Cannes junto con otros cuatro directores una burla de la Rumanía comunista que hizo reír a prensa y crítica.
"Amintiri din eopa de aur" (que podría traducirse como "Cuentos de la Edad Dorada") descompone en cinco historias ejemplares otras tantas "leyendas" sobre las miserias que obligó a cometer a los rumanos el dictador comunista Nicolae Ceaucescu (1918-1989).
Proyectada dentro de la selección oficial de Cannes en su sección "Un certain régard", la película cuenta episodios de supervivencia cotidiana, como el del camionero que acaba en la cárcel por comerciar con los huevos de las gallinas que transporta al puerto de Constanza, "delito" al que llega por evidente necesidad.
Una necesidad que, narrada con humor, conduce a un cerdo vivo a la casa de un policía y su hambrienta familia, que no encuentran otra forma de sacrificar al cochino que con el gas de la cocina, donde encierran al pobre animal que, ya inerte y convertido en auténtica bombona, causará el desastre.
Y el temor a no complacer al régimen comunista acaba con alcalde, inspectores del partido y una "troupe" de atracciones de feria montados hasta el amanecer en una de ellas, girando sin parar por no haber advertido de no quedaba nadie en tierra para desconectar el artilugio.
Es la "leyenda de la visita oficial", en la que se pueden advertir elementos que recuerdan a "Bienvenido Mr Marshall" de Luis García Berlanga y que ponen en evidencia lo absurdo del régimen de Ceaucescu y lo más absurdo de quienes formaron la tropa de sus seguidores.
El "aparato" comunista es el que llevará a la cárcel al hijo de un alto dirigente del partido por ingeniárselas para revender botellas vacías que obtiene por engaño, ayudado por una estudiante espabilada, en episodio titulado "La leyenda de los vendedores de aire".
El filme, según explicaron sus productores, "revela los aspectos cómicos de una ideología que se estaba tomando a sí misma demasiado en serio".
La estructura del filme tiene una "geometría variable", puesto que en sus primeras dos proyecciones en Cannes se exhibirán cinco cuentos o leyendas, mientras que en la tercera se incluirá otro nuevo.
En Rumanía, los productores pretenden que la "geometría" del filme tenga cuatro episodios, "de la autoridad", y otros dos serán distribuidos como "Cuentos de amor".
(http://www.adn.es/cultura/20090519/NWS-2495-Rumania-Mungiu-Palma-Oro-comunista.html) |
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