|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 07 octubre 2006 : 23:58:14
|
CONFLICTO GEORGIANO-OSETIO. NOTA HISTÓRICA
07/10/2006 / 10:20
En la antigüedad los escitas y los sármatas, antepasados de los osetios, poblaban las extensas estepas de Europa Oriental, Asia Central y Siberia. En la Edad Media, sus descendientes, los osetios, se conocían bajo el nombre de alanes. En el siglo IX fue creado el Estado de alanes que aceptó la fe cristiana y la convirtió en religión oficial. En los siglos XII-XIII Alania se desintegró en principados y cayó bajo el yugo tártaro-mongol. En los siglos XIV-XV en Osetia existían varias comunidades independientes unidas entre sí según el principio confederativo. En el siglo XVIII Osetia estableció relaciones diplomáticas con Rusia y en 1774 pasó a formar parte del Imperio Ruso. En el primer tercio del siglo XIX, el Gobierno de Rusia implantó el orden administrativo, conforme al cual Georgia y las comunidades de Osetia del Sur se sometieron a la administración general de Transcaucasia, mientras que las del Norte (situadas en la pendiente norte del Cáucaso) fueron puestas bajo el control de la administración militar norcaucasiana, lo que más tarde quedó refrendado en la organización administrativa de la URSS.
Antes de desintegrarse la URSS, la República Socialista Autónoma de Osetia del Norte con la capital en Ordzhonikidze (hoy Vladikavkaz) formaba parte de la Federación de Rusia, y la Región Autónoma de Osetia del Sur con la capital en Tsjinvali, de la República Socialista Soviética de Georgia.
Desde 1989 Osetia del Sur decidió independizarse de Georgia. A finales de 1989 las autoridades georgianas introdujeron unidades del Ministerio del Interior de Georgia en Tsjinvali. En respuesta, los osetios crearon estructuras armadas propias: la guardia nacional. Entre las unidades georgianas y osetias se produjeron combates. Aparecieron los grupos armados no controlados.
El 20 de septiembre de 1990 el Soviet de Diputados Populares de la Región Autónoma de Osetia del Sur aprobó la declaración proclamando "la independencia de la República de Osetia del Sur". La dirección de Georgia no reconoció a la República y en 1990-1991 emprendió operaciones militares con el uso de armamento pesado, causando innumerables víctimas humanas y un torrente de miles de refugiados (mayormente, osetios del sur).
En enero de 1992 en Osetia del Sur se realizó el referéndum, y la mayoría de sus habitantes apoyaron la idea de la independencia. El conflicto entre Georgia y Osetia del Sur se vio congelado después de firmados el 14 de junio de 1992 los acuerdos de Dagomys e introducidas en julio de 1992 las fuerzas ruso-georgiano-osetias de paz en la zona del conflicto.
El 4 de julio de 1992 fue constituida la Comisión Mixta de Control encargada de arreglar el conflicto georgiano-osetio, integrada de representantes de Rusia, Georgia, Osetia del Norte y Osetia del Sur.
Hasta hoy en día sigue siendo indefinido el estatus político de Osetia del Sur. La dirección de la República de Osetia del Sur corre a cargo de su presidente Eduard Kokoity (elegido en diciembre de 2001). El Tbilisi oficial considera Osetia del Sur como región de Tsjinvali de Georgia, pero de hecho no ejerce el control de ésta
El 16 de mayo de 1996, en el Kremlin, fue firmado el Memorándum "De las medidas de seguridad y fortalecimiento de la confianza mutua entre las partes involucradas en el conflicto georgiano-osetio". En virtud de ese documento, las partes se negaron, en pie de reciprocidad, a ejercer presiones políticas, económicas y de otra índole.
El conflicto se vio agravado después de llegado al poder en Georgia Mijaíl Saakashvili, elegido presidente del país en noviembre de 2004.
El 26 de enero de 2005 en la reunión de PACE, Estrasburgo, Mijaíl Saakashvili adelantó las iniciativas de paz con respecto a Osetia del Sur, ofreciéndole amplio estatus de autonomía en la composición del Estado georgiano. En respuesta, Eduard Kokoity declaró que "desde hace mucho Osetia del Sur es una república independiente" y ni hablar se puede de crear un Estado único con Georgia.
Al intervenir el 11 de marzo de 2005, en una reunión informativa, Mijaíl Saakashvili dijo que no iba a esperar largamente la respuesta de Tsjinvali a las iniciativas de paz de Georgia. "La Región de Tsjinvali y Abjasia (otra república secesionista en el territorio de Georgia) son un territorio poblado de nuestra gente que se llama Georgia y jamás tendrá otro nombre".
Los días 16 y 17 de marzo de 2005 en el encuentro celebrado en Moscú los copresidentes de la Comisión Mixta de Control encargada de arreglar el conflicto georgiano-osetio examinaron lo relativo a desmilitarizar la zona de conflicto en el marco de los acuerdos logrados en noviembre de 2004, en Sochi. A las labores de la reunión asistieron delegaciones de Rusia, Georgia, Osetia del Norte - Alania y Osetia del Sur.
Los días 20 y 21 de junio de 2005 la citada Comisión realizó en Moscú una reunión extraordinaria en que las partes habían de firmar un protocolo de colaboración de los órganos de orden público en la zona del conflicto. Sin embargo, fue firmado solamente el protocolo de crear los grupos encargados de investigar los accidentes registrados en la zona del conflicto georgiano-osetio el 29 de mayo y el 6 de junio (asesinato de 4 militares osetios y un georgiano, y la desaparición de 4 georgianos).
El 8 de diciembre de 2005 tuvo lugar la reunión extraordinaria de la Comisión antes mencionada con motivo del brusco agravamiento de la situación en la zona del conflicto georgiano-osetio.
El 15 de febrero de 2006 el parlamento georgiano aprobó la disposición estipulando el cese de la operación pacificadora en la zona del conflicto. En ese documento las acciones de Rusia en el área se calificaron de "intervención".
El mando militar de Rusia declaró que las fuerzas de paz podrían abandonar la región solamente de común acuerdo de las partes en conflicto. La dirección de Osetia del Sur se manifestó categóricamente contra la retirada de las fuerzas de paz de Rusia.
El 31 de mayo de 2006 se llevó a cabo el reemplazo de las tropas rusas que formaban parte de las Fuerzas Mixtas encargadas de mantener la paz en la zona del conflicto georgiano-osetio. El reemplazo de tropas se realizaba por el túnel Rokski no sujeto al control de Georgia. El Tbilisi oficial tildó de desafío esas acciones de la parte rusa, habiendo declarado que so pretexto de reemplazo, Rusia introducía unidades complementarias en la región.
El 16 de julio de 2006 la policía georgiana detuvo un coche en que iban los dirigentes de la Comisión Mixta encargada de arreglar el conflicto georgiano-osetio. Ellos fueron registrados y por varias horas confiscadas sus pertenencias. A causa de este accidente, se decidió aplazar la reunión.
El 18 de julio de 2006 el parlamento de Georgia dispuso evacuar inmediatamente las fuerzas de paz rusas del territorio del país.
El 27 de septiembre de 2006 los servicios secretos georgianos detuvieron a cuatro oficiales rusos que trabajaban en el Grupo de tropas rusas emplazado en la Transcaucasia. Los militares detenidos fueron acusados de espionaje. Rusia calificó de provocación ese acto. El embajador de Rusia fue revocado de Tbilisi a Moscú para efectuar consultas; fueron evacuados funcionarios de la embajada. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, consideró las acciones de la dirección georgiana como acto de terrorismo estatal acompañado del secuestro de rehenes.
El 3 de octubre de 2006 Georgia entregó a los oficiales rusos a representantes de la OSCE que, a su vez, los entregaron a representantes de la FR.
El 4 de octubre, al intervenir en la reunión de PACE en Estrasburgo, el Jefe de Exteriores de la FR, Serguei Lavrov, declaró:"Lo que sucede con respecto a los conflictos en Osetia del Sur y Abjasia, las provocaciones permanentes contra nuestros pacificadores e insultos dirigidos a Rusia tachada de "ocupante" e incluso empleando las palabras más groseras, apuntan a crear un motivo para arreglar esos conflictos por fuerza".
Rusia no cederá ante las provocaciones del régimen Saakashvili, declaró Lavrov y llamó a PACE a prestar oído a lo dicho por el Ministro de Defensa de Georgia, Irakli Okruashvili.
"Hace poco el titular de Defensa de Georgia dio a conocer su propósito de celebrar las fiestas de Año Nuevo en Tsjinvali, en Osetia del Sur", manifestó el ministro ruso desde la tribuna de PACE. Podrá hacerlo solamente "al desatar la guerra contra Osetia del Sur", recalcó Serguei Lavrov.
El jefe de Osetia del Sur, Eduard Kokoity, estima que los dobles estándares de la comunidad mundial ponen obstáculos a la cancelación del conflicto georgiano-abjasio. "Hace mucho podríamos solucionar todos los problemas, nuestras repúblicas serían reconocidas si no fuere por los dobles estándares de la comunidad internacional", dijo a periodistas.
Kokoity tiene en gran estima las acciones de las fuerzas de paz rusas y cree que ellas no abandonarán Abjasia ni Osetia del Sur antes de ser arreglados por completo los conflictos existentes. Al referirse a la política de la actual dirección de Georgia, Kokoity la calificó de "política de confrontación y desplazamiento de Rusia de la Transcaucasia". "Nadie nunca logrará desplazar a Rusia de la Transcaucasia", recalcó.
Todos estos acontecimientos tienen lugar en vísperas de las elecciones presidenciales fijadas para el 12 de noviembre en la República no reconocida de Osetia del Sur y el referéndum sobre la independencia. En el análogo referéndum de 1992 más del 98% de votantes se manifestaron a favor de la independencia de su república.
(Fuente: Ria Novosti. Russian News Information Agency. - http://sp.rian.ru/analysis/20061007/54571405.html)
[Esta información se publica coincidiendo con un momento crítico en las relaciones entre Rusia y Georgia, después de la detención por las autoridades georgianas de cuatro oficiales rusos, acusados de espionaje, a finales del mes de septiembre de 2006, y de la réplica rusa consistente en cortar las comunicaciones entre los dos países y expulsar del territorio ruso a un gran número de ciudadanos georgianos. Véase el tema "Russia-Georgian Dispute" en este mismo Foro.
Aquesta informació es publica coincidint amb un moment crític en les relacions entre Rússia i Geòrgia, després de la detenció per les autoritats georgianes de quatre oficials russos, acusats d'espionatge, al final del mes de setembre de 2006, i de la rèplica russa consistent a tallar les comunicacions entre tots dos països i l'expulsió del territori rus d'un gran nombre de ciutadans georgians. Vegeu el tema "Russia-Georgian Dispute" en aquest mateix Fòrum.] |
|
|
Rosa Solanes
Envíos 21 |
Enviado - 13 noviembre 2006 : 09:35:07
|
Osetia del Sur vota en masa en la consulta para separarse de Georgia La OTAN teme que el referéndum empeore la situación de la región PILAR BONET - Moscú EL PAÍS - Internacional - 13-11-2006 Osetia del Sur realizó ayer un nuevo plebiscito sobre su independencia de Georgia, que ya afirmó en otra consulta popular en 1992. La votación, que las autoridades locales dieron por válida, no es reconocida internacionalmente y coincide con un deterioro de las relaciones entre Georgia y Rusia, países entre los que se halla el enclave secesionista de 3.900 kilómetros cuadrados, en la histórica ruta militar del Cáucaso.
Los osetios forman una comunidad diferente de la georgiana, con su propia lengua y su propia cultura y parte de ellos reside en la vecina Osetia del Norte, que es territorio ruso. Al cierre de los colegios electorales había votado más del 91% de los electores, según la comisión electoral de Osetia del Sur. Las 55.000 personas con derecho a voto debían elegir también a su presidente, aunque nadie dudaba de que el actual titular, Eduard Kokoiti, sería confirmado en su puesto frente a otros tres candidatos. La pregunta que se formulaba en el plebiscito era: "¿Está usted de acuerdo en que la República de Osetia del Sur conserve su actual estatus de Estado independiente y sea reconocida como sujeto internacional?"
[La OTAN rechazó la consulta con la advertencia de que podría empeorar la situación de la zona. "Como representante de la OTAN, me uno a otros líderes internacionales al rechazar el referéndum y las elecciones en Osetia del Sur. Tales acciones no tienen otro objetivo que el de empeorar las tensas relaciones regionales", señaló el secretario general de la Alianza Atlántica, Jaap de Hoop Scheffer, en un comunicado, informa desde Bruselas la agencia France Presse].
Junto con Abjazia, Osetia del Sur fue una de las dos unidades administrativas integradas en la república soviética de Georgia que se opusieron a los georgianos durante el proceso de desintegración de la URSS, que culminó en 1991 con su desaparición y el reconocimiento como países independientes de las 15 repúblicas federadas soviéticas, Georgia entre ellas. Los enfrentamientos entre osetios y georgianos causaron centenares de muertos y el éxodo de miles de personas. En 1992, ambas partes y Rusia llegaron a un acuerdo de alto el fuego en virtud del cual se establecieron tres batallones pacificadores (uno ruso, otro georgiano y otro osetio) además de una misión de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), también opuesta al plebiscito de ayer.
La precaria estabilidad reinante desde entonces se ha resentido tras la llegada al poder, en 2003, de Mijaíl Saakashvili en Tbilisi. El presidente georgiano quiere replantear el acuerdo de 1992, rechaza la presencia militar rusa en Osetia del Sur y acusa a Moscú de "anexión".
Derecho de protección Oficialmente, el Kremlin reconoce la integridad territorial de Georgia, aunque se atribuye un derecho de protección especial tanto sobre Osetia del Sur como sobre Abjazia, después de haber repartido pasaportes rusos entre la mayoría de los habitantes de ambas regiones. Los separatistas, por su parte, ven a los rusos como una garantía contra las incursiones armadas, semejantes a las que experimentaron a principios de los noventa, cuando los líderes del nuevo Estado georgiano trataron de someterles por la fuerza. En los últimos tiempos, Rusia recurre a la analogía de Kósovo para defender a las regiones separatistas.
Ayer se registraron varios incidentes, tales como el robo del equipo de una televisión rusa y el bloqueo de las comunicaciones por teléfono móvil.
Paralelamente al referéndum, en varios pueblos de la región poblados por georgianos se celebraban comicios alternativos al puesto de presidente de Osetia del Sur. Estos comicios están apoyados de hecho por Tbilisi y en ellos participan diversos ex funcionarios osetios que han tenido conflictos con los actuales dirigentes. Osetia del Sur atribuye estos comicios a los servicios secretos georgianos y los considera como un intento de crear una cabeza de puente de Tbilisi y dividir a los habitantes de la república, en cuya geografía, dispuestos en forma de mosaico, hay también pueblos y localidades georgianas.
Osetia del Sur ha acusado a los órganos de seguridad de Georgia de actividades subversivas en su territorio. El 31 de octubre, el Ministerio del Interior osetio anunció que había exterminado a un grupo de cuatro agentes georgianos, detectados con grandes cantidades de explosivos. También aseguró haber impedido un atentado contra Kokoiti dirigido por el espionaje georgiano con la supuesta colaboración del ex presidente de Tribunal Supremo de Osetia del Sur, Alan Parastayev.
Tras votar en Tsjinvali, la capital de la región secesionista, Kokoiti exhortó a la comunidad internacional a "renunciar a los dobles raseros" y examinar la base política y legal para reconocer a Osetia del Sur, Abjazia y el Transdniéster, tres de las regiones secesionistas no reconocidas resultantes de la desintegración soviética.
© El País S.L. | Prisacom S.A.
|
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 15 noviembre 2006 : 23:21:16
|
EURASIA INSIGHT GEORGIA’S SOUTH OSSETIA: ONE UNRECOGNIZED STATE, TWO UNRECOGNIZED GOVERNMENTS
Molly Corso and Elizabeth Owen November 13, 2006
Two separate presidential elections and two separate referenda on the future of the breakaway Georgian region of South Ossetia were held on November 12, but the outcome depends on your point of view. No agreement exists about which candidate is now the legitimate leader of this separatist territory.
In one vote, Eduard Kokoiti, the de facto president of the self-declared Republic of South Ossetia since 2001, has been declared the winner with a sweeping 95 percent of the vote, based on preliminary results. In a so-called "alternative" poll organized on Georgian-controlled territory in South Ossetia, Dmitri Sanakoyev -- a former prime minister of the de facto South Ossetian republic who Tskhinvali officials claim is bankrolled by Tbilisi -- has been declared the president-elect, with more than 80 percent of the vote.
The referenda differ as well. In the election organized by officials in the South Ossetian capital, Tskhinvali, voters were asked whether or not they agreed with keeping South Ossetia’s "current status as an independent state" and whether or not the Republic of South Ossetia should be internationally recognized; an earlier, unrecognized referendum on this question was held in 1992. In the "alternative" referendum, voters were asked to say whether they want to begin negotiations with Tbilisi about a federal system of government.
The Tskhinvali-organized referendum passed with a reported 99 percent of the vote, according to preliminary figures. The referendum, Kokoiti asserted at a November 13 press conference, is "a very weighty argument, even for those who today refuse to recognize its results. We can say that South Ossetia has been recognized."
No information was available about results for the so-called alternative referendum.
While the final vote count for both elections will not be ready until later this week, both sides claim high voter turnout in their respective elections and accuse the other of high levels of falsification and violations.
In a statement issued November 12, the head of the Tskhinvali-based election committee, Bella Pliyeva, announced that nearly 95 percent of voters participated in the elections; a little over 52,000 of the reported 55,000 registered voters. Kokoiti faced three other candidates in the Tskhinvali-organized poll: Oleg Gabodze, an unemployed former advisor to the head of the South Ossetian government; Inal Pukhayev, the administrative chief of Tskhinval Region; and Leonid Tbilov, a special envoy for talks on resolution of the Georgian-Ossetian conflict. Candidates were not allowed to meet with the press on the eve of the election, but government spokesperson Irina Gagloyeva stated that the challengers themselves knew that Kokoiti would win reelection. "They know they won’t win, but they want to have the experience of a political campaign," she said.
Kokoiti has promised South Ossetian voters a series of improvements, including salary increases and the construction of a Russian gas pipeline to improve heating supplies in the disputed territory. In official campaign materials, he termed the referendum "a call for peace" and condemned the United States for arming Georgia "and preparing it for aggression."
In the second presidential election, Sanakoyev, whose campaign posters were prominently posted on walls outside polling stations in Georgian-controlled villages, benefited from extensive media coverage in the Georgian press. The 37-year-old has largely eschewed details about his policy ideas, though, saying only that "a decisive step" should be taken to elect a "force" that can "conduct a measured policy of strengthening the republic’s independence," revive the economy, stamp out corruption and restore hope for the future. Four other candidates contested the alternative election.
The alternative election commission, based in the Georgian-controlled village of Eredvi, did not announce the number of registered voters for its vote. However, it did report that 42,000 voters had cast their ballots at polling stations located throughout the de facto republic by 8 p.m. November 12.
Along with two rival elections, a dispute also persists about where the elections were actually held. According to Uruzmag Karkusov, head of the alternative election commission, voting stations were placed in both Georgian and Ossetian-controlled villages #65533; although some ballot boxes, Georgian television news reported, had to be delivered by horseback to avoid Ossetian-controlled roads. Karkusov claimed that voting would take place in the Ossetian-controlled villages of Kvaisa, Sinakuri, Znauri and in Tskhinvali.
Ossetian officials in Tskhinvali, however, strongly denied that the alternative elections occurred in Ossetian-controlled villages. At the same time, Gagloyeva, the Tskhinvali spokesperson, told reporters that six ethnic Georgian villages on Ossetian-controlled territory had expressed a desire to hold the Tskhinvali-based government’s presidential elections and referendum.
In Tskhinvali, roughly 30 observers from countries ranging from Venezuela and Jordan to Latvia and Ukraine were on hand as of late November 11 to monitor the voting, according to Gagloyeva. The observers also included representatives from the Georgian breakaway region of Abkhazia and the disputed Moldovan territory of Transdnestr. There were no registered voting irregularities, according to official announcements. No international monitoring of the alternative elections is known to have occurred.
The Council of Europe, the Organization for Security and Cooperation in Europe and the United States have all criticized the dual elections in the breakaway region. The criticism, however, did not appear to faze officials in Tskhinvali. "Who are they to shut our mouths?" Gagloyeva asked rhetorically in an interview on November 11. "Their own political interests in the Caucasus are more important [for them] than our fate."
While some observers in Tbilisi had believed that the elections could provide an avenue for reconciliation in South Ossetia, so far, the exact opposite appears to be the result. At his November 13 press conference, Kokoiti termed Sanakoyev and Karkusov, head of the alternative election commission and a former advisor to Kokoiti, "traitors to their homeland and traitors to the South Ossetian people." Kokoiti stated that he would demand that Tbilisi extradite both men to Tskhinvali.
Whether residents of impoverished South Ossetia will take Sanakoyev’s claim to be the legitimate leader of South Ossetia seriously depends largely on economics, commented Tbilisi-based Caucasus analyst Mamuka Areshidze. "That is the biggest mistake of the Georgian government #65533; that they have never showed the Abkhaz or Ossetians why they should be a part of Georgia. Show a person how you work, how you improve agriculture, how you help and they will [follow.]"
In Tskhinvali, though, interviewed residents expressed no desire for union with Georgia. "How can we be an autonomous region when we cannot use the name South Ossetia?" commented Khadiza Skhovubova, a 53-year-old bazaar vendor born in Tbilisi.
Whether in Tskhinvali or in Eredvi, on one point alone both sides in South Ossetia seem to agree on a need for peace. Asked what she hoped for from the referendum on independence, a Kokoiti supporter selling beer out of her home in Tskhinvali who gave her name as Lamsira, was succinct: "A normal life. We don’t need anything else."
Editor's Note: Molly Corso is a freelance reporter and photojournalist based in Tbilisi. Elizabeth Owen is EurasiaNet’s Caucasus news editor in Tbilisi. Kakha Jibladze contributed reporting to this story.
Posted November 13, 2006 © Eurasianet. - http://www.eurasianet.org/departments/insight/articles/eav111306.shtml http://www.eurasianet.org |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 21 noviembre 2006 : 23:36:45
|
EURASIA INSIGHT SOUTH OSSETIA: WHERE MEMORIES OF THE PRE-CONFLICT ERA ARE FADING
Elizabeth Owen, November 17, 2006
As the Soviet-era sedan doubling as a taxi trundled toward Georgia’s breakaway region of South Ossetia, passenger conversation turned to Tbilisi’s longstanding campaign to regain control of this hardscrabble territory in the foothills of the Caucasus. "It’s not a conflict between the Ossetian and Georgian people," commented Rezo, a pensioner in Gori, the closest Georgian town to South Ossetia. "It’s a conflict between governments."
For conflict zone residents, that point of view is common. For Georgians, though, the question now is with which self-declared government of South Ossetia to hold dialogue. [For details, see the Eurasia Insight archive].
Two separate presidential elections and referenda were held in South Ossetia on November 12. As expected, Eduard Kokoiti, the de facto president of the self-declared Republic of South Ossetia, triumphed in the polls organized by officials in the regional capital, Tskhinvali. [For details, see the Eurasia Insight archive]. South Ossetia’s Central Election Commission announced on November 14 that the 42-year-old Kokoiti, president since 2001, had been reelected with 98.1 percent of the vote. A referendum on independence, the second since 1992, received the approval of 99.88 percent of voters, according to official data. Turnout was put at 95.1 percent of 55,163 registered voters.
A different scenario prevailed, however, in Georgian-controlled portions of South Ossetia: Dmitri Sanakoyev - widely reputed among Ossetians and Georgians alike to be backed by Tbilisi - claimed the title of president of South Ossetia, following a so-called "alternative" election also held on November 12. Unlike the first referendum, the "alternative" referendum quizzed voters about the desirability of talks with Georgia about joining a potential federation.
As in Tskhinvali, official results for the "alternative" election and referendum were nearly unanimous. Election officials for this vote, based in the Georgian-controlled village of Eredvi, announced on November 16 that 94 percent of registered voters in both Georgian and Osssetian-controlled villages participating in the election had given the nod to Sanakoyev and talks with Tbilisi. Turnout was placed at 96 percent of 57,000 voters. Officials in Tskhinvali, however, strongly deny that the "alternative" election and referendum were held in Ossetian-controlled territory.
For the "alternative" election camp, though, Georgians and Ossetians can appear as distinct audiences. One Sanakoyev campaign brochure, in Ossetian, touted his role in the early 1990s as a fighter in South Ossetia’s 1991-1992 armed struggle against Georgia for independence, and, again, with fellow breakaway region Abkhazia against "the aggressor" in 1992-1993. A second campaign brochure, in Georgian, omitted all war references, inserting in its place a recollection of the time when Ossetians and Georgians lived together in peace.
Meanwhile, hostilities continue to simmer. On November 13, in the South Ossetian village of Java, a blaze consumed the house of "alternative" election commission head Uzurmag Karusov. Karusov, a former advisor to the South Ossetian leader, claims that Kokoiti ordered the fire be set. Two days later, Irina Gagloyeva, the chairwoman of the South Ossetian leadership’s Committee for Information and the Press, was hospitalized after a reported gas explosion in her house in Tskhinvali. Kokoiti government officials have charged that the blast was the work of Georgian operatives.
Boundaries between Ossetians and Georgians remain, in many ways, fluid. Mixed Georgian and Ossetian villages are found throughout the territory, and Georgian-Ossetian families are common. Before the recent spike in tensions, Tskhinvali residents would regularly travel to Gori or elsewhere in Georgia to visit relatives or friends. Georgian cell phone services operate here, and Georgian television broadcasts can also be received, though knowledge of the Georgian language appears largely limited to those Ossetians old enough to remember the region’s past as an autonomous region of the Soviet Socialist Republic of Georgia.
Memories of that pre-war era are fading fast. "We used to live pretty well with Georgia. We were peaceful neighbors," said Lamsira, a 30ish Ossetian woman, married to a Georgian and the mother of two elementary-school-age boys, who sells beer out of her house in Tskhinvali. "But the younger generation does not know them as neighbors, but as enemies, because they’ve seen so many murders and killings."
The 1992 and 2006 referenda on independence were not the first expressions of political differences. In 1920, Ossetian and Georgian forces clashed when South Ossetia tried to pull out of the two-year-old Georgian Democratic Republic, the Menshevik-led independent state that preceded Georgia’s annexation by the Red Army in 1921. The independence drive surfaced again in 1989 when South Ossetia’s Supreme Soviet voted for union with North Ossetia, a Russian republic. In response, the Georgian parliament revoked South Ossetia’s autonomy. Two years later, war broke out between the two sides.
The 1991-1992 conflict killed hundreds, and left tens of thousands refugees. South Ossetia’s current official population - 72,000, according to Tskhinvali figures; Georgian figures say less - falls well beneath the population of 99,000 recorded in a pre-war 1989 census.
Establishing common ground between the two sides has since proven elusive. Four-way monitoring of the cease-fire agreement - by Georgia, South Ossetia, the Russian Federation’s North Ossetia, and Russia itself - have been ongoing since 1992, but without bringing a permanent resolution to the conflict.
In a November 13 statement, the Organization for Security and Cooperation in Europe, which facilitates the talks, argued that the attention placed on the breakaway region’s November 12 presidential elections and referendum on independence would have been better placed on negotiating a peaceful resolution to the 17-year conflict between Georgia and South Ossetia. The North Atlantic Treaty Organization, the Council of Europe, the European Union and the United States have all expressed similar opinions.
Their disapproval carries little weight in Tskhinvali. "We’re a nation and we have the right to the free expression of our opinion," Gagloyeva, the South Ossetian leadership’s spokesperson, said on November 11. "It’s our right to say we don’t want to be with Georgia."
Editor's Note: Sophia Mizante is a freelance photojournalist based in Tbilisi. Elizabeth Owen is EurasiaNet.org’s Caucasus news editor in Tbilisi.
(From: EurasiaNet Weekly Update, 20.11.2006. - http://www.eurasianet.org/departments/insight/articles/eav111706.shtml) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 30 noviembre 2006 : 23:47:03
|
Osetia del Norte pide reconocer independencia de Osetia del Sur
El Parlamento de la república rusa de Osetia del Norte pidió hoy al Gobierno de Rusia que reconozca la independencia de la región separatista georgiana de Osetia de Sur.
La petición de estudiar la posibilidad de reconocer la independencia de Osetia del Sur esta contenida en una resolución de la asamblea legislativa noroseta aprobada por unanimidad, informó la agencia Interfax.
El documento señala que los habitantes de Osetia del Sur son parte de un 'solo pueblo oseta que quedó dividido por una frontera tras la desintegración de la Unión Soviética' y que 'en su inmensa mayoría son ciudadanos de la Federación Rusa'.
En los últimos años Rusia ha concedido la ciudadanía al grueso de los habitantes de Osetia del Sur, en una política calificada por las autoridades de Georgia de 'anexión soterrada'.
'Osetia del Sur desde hace mucho se posiciona como parte del espacio económico y cultural ruso y considera la Federación Rusa como garante de su seguridad', añadió la resolución adoptada hoy por el legislativo noroseta.
El pasado 12 de noviembre la región separatista georgiana celebró un referéndum en el que el 99,88 por ciento de los surosetas ratificaron la independencia de Georgia, consulta que no fue reconocida por la comunidad internacional.
El conflicto entre surosetas y georgianos se arrastra desde 1990, cuando Osetia del Sur, entonces región autónoma de Georgia, se proclamó independiente y declaró su objetivo de integrarse en la república rusa de Osetia del Norte, con la que comparte raíces étnicas y culturales.
Las tensiones entre Tiflis y Tsjinvali, la capital de los separatistas, desembocaron en un conflicto armado que causó la muerte de dos millares de personas y la huida de decenas de miles de refugiados.
Actualmente, fuerzas georgianas controlan casi el 40 por ciento del territorio suroseta.
En 1992, Rusia y Georgia suscribieron un acuerdo que permitió establecer un alto el fuego y emplazar en la zona del conflicto una fuerza de paz mixta, pero desde hace dos años el Gobierno georgiano busca sustituir las tropas rusa con destacamentos internacionales.
Terra Actualidad - EFE, 30-11-2006 http://actualidad.terra.es/nacional/articulo/osetia_norte_osetia_sur_1246766.htm |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 14 enero 2007 : 22:16:56
|
Ossezia del Sud: Vladikavkaz connection
Di Daniel J Gerstle, per Eurasianet, 27 dicembre 2006
La Duma russa vota a favore della riunificazione tra Ossezia del nord e del sud. La Georgia protesta ma le relazioni tra osseti e russi hanno origini lontane. Un'analisi di Eurasianet
La risoluzione della Duma russa, adottata lo scorso 6 dicembre, nella quale si richiedeva il riconoscimento della regione separatista dell'Ossezia del Sud ha causato forti reazioni in Georgia, e qualche sconcerto anche all'estero. Chi non segue da vicino quest'area geografica potrebbe chiedersi come mai la Russia, intenta a combattere vari separatismi in casa propria, ne sostiene invece al di fuori dei propri confini. L'ideologia nazionale osseta e i legami storici del popolo osseto con la Russia forniscono la chiave per comprendere i motivi alla base di questa risoluzione.
All'inizio del 19mo secolo l'Ossezia è stata annessa all'Impero russo. A partire dal 1922 poi l'allora Unione sovietica ha rafforzato il confine montagnoso che divideva la comunità osseta tra Russia e Georgia. L'Ossezia del Sud diventava una regione autonoma all'interno della da poco normalizzata Georgia sovietica.
Nel 1942-43, quando l'esercito sovietico riuscì a bloccare un'avanzata dell'esercito tedesco nel nord dell'Ossezia, sostenuta da combattenti locali, i dirigenti sovietici fecero rivivere l'ideologia nazionale osseta dichiarando questa comunità “eroica”. Molti, nel governo sovietico, iniziarono a pensare agli osseti come solidi alleati.
L'ideologia nazionale osseta è in parte radicata nel lavoro di Kosta Khetagkhety, uno studioso nel 19mo secolo, pioniere della letteratura osseta moderna. Khetagkhety e i suoi collaboratori standardizzarono l'osseto scritto e la grammatica in modo da unificare tutti coloro i quali parlavano la lingua, che ha lontani legami con il persiano. Chiamarono la regione osseta “Alania” e la comunità che vi viveva “ir” o “iran adam”, e la loro ideologia nazionale “farn”. I leader nazionalisti osseti sostenevano che la loro comunità si distingueva dalle altre residenti nell'area del Caucaso, ed avesse un credo ortodosso del tutto particolare.
I leader osseti del periodo precedente al dominio sovietico e dei primi anni di quest'ultimo aggiunsero a questo la raccolta di racconti popolari, saghe, epiche storiche che collocavano l'origine del popolo osseto a Sciti, Sarmati e Alani dell'Eurasia. I racconti narravano delle lotte di un popolo che allora dominava sull'intera area del Caucaso.
Simboli del loro orgoglio nazionale possono essere rintracciati alle pendici del monte Narivhoh, al centro della catena del Caucaso, dove vi sono le rovine di alcune fortificazioni all'interno delle quali, nel 18mo secolo, i combattenti osseti nascondevano i propri cari e le loro ricchezze durante gli attacchi russi.
[...]
Uno dei più rilenvanti siti è quello di Dzivgis, in cima alla valle del fiume Fiagdon, nell'Ossezia del nord. Nel 1830 qui si tenne la battaglia che pose fine alla guerriglia osseta contro il dominio russo.
La cooperazione economica iniziò poi ad alleggerire i diverbi del passato. Nell'era moderna la costruzione di una strada che ha congiunto l'Ossezia del sud a quella del nord e l'installazione di acciaierie e di impianti di imbottigliamento di vodka a Vladikavkaz, la capitale dell'Ossezia del nord, ha contribuito a rinforzare la collaborazione russo-osseta.
Ai giorni nostri, la sopravvivenza della regione separatista dell'Ossezia del sud è legata a questa strada, almeno tanto quanto le pressioni dell'Ossezia del nord a suo vantaggio. In seguito alla guerra separatista contro la Georgia dell'Ossezia del sud, nel 1991-1992, la lobby osseta in Russia ha inizialmente persuaso il Cremlino a ospitare gli sfollati del conflitto nei dintorni di Vladikavkaz, e poi di garantire agli osseti del sud uno status di quasi-doppia cittadinanza che permette loro di recarsi in Russia senza il bisogno di alcun visto.
Questo sostegno è spesso avvenuto a spese di altri gruppi etnici. Nel 1992, mentre si intensificava il conflitto tra Georgia e Ossezia del sud, l'Ossezia del nord condusse un breve conflitto contro la vicina Inguscezia per il controllo del distretto di Prigorodny, a est di Vladikavkaz. Dopo centinaia di morti, migliaia di ingusceti furno costretti ad abbandonare le proprie case e riparare in Inguscezia dove vivono tutt'ora in rifugi di fortuna. Una fonte delle Nazioni Unite ha confermato che le autorità dell'Ossezia del nord hanno fatto alloggiare i rifugiati sud osseti nelle case abbandonate dagli ingusceti.
L'attuale movimento nazionalista osseto ora si augura l'unificazione, in seno alla Federazione russa, dell'Ossezia del nord con quella del sud, non solo come modalità di proteggere gli osseti dalla Georgia ma anche dalla minaccia del conflitto inguscio e contro le periodiche sommosse anti-Cremlino che si sono verificate successivamente allo scoppio dei conflitti ceceni.
L'Ossezia del nord si è trovata al centro della lotta contro queste sommosse.
Dopo che, nell'autunno del 1994, è iniziata la guerra nella vicina Cecenia le autorità russe hanno iniziato a utilizzare la repubblica autonoma come base militare fondamentale per lanciare le campagne contro gli estremisti islamici in Cecenia e Inguscezia. Da allora l'Ossezia del nord è stata bersaglio di dozzine di attacchi terroristi, incluso nel 1999 un attacco dinamitardo ad un mercato che ha fatto 60 vittime e, nel 2004, la presa in ostaggio dei bambini di una scuola di Beslan che portò a centinaia di vittime. Queste questioni vengono tutt'ora trattate ampiamente dai media sia dell'Ossezia del nord che dell'Ossezia del sud e anche dalla stampa in lingua russa che, paradossalmente, lascia trasparire molto dell'ideologia nazionalista osseta
Le dichiarazioni della Georgia in merito alla volontà di recuperare il controllo territoriale dell'Ossezia del sud non hanno fatto altro che rinforzare i legami della regione separatista con Mosca. In mancanza di altre valide alternative, questi legami sono visti come essenziali per la sopravvivenza di quest'ultima.
L'Ossezia del sud potrebbe prima o poi rendersi conto degli svantaggi di unirsi al nord del Caucaso russo, caratterizzato da incertezza e depressione economica. Ma per ora spetta alla Georgia sottolienare quest'argomentazione. Dopo anni di allineamento di fatto alla linea russa la riunificazione dell'Ossezia del sud con la Georgia è diventata ormai una questione più di identità culturale che di volontà politica.
(OSSERVATORIO SUI BALCANI, Newsletter n° 1/2007. - http://www.osservatoriobalcani.org/article/articleview/6611/1/204/) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 01 febrero 2007 : 23:50:51
|
SOUTH OSSETIA'S OTHER PRESIDENT Rival leader of South Ossetia tells IWPR the region's future is within Georgia
By Sopho Bukia in Kurta
A small unremarkable building in the village of Kurta in South Ossetia is the headquarters of the newest president in the Caucasus.
The building, surrounded last week by mud and melting snow, houses South Ossetia's "alternative government" and its alternative president, the 37-year-old Dmitry Sanakoyev. The territory the new president rules over is tiny. Kurta is one of four Georgian villages in a part of South Ossetia that has remained under the control of Tbilisi since the rest of the region separated de facto from Georgia after the conflict of 1990-92.
Last November, incumbent leader Eduard Kokoity, was re-elected president of South Ossetia in a poll the international community refused to recognise. A referendum held at the same time reaffirmed South Ossetians' desire to be independent.
Simultaneously, however, another poll - also unrecognised - in the Georgian-controlled part of South Ossetia resulted in the election of former defence minister Sanakoyev and another group of voters reaffirmed their desire to be part of Georgia.
This double vote has changed the political landscape of the South Ossetia dispute, although no one is yet sure what it will lead to. The population of South Ossetia as a whole is variously estimated to be between 30 and 80,000 of whom up to a third live in the Georgian part of the territory.
Kurta is just five minutes by road to the north of the South Ossetian capital Tskhinvali and the fear is that the establishment of the alternative government could lead to violence.
There is little sign of an armed presence in and around Kurta. On the way to Kurta, IWPR encountered only two Georgian police checkpoints, manned by three or four armed men and the only men under arms in the village itself were those guarding the government headquarters.
Nino, 20, lives next door to the government building and says, "We used to be afraid of going out in the evening but now what is there to fear? The president and his guards are here next to us."
The mood in Kurta is one of expectation. Outside the government headquarters, a woman said she had come to ask the president to give her son a job. The building smelt of fresh paint and two women were polishing an already-sparkling floor.
"They earn a salary of 200 lari (120 US dollars), but they'll work day and night for this sum in order not to lose their job," explained a local journalist.
On the door of one of the rooms a nameplate in three languages, Georgian, Ossetian, and Russian, reads South Ossetian President Dmitry Sanakoyev.
Sanakoyev understands Georgian but prefers to speak Russian. An ethnic Ossetian, he trained to be a teacher but war prevented him taking up the profession. He fought against the Georgian troops during the conflict over South Ossetia, then served as both prime minister and defence minister there. Later, he left Tskhinvali after a quarrel with current leader Eduard Kokoity, taking a substantial group of supporters with him. His family now lives in Tbilisi.
Sanakoyev is tall and smiling. He is evidently uncomfortable when the questions turn to Kokoity and says he does not like talking about him. A large flat-screen television is tuned to the Tbilisi-based Russian-language television channel for South Ossetia, Alania.
"South Ossetia's future is in Georgia," said the alternative president firmly. "Only Georgia can grant us a legal space. And it is high time we understood that, no matter how we may want to be independent, we will not be independent."
He said that Russia is manipulating the conflict in order to put pressure in Georgia, not because it wants to see a prosperous South Ossetia. "The world community will never allow South Ossetia to become independent, which means that we must search for another path," said Sanakoyev.
He argues that if South Ossetia affirms its commitment to be part of Georgia, the Georgian authorities will agree to give it a special status.
Officially, the government in Kurta is not recognised by Tbilisi and Sanakoyev said that he has not met Georgian president Mikheil Saakashvili.
He says that the relatively large salaries in his government (his ministers receive more than 1,000 dollars a month) are provided by "sponsors". But few doubt that he derives his support from Tbilisi.
One sign of this was that Merab Antadze, Georgia's minister for conflict resolution, attended Sanakoyev's inauguration. Antadze later said, "The international community should take into account the new reality in the region, and should engage in a dialogue with the de facto Sanakoyev authorities. I have already appealed to the international community with this proposal."
In response the Russian government condemned Sanakoyev as a destabilising force, while Kokoity said, "The alternative government supported by Tbilisi aims to split the Ossetian people and escalate tension in the region."
Some Georgian experts believe that the Georgian government wants to prove to the international community on the eve of the decision on Kosovo's status that South Ossetia is divided and therefore not analogous to Kosovo.
"It is clear that this is no longer just a Georgian-Ossetian conflict but a confrontation within Ossetian society, a part of which has said that they want to live with Georgia," said security expert David Darchiashvili.
However, conflict expert Paata Zakareishvili said that Sanakoyev could not properly claim to represent South Ossetian society.
"In reality, there is no rift within Ossetian society," said Zakareishvili. "This is a fabrication. Those who elected Sanakoyev are Georgians who have never had any problems with Tbilisi. Tbilisi's problems are with the other part of South Ossetia where ethnic Ossetians live, and that part is unanimous in its views on Georgia."
In response to IWPR's question about his own legitimacy, Sanakoyev himself asked, "Is the Kokoity government that does not allow ethnic Georgians who live on South Ossetian territory legitimate?"
His supporters point out that many of the 12 ministers in his government are ethnic Ossetians. Some of them, such as the two brothers Uruzmag and Jemal Karkusov, served as ministers under Kokoity, but fell out with him. Jemal Karkusov spent time in prison and was freed with the help of the Georgian security services.
Kokoity is now demanding that the "traitors" be extradited to Tskhinvali.
International diplomats have so far avoided meeting Sanakoyev or passing judgement on him. Levan Berdzenishvili of the opposition Republican Party says that "by implementing the 'alternative government' project, Georgia will neither achieve the settlement of the conflict nor gain support from the international community".
In Kurta, Misha, 22, an Ossetian who comes from the village but has moved away, says he's been offered a job as Sanakoyev's bodyguard. "The salary is good but I don't know what to do. I probably won't agree. I would have agreed had I not been an Ossetian. I have relatives in Tskhinvali and they will not understand this. And who knows how long this will last?" he said.
Ivane, 81, jokes that his village now has four presidents, "Saakashvili, Sanakoyev, Kokoity, and Putin - he [Putin] pokes his nose in here too. The new president, Sanakoyev, is saying that he does not want war. That means that he is a good man."
Sopho Bukia is IWPR's Georgia Editor.
(IWPR'S CAUCASUS REPORTING SERVICE, No. 376, February 1, 2007.)
|
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 22 marzo 2007 : 19:43:14
|
OSSETIA'S ABANDONED REFUGEES Ossetian refugees who fled their homes a decade and a half ago have not even heard of a Georgian law that could give them compensation
By Alan Tskhurbayev in Prigorodny District and Dmitry Avaliani in Tbilisi
Marina Pukhayeva has lived in the Prigorodny district of North Ossetia for 16 years since she and her family fled the Akhmeta region of Georgia following the conflict in South Ossetia. The house she left behind in Georgia was later burned to the ground.
The Pukhayevs now live in a makeshift house on a former pig farm. Around 50 other Ossetian refugee families from Georgia live on the same settlement, consisting of rickety structures in the middle of an enormous field.
A rough dirt track runs for about a kilometre to the nearest village, Kambileevka. To get to school in the district centre, the children who were born and grew up here have to walk much further than that.
The settlement has no sewage system here and no gas, so in winter people heat their homes with firewood. The water they collect from an outside standpipe often contains sand or even small fish.
This is a hidden place that few people know about. One local person told IWPR that the local office of the Russian security service, the FSB, had a designated officer whose job it was to stop foreign journalists visiting the settlement.
In the 16 years the refugees have been here, they say they have never received any assistance from government agencies. Local and international charitable organisations give occasional help.
On January 1, 2007, a new restitution law came into force in Georgia, promising compensation for refugees who suffered losses as a result of the conflict in South Ossetia of 1990-92, which ended in South Ossetia de facto seceding from Georgia.
However, implementation of the law, which would dramatically improve the lives of the refugees, is still far off, as the two sides have failed to set up a commission which would allocate the compensation money.
The de facto authorities in South Ossetia have called the law a "PR action" and complained that they were not consulted when it was drawn it up.
Georgia's government did not provide for the compensation payments in its 2007 budget and appears to be waiting for as yet unspecified assistance from the international community.
And the refugees themselves, the intended beneficiaries of the scheme, say they have not even heard of it.
According to official Georgian data, 60,000 Ossetians fled South Ossetia and other parts of Georgia as a result of the conflict. Most are now resident in North Ossetia, on the Russian side of the border.
The law, passed in a third reading by the Georgian parliament on December 28, states that anyone - whatever their nationality - who lost property as a result of the conflict is entitled to compensation in the form of property or the equivalent monetary value.
The law stipulates that a tripartite commission consisting of Georgians, South Ossetians and representatives of international organisations should be set up to look at applications submitted by people claiming compensation.
Anyone with a relevant claim is entitled to apply to the commission within a seven-year period after it is set up. The commission is supposed to rule on applications within six months, and pay out compensation within a year of its decision.
However, officials in the Georgian justice ministry which drew up the law cannot say when compensation can actually be paid out.
In an interview with IWPR, Justice Minister Giorgi Kavtaradze blamed the de facto South Ossetian authorities for showing no interest in either the law or the commission.
"We presented the draft law to the authorities in South Ossetia several times," said Kavtaradze. "We also handed it over through international organisations. They merely sent us a written statement saying they didn't like the bill's title, and it all ended there."
Boris Chochiev, acting deputy prime minister of South Ossetia, told IWPR he was unimpressed with the bill. "There's nothing we can do with it," he said by telephone.
Chochiev said the law had been devised without his administration's involvement and had not taken Council of Europe advice into account.
"This is not a law about the return and welfare of refugees, but about how not to return refugees and give them compensation," said Chochiev.
"How can we talk about the return and welfare of refugees when even now we are registering [Ossetian] refugees from Georgia? It would be better if Georgia had given a political verdict on its own policy towards Ossetians, which has not yet changed."
Relations between the breakaway republic and Tbilisi are currently very tense and negotiations are stalled on a way forward in the dispute.
Despite the reaction from South Ossetia, Kavtaradze said that the commission could still be formed without South Ossetian involvement. But he said the agreement of international organisations was needed before restitution money could be allocated from the state budget.
"The appropriate sums will be allocated from the budget after the commission starts working," he told IWPR.
Asked what sums would be paid out, Kavtaradze replied, "This is a case when it's impossible to make a preliminary financial calculation. We don't know how many people will apply to us, we don't know the market value of the property at the time of the appeal, and we don't know how much the price of property in South Ossetia will rise as a result of this process.
"We are talking about billions," he added. "Millions won't be enough for this."
Kavtaradze said Georgia was planning to hold an international donor conference to raise the money.
The international community has been encouraging Georgia to take this step. Last spring legal experts from the Venice Commission of the Council of Europe held consultations with non-governmental organisations in South Ossetia and made recommendations to the Georgian drafters of the bill.
Kavtaradze said a delegation from his ministry had met refugees in the North Ossetian capital, Vladikavkaz, at a seminar arranged with British mediation.
"Our delegation came away with very strong impressions - they came back convinced that it [compensation plan] had evoked great interest among refugees living there," he said.
However in North Ossetia's Prigorodny region, where Ossetian refugees from south of the border live in large numbers, no one whom IWPR spoke to had been told about the Georgian law, and people sounded distrustful of it.
"I haven't heard anything about it and I'll never believe that Georgia can help us in any way," said Merab Lazarayev, one refugee.
Lazarayev, who walks with a limp as the result of a wound sustained in the conflict, shouted out in indignation, "Look how we live here. Tell me, can people live here? In this mud? I don't even have a passport; it got lost, and now they will ask for an identity document from Georgia. I'm an invalid and I haven't received a kopek from anyone in all this time."
North Ossetia's migration service has almost 18,000 refugees on its register. Alexander Shanayev, head of the service's department for displaced people and refugees, said housing is the biggest problem.
"Today we have 4,275 families in a queue to receive housing," Shanayev told IWPR. "Last year, just one housing voucher was handed out and this year there will be another one. So at this rate, to satisfy everyone we'd need 4,275 years. And our migration service can't do anything about it because that is the level of funding from the [Russian] federal budget."
IWPR requested a comment from the North Ossetian government both on the situation facing the refugees and on the Georgian restitution law. However, despite repeated approaches to deputy nationalities minister Soslan Khadikov, he did not respond to questions.
The refugees are not just fed up with their basic living conditions, they are also fearful of being evicted from their current housing. Several of the refugees said they had recently received a visit from strangers telling them that they would have to leave their houses by April as the land had been leased by local businessmen.
Sonya Tedeyeva is 75, and comes originally from the Georgian village of Tetritskaro. Her husband died not long after the South Ossetian conflict and was buried in Georgia. She said that his gravestone was stolen and his body dug up. His relatives then brought his body with them to North Ossetia for reburial.
Tedeyeva, wearing black clothing and headscarf, invited IWPR's contributor into her one-room house, which contains just a bed, a table and a stove, and has bare electrical wires poking out of the walls. In Georgia, she used to own a large house.
"Aren't you sorry for us? In 17 years no one has helped us at all," she said.
Alan Tskhurbayev is a correspondent for Gazeta.ru in North Ossetia. Dmitry Avaliani works for 24 Hours newspaper in Tbilisi. This article is the first to be commissioned as part of an ambitious new IWPR project, the Cross-Caucasus Journalism Network, which is bringing together 50 journalists from all parts of the Caucasus for meetings and collaborative work over a three-year period. The project is funded by the European Union.
(IWPR'S CAUCASUS REPORTING SERVICE, No. 383, March 15, 2007.) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 02 abril 2007 : 23:32:22
|
GEORGIA ACCUSES SOUTH OSSETIA OF 'TERRORISM.'
In a statement circulated on March 26, the Georgian Foreign Ministry condemned as "cynical" and "an elaborately planned act of terrorism" the shooting of two Georgian policemen in the South Ossetian village of Didmukha the previous day, Caucasus Press reported. The statement argued that the killings underscore the urgent need to demilitarize the conflict zone and expel from it unauthorized armed groups. Georgian Minister for Conflict Resolution Merab Antadze told journalists in Tbilisi on March 26 that the shootings prove that the South Ossetian leadership wants a military escalation of the conflict, rather than peace talks, and he condemned their refusal to sign a memorandum based on a peace plan proposed by Tbilisi in 2005. In Madrid, Spanish Foreign Minister and OSCE Chairman in Office Miguel Angel Moratinos issued a statement on March 26 (http://www.osce.org/item/23805.html) condemning the killings and calling on Georgia and South Ossetia to embark on "meaningful dialogue," building on their exchange of views at an informal meeting in Istanbul last week of the Joint Control Commission that monitors the situation in the conflict zone. LF
(RFE/RL NEWSLINE Vol. 11, No. 57, Part I, 27 March 2007.) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 03 abril 2007 : 00:58:03
|
PRO-TBILISI SOUTH OSSETIAN BODY HAILS GEORGIAN INITIATIVE
The predominantly Georgian movement People of South Ossetia for Peace released a statement on March 28 greeting Georgian President Mikheil Saakashvili's stated intention to establish a temporary pro-Georgian government in the region pending peace talks that are intended to resolve the longstanding conflict between the central Georgian government and the Russian-backed leadership of the unrecognized republic of South Ossetia, Caucasus Press reported. Saakashvili announced those plans in his state-of-the-nation address on March 15, and elaborated on them at a March 26 session of the National Security Council at which he proposed installing Dmitry Sanakoyev to head the temporary administration. In Tskhinvali, the South Ossetian Foreign Ministry released a statement on March 28 deploring what it termed Tbilisi's rejection of successive calls for dialogue, regnum.ru reported. It further argued that Saakashvili's initiative constitutes a violation of international law and shows that he has lost all sense of reality and has no desire to engage in negotiations with what it called South Ossetia's "legitimate authorities." Yury Dzitsoyty, who chairs the South Ossetian parliamentary commission on foreign policy, defense and security, told regnum.ru in a separate statement on March 28 that Georgia is planning to "use" Sanakoyev to bring the breakaway region back under its control. LF
(RFE/RL NEWSLINE Vol. 11, No. 59, Part I, 29 March 2007.) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 14 abril 2007 : 00:35:19
|
GEORGIAN PARLIAMENT BACKS PRESIDENTIAL PLAN FOR SOUTH OSSETIA
The Georgian parliament approved in the first reading on April 5 by a vote of 165 in favor and two against President Mikhail Saakashvili's bill on creating a "provisional" administration in the breakaway region of South Ossetia, Caucasus Press reported. That bill is intended to legalize the position of Dmitry Sanakoyev, whom the minority Georgian population of the region elected last November as an alternative leader to de facto President Eduard Kokoity. The international community did not recognize his election as legal and valid. Saakashvili met with Sanakoyev last month, days after announcing he planned to begin talks with him in an attempt to resolve the tensions between the Georgian authorities and the predominantly Ossetian population of South Ossetia. Speaking on April 5 after the parliament vote, Saakashvili said "we are taking a step that will, on the one hand, help us to establish and institutionalize the right to autonomy of the Ossetian population of Georgia and, on the other hand, will protect Georgia's territorial integrity and put a stop to attempts at interference from outside," Caucasus Press reported.
LF
(RFE/RL NEWSLINE Vol. 11, No. 65, Part I, 10 April 2007.)
|
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 14 mayo 2007 : 23:39:16
|
SOUTH OSSETIAN LEADER SUSPENDS CONTACTS WITH TBILISI
Eduard Kokoity, de facto president of the unrecognized breakaway republic of South Ossetia, warned on May 7 that his regime will not resume talks with the central Georgian government until Tbilisi abjures any further contacts with Dmitry Sanakoyev, Caucasus Press and the daily "Kommersant" reported on May 7 and 8, respectively. South Ossetia's Georgian minority elected Sanakoyev its "president" in a ballot last November that neither the Georgian authorities nor the international community recognized as legal and valid. The Georgian parliament passed last month in the first and on May 8 in the second reading a bill drafted by President Saakashvili creating a "provisional" administration in South Ossetia that is intended to legalize Sanakoyev's position. Sanakoyev is to address the Georgian parliament on May 11, at which juncture he will be formally named head of the new temporary administration, Caucasus Press reported on May 8.
LF
(RFE/RL NEWSLINE Vol. 11, No. 84, Part I, 9 May 2007)
|
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 17 mayo 2007 : 13:24:12
|
GEORGIAN PRESIDENT APPOINTS HEAD OF SOUTH OSSETIAN PROVISIONAL ADMINISTRATION
Before departing on May 10 on a visit to Poland, Mikheil Saakashvili named Dmitry Sanakoyev to head the temporary government in the unrecognized republic of South Ossetia, Caucasus Press reported on May 11. Saakashvili proposed in late March establishing such a provisional administration, and the Georgian parliament passed the relevant legislation in the first reading last month and in the second reading on May 8. Sanakoyev, whom the Georgian minority in South Ossetia elected their leader in November in a ballot that neither the Georgian authorities nor the international community recognized as legal and valid, is to address the Georgian parliament on May 11. In Tskhinvali, the South Ossetian capital, de facto President Eduard Kokoity announced on May 11 that police will blockade villages under Tbilisi's control and close all roads until Georgia withdraws its troops from South Ossetia and Sanakoyev and his entourage leave their provisional headquarters in the village of Kurta in the conflict zone, Caucasus Press reported. In Washington, U.S. State Department spokesman Sean McCormack declined on May 10 to comment on Sanakoyev's appointment, but stressed that it is in the interest of all parties to seek to resolve their differences by political means, Caucasus Press reported.
LF
(RFE/RL NEWSLINE Vol. 11, No. 86, Part I, 11 May 2007.)
|
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 17 mayo 2007 : 14:10:50
|
Eduard Kokoity Makes Siege Mistake South Ossetian president’s actions alarmed even Moscow
KOMMERSANT, Moscow May 12, 2007
South Ossetia’s security structures completely blocked on Friday the traffic in the zone of the Georgia-Ossetia conflict. They shut off the Trans-Caucasian main road and the roads leading to Georgian villages. Tskhinvali’s actions boosted the escalation of tension in the region, and received Russia’s disapproval. Moscow, never before hiding its liking towards the unrecognized republic, this time demanded that South Ossetia implement agreements on the conflict’s peaceful settlement.
South Ossetia’s security forces carried out President Eduard Kokoity’s order at 9 a.m. on Friday: they blocked traffic in the zone of the Georgia-Ossetia conflict.
Mass blockade of Georgian villages is, in fact, Kokoity’s response to the increased Georgian presence on Ossetian territory. Kokoity said on Friday the blockade will last until Georgian special-task troops and South Ossetia’s interim government headed by “alternative president Dmitri Sanakoev” leave the unrecognized republic.
Russia’s Ministry of Foreign Affairs refrained from commenting the confrontation on Friday, but suddenly remembered that military observers discovered a ZU-23-2 anti-aircraft machine-gun and a Strela-2M portable air-defense system on Tskhinvali-controlled territory back on Monday. Moscow said that having prohibited air-defense weapons in the conflict zone is South Ossetia’s serious violation of the intergovernmental agreements.
Apparently, Moscow does not welcome Kokoity’s recent actions. Russia does not need now another cause for a showdown with the West, especially due to the upcoming visit of U.S. Secretary of State Condoleezza Rice to Russia. Georgia calls South Ossetian authorities “Moscow’s puppets”, and Washington keeps a watchful eye on the situation in South Ossetia.
Meanwhile, Tskhinvali hopes that Russia’s displeasure will soon be over. “It is a diplomatic beck,” assured South Ossetia’s Information Committee head Irina Gagloeva. “South Ossetia does not feel guilty of anything.”
(http://www.kommersant.com/page.asp?id=764705) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 18 mayo 2007 : 11:54:20
|
GEORGIAN, SOUTH OSSETIAN OFFICIALS HOLD SEPARATE TALKS
Georgian Foreign Minister Gela Bezhuashvili met in Brussels on May 15 with EU Foreign and Security Policy Commissioner Javier Solana to discuss the situation in South Ossetia following the appointment last week by President Mikheil Saakashvili of Dmitry Sanakoyev as head of a temporary pro-Georgian administration in the region, Caucasus Press reported. Meanwhile, Eduard Kokoity, de facto president of the unrecognized republic of South Ossetia, complained at a meeting the same day with Bozhidar Dimitrov, who heads the OSCE office in South Ossetia, that Georgia has deployed large numbers of Interior Ministry troops to the conflict zone, according to kavkaz-uzel.ru. Kokoity said the Kekhvi-Tamarasheni sector of the main Transcaucasus Highway will be reopened for traffic only after Sanakoyev's administration leaves the district. At the same time, Kokoity signaled his readiness to meet with President Saakashvili to sign an agreement on the nonresumption of hostilities, Caucasus Press reported. Speaking in Tbilisi on May 16 after talks with Georgian Minister for Conflict Resolution Merab Antadze, Yury Popov, who is the Russian Foreign Ministry's chief negotiator for the conflict, said he does not consider it expedient to meet with Sanakoyev as the latter is not a direct party to the conflict, Caucasus Press reported. Popov left Tbilisi later on May 16 for Tskhinvali, where he is to meet with Kokoity.
LF
(RFE/RL NEWSLINE Vol. 11, No. 89, Part I, 16 May 2007.)
|
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 11 junio 2007 : 00:11:07
|
OSCE SEEKS TO RESOLVE OSSETIAN WATER DISPUTE
Ambassador Roy Reeve, who heads the OSCE Mission in Georgia, reached agreement on June 1 during talks with Eduard Kokoity, leader of the unrecognized republic of South Ossetia, on unspecified measures to restore water supplies in the area surrounding the South Ossetian capital, Tskhinvali, Caucasus Press reported. Water mains have been damaged by farmers who tap them to obtain water for irrigation. Water supplies to some Georgian villages were duly resumed on June 2. But on June 3, Boris Chochiyev, the top South Ossetian negotiator, accused the Georgian side of preventing Ossetian engineers from traveling to Georgian-populated villages north of Tskhinvali to repair the pipeline that supplies the town with water.
In retaliation, South Ossetia suspended water supplies to villages in Georgia's Gori Raion. The Russian Foreign Ministry on June 1 accused Georgia of engaging in "political games" by insisting that the South Ossetian leadership coordinate its repair efforts with pro-Tbilisi South Ossetian provisional administration head Dmitry Sanakoyev. The Georgian Foreign Ministry responded by accusing Moscow of deliberate distortion of the situation in South Ossetia, Caucasus Press reported on June 2. Speaking at a press conference in Tskhinvali on June 3, Chochiyev alleged that Georgia is "preparing for war," kavkaz-uzel.ru reported. Sanakoyev told journalists in Tbilisi the same day that "Tskhinvali wants to destabilize the situation by ultimatums and intimidation."
LF
(RFE/RL NEWSLINE Vol. 11, No. 101, Part I, 4 June 2007)
|
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 11 junio 2007 : 17:11:01
|
South Ossetia Responds Dryly
KOMMERSANT Moscow, June 05, 2007
South Ossetian authorities turned off a pipeline carrying water to central Georgia yesterday. It was a response to the blocking by Georgian residents of a waterline leading to Tskhinvali. Tbilisi insists that the situation can be settled, but Tskhinvali authorities should negotiate with “alternative president” of South Ossetia Dmitry Sanakoev. The Ossetians think the crisis is an attempt to legitimize Tbilisi's protege.
The water crisis started a week ago. There is an unprecedented heat wave in Georgia and South Ossetia, with temperatures reaching 42 degree C. Rivers and reservoirs ran low, which led to a political conflict. Tskhinvali receives it water from the Dzhava-Tskhinvali pipeline, which passes through Georgian villages in South Ossetia. The Georgian populace uses water from the pipeline for irrigation. Tskhinvali closed its eyes to the Georgians' actions, since there was enough water for all. But now, with the heat wave, no water makes it through the pipeline to Tskhinvali at all. South Ossetian authorities made a proposal to Tbilisi a week ago to rebuild the pipeline jointly on the territory of the Georgian villages. Tbilisi authorities advised South Ossetian President Eduard Kokoity to take the request to “alternative president” Sanakoev.
Tskhinvali considers Sanakoev a marionette of Tbilisi and refuses to have contact with him. Work crews from Tskhinvali tried to enter the villages, but were chased away by armed guards. A week ago, Tskhinvali issued an ultimatum, and yesterday they carried it through. The South Ossetians first turned off the water in the Vanati-Gori pipeline, and then turned off the drinking water, according to head of the South Ossetian press department Irina Gagloeva. Kokoity gave a different explanation at a press conference in Moscow with Abkhazian President Sergey Bagapsh. “The Georgian side turned the drinking water for the resident of Gori District themselves and said that South Ossetia did it,” he said.
Kommersant sources in the South Ossetian administration say that they assume that Georgia is already repairing the pipelines, and will give “alternative president” Sanakoev credit for the work.
(http://www.kommersant.com/page.asp?id=771466) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 21 junio 2007 : 22:27:57
|
GEORGIAN SPEAKER URGES RUSSIA TO TAKE 'POSITIVE STEP' OVER SOUTH OSSETIA CONFLICT AS GEORGIAN FOREIGN MINISTER ASKS FOR OSCE HELP IN RESOLVING SOUTH OSSETIA CONFLICT
Georgian parliament speaker Nino Burdjanadze called on June 14 for Russia to take a "positive step" over the South Ossetia conflict, proposing that Russia agree to joint control over the Roki tunnel that connects South Ossetia with neighboring North Ossetia, Kavkaz Press and Civil Georgia reported. Burdjanadze added that Georgia is "disposed toward continuing dialogue and promoting positive aspects" in its relationship with Russia. She made the comments while accompanying President Mikheil Saakashvili and Foreign Minister Gela Bezhuashvili on a state visit to France where they met with French President Nicolas Sarkozy and U.S. Undersecretary of State for Political Affairs Nicholas Burns in Paris.
In a speech before the OSCE Permanent Council meeting in Vienna, Foreign Minister Gela Bezhuashvili noted on June 14 that the OSCE is "a key partner in creating stability in Georgia" and called on "the OSCE, the EU, and our international partners to deliver a firm, convincing message" to leaders in South Ossetia that "the only way forward is to engage in a constructive, results-oriented dialogue," according to a press release posted on the OSCE website. Bezhuashvili went on to say that "the only path we see to peace" in South Ossetia is "the same path that we see for all people of Georgia: we must deliver on the promise of individual liberty, economic opportunity, quality of life and human security."
He further highlighted the creation of the Georgian-backed administration in South Ossetia, led by Dmitry Sanakoyev, as a "symbol of new reality" that is ready for a constructive dialogue "to reach a vital and long-standing settlement," according to the Kavkaz Press news agency. The Georgian parliament approved the creation of the provisional pro-Georgian government in the breakaway unrecognized republic of South Ossetia last April, which confirmed the position of Sanakoyev, whom the minority Georgian population of the region elected last November as an alternative leader to de facto South Ossetian President Eduard Kokoity.
RG
(RFE/RL NEWSLINE Vol. 11, No. 110, Part I, 15 June 2007.)
|
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 22 julio 2007 : 13:42:09
|
SOUTH, NORTH OSSETIAN LEADERS MEET
De facto South Ossetian President Eduard Kokoity held a working meeting in Vladikavkaz on July 16 with his North Ossetian counterpart Taymuraz Mamsurov, regnum.ru and Caucasus Press reported. The talks focused on the ongoing tensions in the unrecognized republic and how to establish "effective control" over its territory, an implicit admission of concern at Georgia's campaign to secure the backing of the international community for its efforts to oust Kokoity and recognize in his place as the region's legitimate leader Dmitry Sanakoyev. Mamsurov and Kokoity agreed on the need to coordinate the activities of all agencies engaged in seeking to "stabilize" the situation in South Ossetia.
LF
(RFE/RL NEWSLINE Vol. 11, No. 129, Part I, 17 July 2007.)
|
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 26 julio 2007 : 00:01:24
|
GEORGIAN MOVES FORWARD ON PLANS TO DEFINE STATUS OF SOUTH OSSETIA
Georgian President Saakashvili told a government session in Tbilisi on July 18 that a government commission to be headed by Prime Minister Zurab Noghaideli, which he established on July 5, will begin work soon, in conjunction with the pro-Tbilisi provisional administration in South Ossetia headed by Dmitry Sanakoyev, on determining the breakaway republic's status within Georgia, Caucasus Press reported. He said these will be "serious negotiations," not simply "formal talks." Georgian Minister for Conflict Resolution Merab Antadze for his part was quoted as saying de facto South Ossetian President Eduard Kokoity will be invited to participate in those talks. Georgian Security Council Secretary Kote Kemularia said that the formal designation of South Ossetia is less important than the actual degree of autonomy the region will enjoy, an argument that fails to take into account the fact that the very term "autonomy" is totally discredited and regarded as meaningless throughout the former USSR. South Ossetian officials on July 18 ruled out participation in the work of the commission. Dmitry Medov, who is the unrecognized republic's representative in Moscow, told Interfax that "we believe there is no sense whatsoever in any proposals or talks on South Ossetia returning to Georgia." In Tskhinvali, parliament chairman Znaur Gassiyev told journalists that the republic remains committed to achieving recognition as an independent state, Caucasus Press reported. He added that South Ossetia has not received any invitation to join Noghaideli's commission, and that any talks on status must be preceded by the rehabilitation of the conflict zone.
LF
(RFE/RL NEWSLINE Vol. 11, No. 131, Part I, 19 July 2007.)
|
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 29 julio 2007 : 16:22:05
|
AN OSSETIAN ISLAND IN EASTERN GEORGIA A small Ossetian community belonging to diverse faiths has survived the tribulations of ethnic conflict
By Natia Kuprashvili in Kitaani, Georgia
Tina Batsiashvili is making her weekly trek on foot along a road lined with vineyards towards the village of Kitaani in eastern Georgia, where she will attend her Christian group's regular meeting.
"As there's no transport here, I have to walk ten kilometres to Kitaani every Wednesday," said Batsiashvili, who goes to the village to attend Baptist Bible readings.
Meanwhile Lela, who lives in Kitaani itself and who like Batsiashvili is an ethnic Ossetian, sets aside her work and hurries to a Bible reading session, although in her case it is a meeting of Jehovah's Witnesses.
Another Kitaani resident, Zuri Khetashvili, has something to pray for, too. He has heard a television weather forecast predicting hail over Kakheti, this region of Georgia, and he puts his faith in an ancient tree named Elia, which is a religious shrine for people in the village.
"If I go to Elia, light a candle and ask God to spare us from the hail, then not a single hailstone will fall in Kitaani, even if the rest of Kakheti is covered in it," said Khetashvili, who will pray at the tree alongside other Orthodox Christians who have retained some old pagan practices.
The small village of Kitaani, with its 100 households, has two claims to be different. It is Georgia's most multi-faith village, home to equal numbers of Baptists, Jehovah's Witnesses and followers of Orthodox Christianity - with a dash of paganism thrown in.
Even more remarkably, the village's population consists entirely of ethnic Ossetians, although they hold Georgian passports. Around half of Kitaani's original inhabitants have managed to stay on here despite the conflict over South Ossetia in 1991-92 which prompted thousands of Ossetians to flee Georgia.
"All the villages surrounding it are mostly populated by Georgians," said Khetashvili. "Kitaani is the only village where 100 Ossetian families live."
Among the hundred inhabited houses stands about the same number of abandoned, derelict buildings whose owners fled during the Georgian-Ossetian conflict and have never come back.
Ethnic Ossetians have lived in the heart of Kakheti since they moved down from the mountains a century ago. "Legend has it that our forebears came here to participate in building an irrigation channel and then decided to make their homes on its banks," said Khetashvili.
He said previous generations changed their Ossetian surnames to Georgian ones, and few remember their original names.
When the South Ossetian conflict broke out after the collapse of the Soviet Union, ethnic tensions surfaced between people in Kitaani and their Georgian neighbours.
"More than 15 years have passed, but I still can't forget what we went through at that time," recalled Khetashvili, who was head of the village's collective farm during the Georgian-Ossetian conflict. "We were harassed everywhere and for no reason. They said, 'You are Ossetians and you have to leave.'
"They suspected us of being in contact with the Ossetians of Tskhinvali [capital of South Ossetia]. But all the other Ossetians are so far from here that I don't reckon Kitaani's residents have ever seen any Ossetians except for each other."
Sociologist Temuri Kakhishvili said the villagers began to adopt new faiths in the aftermath of the conflict.
"After the Georgian-Ossetian conflict, this village was left to the mercy of fate," he said. "They just allowed everything - education, agriculture, healthcare and religion - develop any which way. That's why there's such a great diversity of religions in Kitaani."
Georgians from neighbouring villages are reluctant to talk about the past.
"Those were difficult times," said Natela Gavashelashvili from the nearby village of Chumlaki, who sells fruit on the road to Kitaani. "Everyone felt bad. That absurd war caused problems for everyone. I have never had anything against the Kitaani Ossetians; we get on with each other perfectly well."
Khetashvili still represents his village but only within the administration of Chumlaki. Kitaani has no local government structure of its own, and day-to-day business is discussed at informal meetings held in the open air. The villagers seat themselves around a bust of a Soviet soldier, who looks such a natural part of the group that one cannot help thinking that he will join in with the conversation at any moment.
There is agitated discussion of the rising tensions between the government in Tbilisi and the de facto authorities in South Ossetia, who have been living outside Georgian jurisdiction for a decade and a half.
"The way they [the Georgian authorities] are behaving makes you think they are going to start a war," said one of the villagers.
"You are wrong!" said another. "If that were the case, they wouldn't be making all these efforts to support [Georgian-backed Ossetian leader Dmitry] Sanakoyev - they would just attack Tskhinvali."
The villagers said they feel "relatively safe" under Georgian president Mikheil Saakashvili, but they worried that if conflict flares up, their ethnicity will become an issue again.
"This is Misha's tractor, but I'm driving it now," said Koba Dzepisashvili, talking about one of the farm vehicles the Georgian president - to whom he referred by the familiar form Misha - has gifted to villages across Kakheti.
"We twice wrested the tractor from the lion's jaws," said Dzepisashvili, referring to attempts by local government in Gurjaani to take the vehicle away from him.
However, the villagers insisted the attempt to take away their tractor had nothing to do with their being Ossetian. "Misha's tractor" is mainly used to plough peach orchards, which have replaced vineyards as the main source of livelihoods here.
Over time, the villagers are losing their native language.
"Georgian is the language we know best, since we speak Ossetian only at home," said Khetashvili. "We've never studied in Ossetian in school. No one has ever suggested that we do so, and somehow it's never occurred on us to demand it, and we've always been taught in Georgian."
>From September, the village children will have to go to school in Chumlaki, as the Kitaani school has been closed as part of a rationalisation programme by the Georgian education ministry.
Khetashvili is unhappy with the decision. "Other schools in Kakheti have been closed too, which is why I don't think that our rights have been particularly violated," he said. "I'm just afraid that we will have no money to pay for the school bus, and our children will have to make a journey of several kilometres on foot.
"It's true that there are now only 20 schoolchildren in Kitaani, but there are many more of them at kindergarten. This year alone, seven children have been born in the village. Will they reopen our school when the number of pupils increases?"
At the end of the day, the village assembly noted that the threat of a hailstorm had passed, and there was general agreement that they had been spared thanks to prayers said at the Elia tree.
Natia Kuprashvili is Georgian editor of IWPR's newspaper, Panorama.
(IWPR'S CAUCASUS REPORTING SERVICE, No. 403, July 26, 2007.) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 15 agosto 2007 : 00:34:26
|
SOUTH, NORTH OSSETIA SEAL COOPERATION AGREEMENT
Government delegations from North Ossetia and Georgia's unrecognized republic of South Ossetia met on August 10 in Vladikavkaz, the North Ossetian capital, to discuss and formally endorse a program outlining cooperation for the period 2007-08, kavkaz-uzel.ru reported.
The program encompasses social and economic cooperation, construction, agriculture, and foreign policy and economic ties. Meeting on August 11 with South Ossetian leader Eduard Kokoity, North Ossetian President Taymuraz Mamsurov stressed the importance of continuing and intensifying the integration of the two regions.
LF
(RFE/RL NEWSLINE Vol. 11, No. 148, Part I, 13 August 2007.)
|
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 19 agosto 2007 : 19:30:53
|
SOUTH OSSETIANS CAUGHT BETWEEN TWO "PRESIDENTS" Fear and confusion among South Ossetians as they are courted by new pro-Georgian leader
By Alan Tskhurbayev in Tskhinval
Although Alan Jioyev lives in Tskhinval, the capital of the unrecognised republic of South Ossetia which de facto seceded from Georgia in 1991, he has just returned from a holiday on the Georgian Black Sea coast.
All of Jioyev's holiday expenses were paid for by the "alternative government of South Ossetia", led by a pro-Georgian figure, Dmitry Sanakoyev.
"My family has never had a holiday like it," Jioyev told IWPR. "Everything was top class. We stayed in a four-star hotel and didn't have to worry about anything. Even services that others had to pay for were free for us. My children had never seen anything like it."
People in Tskhinval say that up to a thousand South Ossetians may have taken these free Georgian-funded holidays, although no one talks about it openly for fear of retribution from the de facto South Ossetian authorities.
For the past nine months, the tiny territory of South Ossetia has found itself with two men claiming to be its leader - Eduard Kokoity, the president of the self-declared (and unrecognised) republic, and a more recent arrival, the pro-Georgian Sanakoyev.
Kokoity is based in the South Ossetian capital Tskhinval (which Georgians call Tskhinvali), while Sanakoyev operates out of the nearby ethnic Georgian village of Kurta.
Recently, the power struggle has intensified, with Sanakoyev - a former prime minister and defence minister in Tskhinval - named by Georgia as head of a new "provisional administrative unit" in South Ossetia and embarking on a major public relations campaign to win over public opinion.
Tension has grown as the Tbilisi government has poured money into ethnic Georgian villages around Kurta, including building a big fun park. For their part, the Tskhinval authorities are blockading the roads leading to these villages.
"The local authorities won't open the road because they're afraid Ossetians will start going to the disco that Sanakoyev built," said Sarmat, a student at South Ossetia's university.
"Nowadays, there isn't the strong ideological trend that existed in the early Nineties, straight after the war - everything is decided by money," said a local man who was a combatant in the 1991-92 war which ended in South Ossetia declaring independent status. "And Dmitry Sanakoyev has a lot of money."
The road that has been closed is part of the major highway that links South Ossetia with Russia on the northern side of the Caucasus mountain range. The move has greatly inconvenienced the residents of Tskhinval, who have been forced to use an unmetalled side-road through the mountains instead.
Most people in Tskhinval label Sanakoyev a traitor for going over to the Georgians. Two rallies have been held in the city against the "alternative government", one outside the house of Sanakoyev's father.
"Dmitry Sanakoyev is a real traitor and a disgrace to our family name," said Inal Sanakoyev, who is not related to the pro-Georgian leader despite sharing the same surname
The South Ossetian prosecutor's office has launched criminal proceedings against Sanakoyev and his supporters, on charges of "extremism" and "betrayal of the motherland."
The Tskhinval administration was particularly angered when Sanakoyev was able to put his case to a committee of the European Parliament in June, as part of a Georgian delegation.
"If the European Union takes any steps to recognise Sanakoyev, it will mean European democracy is in a state of crisis," said South Ossetian government spokeswoman Irina Gagloyeva.
Although officials from international organisations have met Sanakoyev, they have yet to recognise him as a formal political actor in the South Ossetian dispute.
The United States has gone furthest, with Assistant Secretary of State Matt Bryza saying in Tbilisi on July 27, "The fact that Mr Sanakoyev seems to have growing support in South Ossetia is just a fact; it's a reality."
In Tskhinval, IWPR found there was little support for Sanakoyev, even in private. "The number of people who support Dmitry Sanakoyev is growing, although the majority still sincerely believe he is a traitor," said Timur, a young resident of Tskhinval
But people are also unhappy with the way their own government is running things. The economy is in a poor state, roads are closed, and there is virtually no trade. Power cuts are common, water is available only for a few hours each day, and there is no hot water at all.
The general atmosphere is of fear and suspicion. Local television broadcasts urge people to "be vigilant" and "look out for suspicious people" - the kind who might be working for the Sanakoyev administration.
"Anyone who dares to say openly that Sanakoyev is better than Kokoity, or even anyone who simply criticises Kokoity, is definitely going to have problems," said Timur. "For example, they might lose their job."
Some people in Tskhinval blame Kokoity for creating an environment in which a figure like Sanakoyev could emerge.
"Sanakoyev is a consequence of the activities of Eduard Kokoity," said an analyst in South Ossetia who did not want to be named. "He is a result of Kokoity's policies, which artificially create enemies. The word 'opposition' has become a term of abuse, and they look for spies on every corner. Kokoity needs something to build his popularity on, and as there is no war, everyone is looking for spies."
Alan Chochiev, who led the South Ossetian civil rights movement Adamon Nykhas in 1989-92, is even more critical.
"Kokoity's only legitimacy derives from those people who are ready to die [for the cause of independence], but not for him. He's merely become a figurehead for those who think his policies will take them to independence. But it isn't true. His policies are leading them towards Georgia."
Vissarion Aseyev, a political activist in North Ossetia, a separate territory which is part of Russia, argues that despite his pro-Georgian stance, Sanakoyev actually holds out a better hope of future independence for South Ossetians than Kokoity does.
"Sanakoyev has done what Kokoity should have done long ago - he began a dialogue not with Moscow but with Tbilisi," said Aseyev. "If Kokoity had done that earlier, we would have been at least half way along the road to independence. But in trying to move towards independence by winning recognition from Moscow, we are moving in the wrong direction."
Moscow has consistently backed the South Ossetian claim to separation from Georgia, and there has been recurrent talk that ultimately, the de facto statelet could be annexed to Russia.
However, Sanakoyev's standing among his Georgian allies is less secure than it might seem.
A source in Tbilisi close to government described the "alternative" South Ossetian leader a "PR project for the West," citing his June trip to Brussels as an example of this.
The source said that there was concern in Tbilisi that Sanakoyev, who fought on the South Ossetian side in the conflict, might change sides yet again and turn against the Georgians.
Some of the local people interviewed by IWPR expressed a general sense of disillusionment with politicians who are using them as pawns.
"People are just tired," said an elderly woman named Maria. "They are angry with Russia and with the local [South Ossetian] authorities. How much more can they feed us with promises that we will join Russia? The situation here is terrible, which is why people are looking for some alternative."
(Alan Jioyev is not the real name of the man interviewed in this article.)
Alan Tskhurbayev is IWPR's North Caucasus Editor, based in Vladikavkaz.
(IWPR'S CAUCASUS REPORTING SERVICE, No. 406, August 17, 2007.) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 28 agosto 2007 : 20:58:33
|
SOUTH OSSETIA APPEALS FOR INTERNATIONAL RECOGNITION
Political organizations in the unrecognized republic of South Ossetia appealed in an August 27 statement to the international community to support the republic's aspiration to "independence and sovereignty," rustavi2.com reported. They also requested that the international community objectively evaluate what they termed the "criminal activities" of the present Georgian leadership, and dismissed successive Georgian peace initiatives as aimed at "depriving the people of South Ossetia of their freedom, victory, and future."
Georgian Minister for Conflict Resolution Davit Bakradze responded to that appeal the same day by advising the South Ossetians to take a more realistic view of the situation and join in the process of conflict resolution, Caucasus Press reported.
Also on August 27, the South Ossetian authorities briefly detained and then released several journalists from the television stations Mze and Rustavi-2 who sought to cover the detention in South Ossetia of three Georgians, who have likewise been released, Caucasus Press reported.
LF
(RFE/RL NEWSLINE Vol. 11, No. 159, Part I, 28 August 2007.)
|
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 08 noviembre 2007 : 00:32:30
|
SOUTH OSSETIA GETS CONNECTED Mobile phone and internet connections lead north to Russia
By Elizaveta Valieva in Vladikavkaz and Irina Kelekhsayeva in Tskhinval
South Ossetia is beginning to break out of years of isolation by linking up to mobile phone and internet networks. In almost all cases, the connections are with North Ossetia and Russia on the other side of the Caucasus mountains, and not with Georgia, despite its proximity.
The breakaway territory of South Ossetia, which has been de facto independent of Georgia for more than 15 years, had no international telephone connections until recently. Mobile phones and the internet have only appeared since 2000.
Two Georgian mobile companies were the first to arrive, and are still operating there, but in the last three years they have been squeezed out by a much more powerful, locally-based company, Ostelecom.
South Ossetia’s president Eduard Kokoity said in a recent speech that 12,000 people in the republic use Ostelecom’s mobile services – a large number for a territory whose total population may be only five times that. .
“I stopped using Georgian mobile services a long time ago,” said Vladimir Valiev, a businessman. “And I did that for patriotic reasons.”
Ostelecom offers cheaper services than its Georgian competitors. The network is also very convenient for people who travel back and forth between South Ossetia and the Russsian autonomous republic of North Ossetia, as the same charges apply in both places. One minute of conversation costs the same no matter which side of the mountains you are on.
“My mother lives in Tskhinval, whereas my wife and children are in [the North Ossetian capital] Vladikavkaz,” said Aslan Jioyev, who works as a taxi-driver and often crosses the border. “Since Megafon came to South Ossetia, I’ve been able to call my family in Tskhinval and Vladikavkaz, as if I hadn’t left the city. That wasn’t possible before, as calling Vladikavkaz from [here] is very expensive.”
The local provider is frequently referred to as Megafon, a reference to a major phone company in Russia.
Representatives of Megafon in Vladikavkaz refused to be drawn on whether the firm had a presence south of the border. However, one person working for the company agreed to speak on condition of anonymity, and said that Megafon was behind Ostelecom.
“This is a political issue – no one expects to receive profits,” he told IWPR.
According to this source, extending the service from North to South Ossetia has been an expensive business. Initially, the connection was via rented satellite space, but now it is via radio relay stations and a fibre-optic cable running under the mountains, through the Roki tunnel that links the two Ossetias.
“No figures have ever been published, but it’s a fact that there have been profits,” said the company source. “Mainly this is because people in North Ossetia who have relatives in South Ossetia prefer not to use other operators.”
Felix Bestayev, Ostelecom’s chief engineer, would not confirm that his company was Russian-owned. He said Ostelecom was an independent operator that has a roaming agreement with Megafon as well as two other Russian companies, Beeline and MTS.
In 2006, President Mikheil Saakashvili called the arrival of Russian cellphone operators in South Ossetia “a classical example of annexation”.
However, the source in Megafon said his company’s operation in South Ossetia had been cleared with the Georgian authorities.
“The network operates according to a license that was officially provided by the Georgian side,” he said, “although it’s unclear how exactly the license was obtained.”
South Ossetia is a chessboard of Georgian and Ossetian villages with differing allegiances. Ostelecom’s coverage area includes Georgian villages, but residents there continue to use Georgia’s Maghti or Geocell phone companies.
For many years after it unilaterally broke away from Georgia in 1992, South Ossetia was virtually cut off from the outside world. No direct international calls were possible, with all calls routed via Georgia.
A recently-introduced local phone code, with a direct radio link, is enabling South Ossetians to communicate with Russia at lower prices than charges for calls that go through Georgia.
Svetlana, a housewife, is delighted. “One of my children is studying in Russia and I need to call him a lot,” she said. “Until recently, I was getting big bills for international calls, but now that we have the new code it’s become a lot easier.”
South Ossetians wanting to use the internet also have a choice of options, but still face a lot of frustration getting online.
The internet first appeared in South Ossetia in 2000 thanks to local entrepreneur Gogi Beteyev. Acting on his own initiative, Beteyev signed a contract with the Georgian company Georgia Online, which provided him with equipment, while a local post office allocated him a small room.
Beteyev said that initially his firm had around a hundred subscribers, but the number has halved since then because the quality of the service has deteriorated. He said he was considering closing his office.
Another option is a satellite internet service which has been set up by ?ny ???, a local non-government group, with the support of the OSCE mission in Georgia.
“The satellite is Italian but the internet is Russian, provided by the RUSAT company,” said Any Key’s director Oleg Repukhov. “It’s just that the company’s partners located nearest to us are in Tbilisi, and it is through them that we work with the Russian company.”
Subscriptions to the service, which is popular with South Ossetian government institutions as well as non-government organisations, are restricted.
This year, South Ossetia finally got its own internet provider for the first time. So far, Ircom only has 200 subscribers, but its internet café is always full.
“Our services are cheaper than the Georgian ones,” said Valery Vaneyev, chief engineer for the company. “Internet use costs 16 roubles [65 US cents] an hour in the daytime and seven roubles at night.”
The Ircom initiative has been funded by the South Ossetian government, with assistance from the Alanianet firm in North Ossetia.
“I like the fact that I can use the internet, watch the news, and communicate with people from other regions and countries,” said student Nadia Gabarayeva. “The quality isn’t always great, but I am glad the connection exists.”
Irina Kelekhsayeva is a freelance journalist in South Ossetia. Elizaveta Valieva is editor of the website Ossetia.ru.
(IWPR'S CAUCASUS REPORTING SERVICE, No. 418, November 07, 2007.) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 16 noviembre 2007 : 00:28:11
|
Ossétie du Sud, un puzzle toujours éclaté
Piotr Smolar - Gori (Ossétie du Sud), Envoyé spécial LE MONDE, Paris 16.11.2007 Il fait bon dans son jardin. Malgré ses 80 ans, Roman Tskhabrebov taille avec dextérité les vignes qui grimpent au-dessus de son patio. Le soleil est inattendu, généreux. L'odeur des raisins emplit l'air ; parfois, les mauvais jours où il vaut mieux se terrer à l'intérieur, elle est chassée par celle de la poudre.
La demeure de M. Tskhabrebov ressemble à celles des voisins : décorée par les impacts de balles. Elle est située sur l'artère qui symbolise tous les maux de l'Ossétie du Sud, la province séparatiste de la Géorgie où la Russie pèse de tout son poids, comme en Abkhazie. Cette route relie le village de Gori, nouveau siège de l'administration géorgienne, à Tskhinvali, la capitale de l'Ossétie du Sud, dirigée par le "président" Edouard Kokoïty. "Les gens sont devenus fous !, déclare le vieil homme. Avant, on vivait tous ensemble, on partageait les joies et les peines. Maintenant, ils ne s'aiment plus, ne se parlent plus, mais se tirent dessus."
En sortant de la maison, on a le choix : à 100 mètres à gauche se trouve le poste de contrôle de la force de paix russe ; à 100 mètres sur la droite, celui de la force de paix géorgienne. Un décor de frontière, mais nulle frontière n'existe. Mise en place en juin 1992, après un an de guerre entre Géorgiens et Ossètes, la force "commune" de maintien de la paix est censée veiller à la démilitarisation de la zone de conflit. Il n'en est rien. La tension est toujours aussi vive. Les incidents se multiplient dans la province, devenue un enjeu entre la Géorgie, qui défend son intégrité territoriale, et la Russie, pas mécontente de déstabiliser son ancien vassal émancipé.
Près de 90 % des Ossètes ont un passeport russe. La quasi-totalité du petit budget des autorités séparatistes vient de Moscou. Gazprom est en train de construire un gazoduc à travers la montagne afin que Tskhinvali ne dépende plus de la Géorgie. L'Ossétie du Sud est un minuscule territoire très montagneux (3 900 km², environ 70 000 habitants), où les villages sous contrôle géorgien ou ossète se succèdent, obligeant les voyageurs à des détours invraisemblables. Tbilissi prétend contrôler 50 % du territoire de la province et 40 % de sa population.
Pour comprendre l'imbroglio, il suffit de se pencher sur le capot de la voiture de Mamuka Karachvili, le commandant de la force de paix géorgienne. Son index dessine dans la poussière les grands axes de circulation de la province. Pas une ligne droite ; mieux vaut ne pas être pressé, surtout l'hiver et les jours où surviennent des accrochages. "Nous faisons face à deux ou trois provocations en moyenne par mois de la part de groupes armés, explique-t-il. On les dérange dans leurs trafics d'essence, de cigarettes ou de caviar." La veille encore, des coups de feu ont été tirés dans un faubourg de Tskhinvali. Les autorités géorgiennes ont cherché à se renseigner sur l'origine des incidents. En vain.
A Gori, le chef de l'administration géorgienne, Dmitri Sanakoïev, un ancien ministre de Kokoïty rallié à Tbilissi après 2004, regrette que la démilitarisation conduite par la force de paix ait été interrompue, après l'arrivée au pouvoir de Mikhaïl Saakachvili. "Sa victoire n'a pas plu aux Russes, dit-il. Du coup, à Tskhinvali et dans les zones qu'ils contrôlent, 5 000 hommes ont été armés. Ils sont souvent bien payés, entre 200 et 400 dollars par mois (dix fois le revenu moyen). Tskhinvali les présente comme des employés de leurs prétendus ministères de l'intérieur ou de la défense. Pour nous, ce sont des bandes armées illégales."
Conscient que la force ne suffit pas à contrer les aspirations à l'indépendance et à la fusion avec l'Ossétie du Nord, membre de la Fédération de Russie, Tbilissi s'efforce de conquérir la population, de s'attirer ses faveurs en construisant, en investissant, en modernisant. A la sortie de Gori, dans le village de Tamaracheni qu'on atteint après un détour de plusieurs kilomètres sur une route boueuse de montagne, on découvre un cinéma, inattendu et ultramoderne, devant lequel s'est produit, fin octobre, le groupe légendaire Boney M.
Plus loin, un magasin d'électroménager à la peinture fraîche, un mini terrain de football en synthétique, le chantier d'un premier hôtel, un centre administratif où des policiers trônent derrière des ordinateurs tout neufs, et même un parc d'attractions.
"Nous sommes en train de tout réhabiliter, de l'eau courante aux hôpitaux, en commençant par les routes", explique M. Sanakoïev. Deux immeubles de 120 logements se dressent à l'entrée du village. Ils viennent d'être construits pour accueillir des réfugiés de Tskhinvali. Seules trente familles se sont installées. "Les Ossètes vivent très mal ce conflit, assure Chala Tramakidze, chef adjoint de la police géorgienne dans la province. Mais ils ne peuvent pas le dire, sous peine d'être accusés de trahison. A Tskhinvali, pourtant, rien ne fonctionne. Qu'a donc fait de bien Edouard Kokoïty pour la population ?"
Le 12 novembre 2006, plusieurs scrutins ont été organisés parallèlement dans la province : un référendum sur l'indépendance et une élection présidentielle, à l'initiative des séparatistes de Tskhinvali ; un vote sur l'autonomie de l'Ossétie du Sud, organisé par Tbilissi. Aucun n'a été reconnu à l'étranger.
(2-3214,36-978735@51-973117,0.html" target="_blank">http://abonnes.lemonde.fr/web/article/0,1-0@2-3214,36-978735@51-973117,0.html) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 26 enero 2008 : 00:49:16
|
NORTH OSSETIA DRAFTS LONG-TERM ECONOMIC DEVELOPMENT PROGRAM
The government of North Ossetia has drafted a five-year program of economic and social development for the period 2008-12 intended to attract investment, reduce unemployment, raise real incomes, and ensure the more rational use of government funds, kavkaz-uzel.ru reported on January 24 quoting Economy Minister Zaur Kuchiyev.
The total cost of the various measures planned is estimated at 107.7 billion rubles ($4.37 billion).
North Ossetia currently relies on federal subsidies for some 60 percent of its annual budget (of the North Caucasus republics, only Adygeya receives a small proportion from Moscow), but according to official statistics, unemployment in North Ossetia is only around 9 percent, compared to 64 percent in Chechnya and 67 percent in Ingushetia.
LF
(RFE/RL NEWSLINE Vol. 12, No. 16, Part I, 24 January 2008.)
|
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 08 febrero 2008 : 01:03:44
|
REFUGEES FROM GEORGIA STAGE PROTEST IN NORTH OSSETIA
Some 300 Ossetians who fled Georgia in the late 1980s and early 1990s to escape reprisals at the hands of Georgian nationalist groups embarked on February 4 on a planned three-day protest in Vladikavkaz, the capital of Russia's Republic of North Ossetia, kavkaz-uzel.ru reported on February 5.
The refugees complain that after 17 years, they have still not been offered acceptable permanent accommodation in North Ossetia.
North Ossetia's Minister for Nationality Affairs Taymuraz Kesayev proposed to the refugees that they nominate representative to discuss their grievances with the republican government.
LF
(RFE/RL NEWSLINE Vol. 12, No. 24, Part I, 5 February 2008.)
|
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 12 marzo 2008 : 22:34:28
|
SOUTH OSSETIA APPEALS FOR INTERNATIONAL RECOGNITION
The parliament of the unrecognized republic of South Ossetia issued a formal appeal on March 4 to the UN secretary-general, the Russian president and legislature, and the heads of state and parliaments of CIS and EU member states to recognize the republic as an independent state, kavkaz-uzel.ru and the Russian daily "Kommersant" reported on March 4 and 5, respectively.
The appeal affirmed that the aspiration of the people of South Ossetia for international recognition is in line with UN statutes and with international legal norms, and that following international recognition of Kosova's independence, the principle of the inviolability of territorial integrity can no longer be regarded as taking precedent over the right to self-determination.
LF
(RFE/RL NEWSLINE Vol. 12, No. 44, Part I, 5 March 2008.)
|
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 24 junio 2008 : 00:29:53
|
Ossètes: un peuple artificiellement divisé
RIA Novosti, Moscou 19/ 06/ 2008 VLADIKAVKAZ (Ossétie du Nord), 19 juin - RIA Novosti. -- Les deux Osséties, du Nord et du Sud, sont formées d'un peuple unique artificiellement divisé pour des raisons politiques, a déclaré jeudi le président nord-ossète, Taïmouraz Mamsourov.
"Notre pays a toujours été unique mais le gouvernement soviétique a décidé qu'une partie de l'Ossétie ferait partie de la Géorgie soviétique et une autre partie de la Russie", a-t-il indiqué lors de sa rencontre jeudi avec les ambassadeurs néerlandais et belge en Russie, Jan-Paul Dirkse et Bertrand de Crombrugghe.
M. Mansourov a proposé aux diplomates d'imaginer que l'Ossétie du Sud préfère rester au sein de la Géorgie qui aspire à intégrer l'OTAN. "Si, on me mobilise dans l'armée russe et mon frère, en Ossétie du Sud, dans une armée de l'OTAN, cela signifiera-t-il que deux frères pourront un jour s'entretuer, s'est interrogé le leader nord-ossète?
"Je tiens à attirer votre attention sur le fait que beaucoup de Géorgiens vivent en Ossétie du Nord, autant qu'en Ossétie du Sud. Nous avons une école géorgienne qui n'a pas arrêté de fonctionner un seul jour", a noté le président nord-ossète, rappelant que l'Ossétie du Sud avaient déjà tenu deux référendums au cours desquels la population locale avait voté pour l'indépendance face à la Géorgie.
Le 20 mai, lors d'une présentation de la république de l'Ossétie du Nord au siège du ministère des Affaires étrangères à Moscou, M. Mamsourov a appelé les ambassadeurs étrangers à contribuer à la réunification de L'Ossétie du Nord et de l'Ossétie du Sud au sein de la Fédération de Russie.
L'Ossétie du Sud disposait auparavant du statut de région autonome au sein de la Géorgie soviétique. En 1991, elle a proclamé son indépendance envers Tbilissi après que le premier président géorgien Zviad Gamsakhourdia eut supprimé son autonomie. Tbilissi a perdu le contrôle du territoire sud-ossète en 1992, suite à un conflit meurtrier. La paix dans la zone du conflit osséto-géorgien est maintenue par un contingent composé de trois bataillons (russe, géorgien et ossète), fort de 500 hommes chacun.
(http://fr.rian.ru/russia/20080619/111351707.html) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 08 agosto 2008 : 20:10:21
|
Intensos combates entre las fuerzas de paz rusas y las tropas de Georgia El presidente georgiano asegura que Rusia "está librando una guerra" y pide la intervención de EE UU. Anuncia que llamará a 1.000 soldados destacados en Irak para reforzar sus tropas. El presidente surosetio afirma que hay unos 1.400 muertos
El País.com, Madrid / AGENCIAS - Tbilisi / Moscú / Nueva York 08/08/2008
Osetia del Sur se ha convertido esta tarde en el escenario de cruentos combates entre las tropas de paz rusas y los soldados de Georgia, que aseguran haber tomado el control de gran parte del país, incluida la capital, Tsjinvali. Después de meses de tensiones, Georgia y Rusia han empezado a librar una batalla por la provincia separatista, convirtiendo a esa región del Cáucaso en un polvorín.
Ni georgianos, ni surosetas, que se acusan mutuamente de haber desatado las hostilidades, han respetado el comienzo de los Juegos Olímpicos de Pekín, acontecimiento deportivo durante el cual los combates suelen cesar en muchas regiones en conflicto en el mundo.
La capital suroseta, de apenas 30.000 habitantes, ha quedado "prácticamente en ruinas" debido a los ataques. El presidente surosetio, Eduard Kokoiti, ha informado de que por lo menos hay 1.400 muertos tras los bombardeos registrados esta mañana en la capital separatista, Tsjinvali. "Este es el tercer genocidio del pueblo oseta cometido por Georgia", ha asegurado Kokoiti a la agencia rusa Interfax en conversación telefónica.
Moscú ha respondido a la operación militar emprendida esta madrugada por Tbilisi con tropas y artillería pesada para apoyar a las fuerzas de los rebeldes surosetios. Los oficiales georgianos han comunicado que la aviación rusa ha bombardeado la base aérea militar de Vaziani, a las afueras de Tbilisi, capital de Georgia.
Sólo más producirse esta movilización del Ejército ruso, las autoridades georgianas han lanzado un comunicado donde aseguran que Rusia ha hecho "una agresión militar directa" contra su país. El presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, ha dicho en declaraciones a la CNN que "Rusia está librando una guerra en nuestro propio territorio" y ha pedido la ayuda urgente de Estados Unidos. Asimismo, ha anunciado que retirará 1.000 de los 2.000 soldados que tiene desplegados en Irak para reforzar las tropas que combaten a los rusos.
Marat Kulajmétov, comandante en jefe de las fuerzas de paz rusas destacadas en Osetia del Sur, ha asegurado que "los combates son encarnizados por toda la ciudad". Entre los muertos se encuentran doce soldados de paz rusos, además de 150 heridos, desplegados en la zona para mediar en el conflicto desde hace más de quince años.
Integridad territorial
A cada hora que pasa crecen los llamamientos de la comunidad internacional para evitar que se produzca una guerra a gran escala en el Cáucaso. La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, ha llamado a altos funcionarios de las partes involucradas para pedirles personalmente que mantengan la calma, según la Casa Blanca. En tanto, el presidente George W. Bush ha afirmado desde Pekín, a donde asiste a la inauguración de los Juegos Olímpicos, que EE UU respalda la integridad territorial de Georgia.
La Unión Europea (UE), Estados Unidos y la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) han acordado enviar "lo más pronto posible" una misión de embajadores para tratar de que cesen las hostilidades.
Por su parte, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se reunirá esta tarde para estudiar la situación actual de Georgia.
Amenazas
Moscú había amenazado esta mañana a Georgia al entender que la acción de Tbilisi era una declaración de guerra contra la región aliada. El presidente ruso, Dimitri Medvédev, había advertido de que defendería a sus "compatriotas" de Osetia del Sur y había prometido que los responsables de sus muertes "no quedarán impunes".
En Osetia del Sur, casi todo el mundo tiene un pasaporte ruso, ya que Moscú se lo facilita como medida de castigo a Georgia y de apoyo a los separatistas. "Según la Constitución y la Ley Federal, debo proteger la vida y la dignidad de los ciudadanos rusos dondequiera que estén. No permitiremos que sus muertes queden impunes. Los responsables recibirán el castigo que merecen", ha dicho Medvédev.
Su primer ministro, mentor y hasta hace poco presidente, Vladímir Putin, ha informado al presidente de EE UU, George W. Bush, de que tiene a "muchos voluntarios rusos" dispuestos a luchar codo con codo con los separatistas surosetios y que "será difícil retenerlos", según ha informado su portavoz, Dimitri Peskov. Desde Pekín, donde ambos se encuentran para asistir a la apertura de los Juegos, ha dicho también que las "agresiones" de Georgia contra Osetia del Sur tenían necesariamente que conllevar "represalias" por parte rusa. Varios soldados de paz rusos enviados a la zona han resultado muertos, según el Ejército ruso, mientras el presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, había asegurado que sus tropas no pararían hasta "imponer la paz".
Operación militar georgiana
Las tensiones se convirtieron ayer en una guerra abierta cuando Georgia lanzó una operación militar a gran escala contra los secesionistas. Horas más tarde, aviones georgianos Su-25 bombardeaban Tsjinvali, la capital osetia, con el resultado de al menos 15 muertos, según ha comunicado el Comité de Información y Prensa (CIP) del Gobierno secesionista.
Según el Gobierno de Tbilisi, que ha movilizado a todos los reservistas, la operación militar tiene como objetivo "restaurar el orden constitucional" en la provincia separatista. Los combates entre fuerzas georgianas y rebeldes han llegado a Tsjinvali, donde han entrado tanques georgianos. Por el otro lado, cientos de voluntarios de Rusia y Abjazia, la otra región georgiana con aspiraciones separatistas, se han encaminado a Osetia del Sur para prestar su ayuda a los surosetios.
Tras horas de combates, Georgia ha anunciado un alto el fuego de tres horas (entre las 11.00 y las 14.00 GMT), para permitir la evacuación de civiles de las zonas donde hay combates, pero la situación no ha hecho más que empeorar en las últimas horas.
La escalada de tensión por Osetia del Sur
Osetia del Sur, que limita al norte con Osetia del Norte, república integrada en la Federación de Rusia, arrastra un conflicto separatista con Georgia desde la independencia de la república ex soviética en 1991. Sin embargo, fue a partir de 1995 cuando las disputas territoriales brotaron con más fuerza después de que las autoridades georgianas se enfrentasen con los separatistas locales.
El 19 de enero de 1992, la mayoría de los habitantes de Osetia del Sur votó a favor de su incorporación a Rusia, tras lo cual empezaron a recibir ayuda desde el Norte, de donde llegaron combatientes. Las autoridades surosetas convocaron un referéndum de independencia el 12 de noviembre de 2006. El 99% de la población local votó a favor de la independencia, aunque Tbilisi no reconoció la validez de la consulta popular. Casi el 90% de los surosetios tienen ciudadanía rusa.
Como Abjazia, es una región de gran interés para Rusia y Occidente, ya que por allí pasan importantes rutas de transporte energético. Formalmente pertenece a Georgia aunque de hecho es soberana. Los surosetios gozan de una independencia de facto (como los abjazos), pero no controlan su territorio. Los militares georgianos ocupan varias alturas que les permiten bombardear tanto Tsjinvali como otras localidades. Desde la independencia de Kosovo, Rusia ha mostrado su apoyo político y financiero y su relación especial con ambas regiones.
El cruce de acusaciones entre Tbilisi y Moscú ha sido una constante en el largo conflicto que arrastran ambos países. Georgia, amparada por Estados Unidos y la UE, acusa a Rusia de "incentivar el separatismo". El Kremlin, por su parte, culpa a Georgia por la escalada de tensión y por no poner fin a las disputas territoriales. La última crisis entre ambos países llegó con las acusaciones georgianas por el derribo de un avión espía por parte de Moscú.
(http://www.elpais.com/articulo/internacional/tropas/rusas/entran/capital/Osetia/Sur/defender/compatriotas/elpepuint/20080808elpepuint_4/Tes) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 09 agosto 2008 : 13:07:46
|
Georgia anuncia el "estado de guerra" ante la agresión militar rusa El presidente georgiano declara la ley marcial. Tbilisi reforzará las tropas con los soldados desplegados en Irak y pedirá ayuda a EE UU. Rusia anunica la "liberación completa" de la capital suroseta
El País.com, Madrid / AGENCIAS - Tbilisi / Moscú / Nueva York 09/08/2008 El presidente georgiano, Mijail Saakashvili, ha anunciado el "estado de guerra" en el país después de confirmar que ha pedido al Parlamento, donde su partido cuenta con mayoría, que declare hoy mismo la ley marcial para "hacer frente a la agresión militar rusa" en su territorio. La aplicación urgente de una norma que suele aplicarse en situaciones de guerra o rebelión y que otorga facultades extraordinarias a las Fuerzas Armadas para el resguardo del orden público muestra que Tbilisi no se ha intimidado ante la ofensiva rusa.
Tras los bombardeos rusos contra ciudades y bases militares georgianas, Saakashvili ha asegurado además que ya ha dado el visto bueno para el retorno del contingente georgiano en Irak, compuesto por unos 2.000 hombres, para luchar en Osetia del Sur. El mandatario georgiano tiene previsto hablar hoy con su homólogo estadounidense, George W. Bush, del que espera sacar un compromiso formal en el conflicto con Rusia así como ayuda para facilitar la vuelta de sus soldados desde Irak.
El Ejército ruso, que ayer entró con aviones y carros de combate en Osetia del Sur como respuesta a la ofensiva militar de Georgia en la región separatista, ha anunciado que la capital suroseta, Tsjinvali, ha sido "completamente liberada" de las fuerzas georgianas. Tbilisi ha negado esta información por parte del gabinete ruso.
La batalla por tomar el control de la ciudad más importante del enclave secesionista se ha intensificado durante la madrugada con enfrentamientos que, según oficiales rusos, se ha cobrado la vida de más de 1.500 personas, tras los "cientos de muertos" que reconoció el presidente de facto de Osetia del Sur, Eduard Kokoity. Desde Georgia se ha rechazado de pleno el balance de muertos ofrecido por rusos y separatistas osetos y se ha decidido movilizarse aún más.
Por su parte, el presidente de Rusia, Dimitri Medvédev, ha calificado la situación en Osetia del Sur de "catástrofe humanitaria" cuyos autores "deberán asumir su responsabilidad". Según las autoridades rusas, Moscú ha iniciado una gran evacuación de civiles en Tsjinvali ante los combates que se están produciendo. Medvédev ha justificado la acción de las tropas rusas en Osetia en la necesidad de "imponer la paz a la parte georgiana" y ha cargado contra Ucrania, otra república ex soviética como Georgia, a la que acusa de apoyar "el genocidio" de Osetia del Sur tras el envío de tropas para respaldar a Tbilisi.
Tanto rusos como georgianos han hablado ya de "declaración de guerra" por las acciones militares que unos y otros han llevado a cabo en las últimas horas. Las "acciones agresivas" de ayer a primera hora han pasado a ser más contundentes con el uso de artillería pesada y la entrada tropas en la capital suroseta. Ni a Moscú ni a Tbilisi les ha temblado el pulso para defender una región que tiene aspiraciones y deseos manifiestos de adherirse a Rusia y que Georgia considera parte inexorable de su territorio.
Movilización diplomática
Precisamente, fuentes europeas han confirmado que el representante de Exteriores de la Unión (UE), Javier Solana, ha intensificado el contacto con el presidente ucranio, Viktor Iouchtchenko, y el secretario general de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, con el objetivo de mediar en el conflicto ruso-georgiano ante la escalada de violencia de los dos últimos días.
El fracaso diplomático hasta ahora es evidente. La segunda reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para elaborar una declaración conjunta y pedir el alto el fuego en Osetia del Sur ha vuelto a concluir esta madrugada sin un acuerdo por segundo día consecutivo.
El principal obstáculo para el acuerdo ha consistido en el continuo desacuerdo entre los enviados de Rusia y Georgia, que se han lanzado acusaciones durante la reunión. Además, algunos miembros necesitan realizar consultas con sus capitales y la cambiante evolución de los acontecimientos en la zona del conflicto dificulta la tarea de conseguir el consenso.
(http://www.elpais.com/articulo/internacional/Georgia/declarara/ley/marcial/hacer/frente/agresion/rusa/Osetia/Sur/elpepuint/20080809elpepuint_2/Tes) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 09 agosto 2008 : 15:25:21
|
Editorial Feu sur la Géorgie
LE MONDE.fr, Paris 09.08.2008 (Publié dans l'édition du 10.08.2008)
Les ex-républiques d'URSS n'en finissent pas de solder les comptes du soviétisme, et plus précisément du stalinisme. Le conflit actuel en Ossétie est une bombe à retardement laissée par Staline quand, sous prétexte de lutter contre le "nationalisme" des petits peuples, il a divisé cette région en deux parties: le Nord, rattaché à la Fédération de Russie, et le Sud, "donné" à sa Géorgie natale.
Depuis qu'ils ont proclamé leur indépendance, en 1991, les Géorgiens ont fait face à trois mouvements sécessionnistes. La république autonome d'Adjarie, sur les bords de la mer Noire, est rentrée dans le giron géorgien après l'arrivée au pouvoir à Tbilissi du président pro-occidental Mikheil Saakachvili, pratiquement sans qu'aucun coup de feu n'ait été tiré. En revanche, la république autonome d'Abkhazie, également sur la mer Noire, est devenue presque indépendante après l'expulsion par la force de quelque 200 000 Géorgiens. Elle n'est reconnue par aucun pays, mais bénéficie d'un soutien total de Moscou. Il en va de même de la région autonome d'Ossétie du Sud. La volonté de celle-ci de rejoindre la Russie a déclenché une première guerre en 1991.
Le président géorgien a toujours manifesté son intention de défendre l'"intégrité territoriale" de son pays, tout en proposant un statut de large autonomie à l'Ossétie du Sud. Ce projet n'a pas abouti. Quelles que soient les responsabilités dans le début des hostilités actuelles, la Russie, qui, sous couvert de "maintien de la paix", entretient des forces en Ossétie du Sud comme en Abkhazie, a tout intérêt à empêcher une résolution du conflit. Ces abcès de fixation lui donnent un moyen de pression politique et militaire sur la Géorgie. Cette pression est d'autant plus forte à un moment où la Géorgie veut rejoindre l'OTAN.
Pour leur part, les Occidentaux semblent impuissants. Ils ne peuvent inciter ouvertement les Géorgiens à céder à la pression russe, mais n'ont presque aucun moyen d'agir sur la Russie, qui a beau jeu de leur rappeler le précédent du Kosovo. Et si un jour ils étaient contraints de choisir entre Moscou et Tbilissi, il n'est pas difficile d'imaginer le côté pour lequel ils pencheraient. C'est pourquoi le réalisme, sinon la morale, devrait inciter les Géorgiens à ne pas provoquer les Russes, et à ne pas répondre à leurs provocations.
(http://www.lemonde.fr/europe/article/2008/08/09/feu-sur-la-georgie_1081909_3214.html) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 09 agosto 2008 : 18:28:48
|
Putin insta a Georgia a poner fin a "la agresión" sobre Osetia del Sur El primer ministro ruso viaja a la vecina Osetia del Norte para tratar de primera mano el conflicto. El presidente georgiano declara el estado de guerra. Rusia anuncia la "liberación completa" de la capital suroseta
El País.com, Madrid - AGENCIAS - Tbilisi / Moscú / Nueva York 09/08/2008
"Instamos a las autoridades de Georgia a que parecen inmediatamente la agresión contra Osetia del Sur, que paren todas las violaciones de los acuerdos de cese al fuego y que respete los derechos legales y los intereses de otra gente": así de contundente se ha mostrado el primer ministro ruso, Vladimir Putin, en una intervención televisiva desde la vecina Osetia del Norte.
"Desde el punto de vista legal", ha asegurado Putin, "la acción de Rusia es totalmente legítima". El primer ministro ruso se ha desplazado a Osetia del Norte enclave vecino a la que se ha desplazado para tratar de primera mano el conflicto con Georgia, así como gestionar la huida de los refugiados surosetos que han abandonado la región. Para Putin, "la aspiración de Georgia para unirse a la OTAN está conducida por sus intentos de arrastrar a otras naciones y pueblos en sus sanguinarias aventuras".
La batalla por tomar el control de la ciudad más importante del enclave secesionista se intensificó durante la pasada madrugada con enfrentamientos que, según oficiales rusos, se ha cobrado la vida de más de 2.000 personas, tras los "cientos de muertos" que reconoció ayer el presidente de facto de Osetia del Sur, Eduard Kokoity. Desde Georgia se ha rechazado de pleno el balance de muertos ofrecido por rusos y separatistas osetos, y ha contraatacado asegurando que la cifra de muertos ronda los 130.
En la mañana de hoy, el presidente georgiano, Mijail Saakashvili, ha declarado el "estado de guerra" en el país después de confirmar que ha pedido al Parlamento, donde su partido cuenta con mayoría, que declare hoy mismo la ley marcial para "hacer frente a la agresión militar rusa" en su territorio. La aplicación urgente de una norma que suele aplicarse en situaciones de guerra o rebelión y que otorga facultades extraordinarias a las Fuerzas Armadas para el resguardo del orden público muestra que Tbilisi no se ha intimidado ante la ofensiva rusa.
El mandatario georgiano tiene previsto hablar hoy con su homólogo estadounidense, George W. Bush, del que espera sacar un compromiso formal en el conflicto con Rusia así como ayuda para facilitar la vuelta de sus soldados desde Irak.
Rusia tampoco tiene previsto recular. Su presidente, Dimitri Medvédev, ha hablado por teléfono con su homólogo estadounidense, George W. Bush, al que ha comunicado en primera persona que la única salida a la crisis actual es la retirada de las fuerzas de Tbilisi.
Medvédev había calificado la situación en la región prorrusa de "catástrofe humanitaria" ante los miles de civiles que están padeciendo la ofensiva georgiana. Según las autoridades rusas, Moscú ha iniciado una gran evacuación de unos 30.000 civiles en Tsjinvali. Medvédev ha justificado la acción de las tropas rusas en Osetia en la necesidad de "imponer la paz a la parte georgiana" y ha cargado contra Ucrania, otra república ex soviética como Georgia, a la que acusa de apoyar "el genocidio" de Osetia del Sur tras el envío de tropas para respaldar a Tbilisi.
El Ejército ruso, que ayer entró con aviones y carros de combate en Osetia del Sur como respuesta a la ofensiva militar de Georgia en la región separatista, ha anunciado que la capital suroseta, Tsjinvali, ha sido "completamente liberada" de las fuerzas georgianas. Tbilisi ha negado esta información por parte del gabinete ruso.
Tanto rusos como georgianos han hablado ya de "declaración de guerra" por las acciones militares que unos y otros han llevado a cabo en las últimas horas. Las "acciones agresivas" de ayer a primera hora han pasado a ser más contundentes con el uso de artillería pesada y la entrada de tropas en la capital suroseta. Ni a Moscú ni a Tbilisi les ha temblado el pulso para defender una región que tiene aspiraciones y deseos manifiestos de adherirse a Rusia y que Georgia considera parte inexorable de su territorio.
Abjazia ataca poblados georgianos
Después de la ofensiva de Tbilisi, la caja de Pandora se ha abierto en el Cáucaso. Las tropas de la también separatista Abjazia han decidido mover su ficha por cuenta propia y han lanzando una ofensiva para apoderarse del desfiladero de Kodori, habitado por georgianos y fiel al Gobierno de Georgia.
El presidente del régimen separatista abjazo, Serguéi Bagapsh, ha anunciado que los aviones que atacaron los poblados georgianos en el desfiladero pertenecen a su región. Según datos oficiales, hasta hace poco los separatistas abjazos solo disponían de unos cuantos aviones de entrenamiento de fabricación checa, armados con ametralladoras y bombas de fabricación casera. A lo largo de toda la guerra de secesión en Abjazia, de 1992 a 1995, las fuerzas abjazas, apoyadas por la aviación y unidades regulares rusas, no lograron vencer la resistencia de los montañeses de Kodori.
Rusia y Abjazia acusan a Georgia de desplegar tropas en el desfiladero que, según ellos, supone una violación de los acuerdos de desmilitarización de las zonas colindantes, alcanzado en 1995.
Movilización diplomática
Fuentes europeas han confirmado que el representante de Exteriores de la Unión (UE), Javier Solana, ha intensificado el contacto con el presidente ucranio, Viktor Iouchtchenko, y el secretario general de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, con el objetivo de mediar en el conflicto ruso-georgiano ante la escalada de violencia de los dos últimos días.
El fracaso diplomático hasta ahora es evidente. La segunda reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para elaborar una declaración conjunta y pedir el alto el fuego en Osetia del Sur ha vuelto a concluir esta madrugada sin un acuerdo por segundo día consecutivo.
El ministro de Exteriores británico, Des Brown, ha informado que una delegación conjunta de la UE, EE UU, la OTAN y la OSCE viajarán a Georgia para intentar reconducir la situación.
(http://www.elpais.com/articulo/internacional/Georgia/anuncia/estado/guerra/agresion/militar/rusa/elpepuint/20080809elpepuint_2/Tes) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 10 agosto 2008 : 09:12:15
|
Georgia anuncia la retirada de sus tropas de Osetia del Sur Tbilisi asegura que sus tropas "se han retirado por completo" de Osetia del Sur, aunque fuentes militares rusas han desmentido estos movimientos
El País.com, Madrid / AGENCIAS - Tbilisi / Moscú / Nueva York 10/08/2008
Georgia ha retirado sus fuerzas de la región separatista de Osetia del Sur, donde mantenían un enfrentamiento contra las tropas rusas desde hacía tres días por el control de la capital, Tsjinvali. Según ha anunciado a diversos medios el portavoz del ministerio del Interior georgiano, Shota Utiashvili, sus fuerzas militares "se han retirado por completo".
Rusia no ha reaccionado oficialmente al anuncio de Tbilisi, que ha causado una cierta confusión. Fuentes militares rusas han asegurado a la agencia Interfax que Georgia no ha movido a sus de Osetia del Sur. La retirada de las tropas georgianas sería provisional y se adscribe exclusivamente a la capital osetia, no al resto del territorio, según France Presse.
El anuncio de repliegue militar por parte de Georgia ha coincidido con una intensificación, en las últimas horas, de la ofensiva lanzada por Rusia. En la pasada madrugada, el Ejército ruso ha bombardeado un aeropuerto militar de Tiblisi, capital de Georgia, según han asegurado fuentes del Gobierno georgiano. El ataque no ha causado víctimas, pero sí daños materiales.
La aviación rusa también ha bombardeado en la últimas horas el distrito georgiano de Zugdidi, en el oeste de Georgia, según ha informado la emisora Imedi. Por el momento, no hay un balance oficial de víctimas en esa zona, colindante con la región separatista de Abjazia, cuyas tropas han entrado en la franja de seguridad, controlada por los cascos azules rusos y se concentran en la frontera con Georgia. Y es que las fuerzas abjazas y rusas no han detenido sus ataques en el desfiladero de Kodori, zona en el norte de Abjazia que se mantuvo leal a Georgia.
Fracaso de la diplomacia
Mientras tanto, la vía diplomática para buscar una salida al conflicto ha fracasado hasta el momento. Ayer, el Consejo de Seguridad de la ONU renunció, en la tercera reunión que celebraba en menos de 48 horas, a la posibilidad de emitir un llamamiento conjunto al alto el fuego en la zona de conflicto por falta de consenso.
La Unión Europea (UE), la OSCE y EE UU han enviado una delegación a Georgia para intentar mediar en un alto el fuego, según informó el ministro británico de Defensa, Des Browne, en declaraciones a Sky News. Previamente se había informado de que funcionarios de la OTAN viajarían en esta delegación, extremo desmentido por la organización. Francia, que ostenta este semestre la presidencia de la UE, anunció ayer por la tarde el envío "cuanto antes" de su ministro de Exteriores, Bernard Kouchner. En un comunicado emitido por el Elíseo, Francia pidió al fin de las hostilidades y a la vuelta del statu quo anterior.
El presidente georgiano, Mijail Saakashvili, quien ha anunciado su desplazamiento hasta una localidad fronteriza con Osetia del Sur, tenía previsto hablar hoy con su homólogo estadounidense, George W. Bush, del que espera sacar un compromiso formal en el conflicto con Rusia, así como ayuda para facilitar la vuelta de los 2.000 soldados que su país tiene en Irak.
El presidente ruso, Dimitri Medvédev, ya mantuvo ayer una conversación telefónica con Bush, al que comunicó en primera persona que la única salida a la crisis actual es la retirada de las fuerzas georgianas de Osetia del Sur.
Medvédev calificó la situación en la región de "catástrofe humanitaria" ante los miles de civiles que están padeciendo la ofensiva georgiana. Según las autoridades rusas, el conflicto ha dejado más de 2.000 muertos, una cifra negada desde Tbilisi, y Moscú ha evacuado a 30.000 civiles de Tsjinvali.
(http://www.elpais.com/articulo/internacional/Ejercito/ruso/bombardea/aeropuerto/militar/Tiblisi/elpepuint/20080810elpepuint_1/Tes) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 10 agosto 2008 : 09:16:31
|
"En el depósito de cadáveres no queda sitio; hay miles de muertos" Los refugiados surosetios cruzan la frontera rusa para escapar de la guerra
PILAR BONET - Vladikavkaz El País.com, Madrid 10/08/2008 "Salven a los ancianos, los niños, los heridos que están en los sótanos de Tsjinvali antes de que los georgianos los exterminen. Saquen a los muertos de allí". Zalina Tedéieva, hasta hace poco profesora en la universidad de la capital de Osetia del Sur, en territorio georgiano, quería lanzar ayer este mensaje "al mundo" desde Vladikavkaz, la capital de la Osetia del Norte rusa, donde esperaba a que los responsables de la acogida de refugiados la enviaran a alguna de las provincias del Cáucaso del Norte hacia las que se distribuyen los que huyen de los combates.
Entre 2.000 y 5.000 desplazados llegaron ayer al territorio del norte bajo la administración de Moscú.
Miles de personas están en la misma situación que Tedéieva. La república rusa de Osetia del Norte (habitada por la misma comunidad cultural que Osetia del Sur) se ha convertido en zona bélica esta semana. Helicópteros militares llenan el aeropuerto de Vladikavkaz y columnas de carros blindados se desplazan por las carreteras y evocan el inicio de la década de los noventa, cuando la Unión Soviética se resquebrajaba y el Cáucaso era un hervidero de conflictos.
Zalina y su hija Alana, de 18 años, habían llegado por la tarde a Vladikavkaz. Eran todos ellos mujeres y niños, pues los hombres se habían quedado para "defender las casas y luchar contra los invasores". Miles de desplazados han comenzado a entrar en Osetia del Norte. "Lo peor está por llegar, porque aún quedan muchas personas en los sótanos y en los bosques", afirmaba Soslán Bagiáev, uno de los responsables de la acogida.
"Cerca de la medianoche del día 7 comenzó un horrible tiroteo con todas las armas que uno se pueda imaginar", cuenta Zalina. "Pasamos la noche en la planta baja de mi casa y la siguiente en un sótano. Allí hemos dejado a Sonia, nuestra vecina, que sufrió muchas quemaduras cuando le cayó el techo encima durante un bombardeo. La curamos con yodo como supimos, pero no pudimos llevarla al hospital. Yo me hubiera quedado, pero comenzó un tiroteo muy fuerte esta mañana y Alana no podía resistir más, así que me encomendé a Dios y nos fuimos sin escuchar a nadie".
Nueve personas apretujadas en un utilitario recorrieron el camino de Tsjinvali a Vladikavkaz, en total 170 kilómetros si se sigue la carretera, o 195, si se sortean los pueblos georgianos situados entre la capital de Osetia del Sur y la frontera con Rusia. "Lo único que queda por lanzar sobre Tsjinvali es la bomba atómica. Todo lo demás ha sido lanzado ya", dice Zalina, y asegura que un trozo de tanque que saltó por los aires atravesó su tejado y quedó "incrustado" en su sala de estar. Antes de abandonar Tsjinvali, Alana grabó imágenes matutinas en su teléfono móvil: combatientes osetios armados y en traje de camuflaje cruzan con precaución una calle desierta y un grupo de ancianos permanecen sentados en un recinto cerrado. "No hay gas, ni agua, ni electricidad, ni funcionan los teléfonos", dice.
Visiblemente alterada, Madina Brikalovo, de 21 años, relata cómo una explosión "arrancó la cabeza" a su vecina e hirió a la madre de ésta, una anciana octogenaria. "Fuimos a pedir que se llevaran a la muerta, pero nos dijeron que en el depósito de cadáveres no hay sitio, porque hay miles de muertos". "En todos los sótanos de Tsjinvali hay gente que espera que la saquen de ese infierno", afirma. "Los georgianos han destruido la sede del Gobierno, el Parlamento, las escuelas, los centros deportivos. Lo han hecho para que no podamos volver. Sus aviones han disparado sobre el edificio de los pacificadores. Ha sido un genocidio. Es peor que en Yugoslavia", afirma Violeta Kokóieva, que compara al presidente Mijaíl Saakashvili con el serbobosnio Radovan Karadzic. Kokóieva trabajaba en el Parlamento y opina que Occidente no es consciente de su tragedia: "Confiábamos en el Consejo de Seguridad, pero el Consejo de Seguridad está del lado de los georgianos".
En Vladikavkaz, varios centenares de hombres mostraban su insatisfacción frente a la sede del Gobierno de Osetia del Norte. Los había adolescentes, maduros y ancianos, pero todos ellos querían una sola cosa: armas para ir a combatir al Sur. Las autoridades no se las daban, pero no podían ignorar del todo a los voluntarios. En Vladikavkaz se ha abierto un centro de alistamiento, que formalmente no tiene el beneplácito oficial. "Los dirigentes locales comprenden el deseo de combatir de sus conciudadanos, pero no tienen competencias para actuar al margen del Ministerio de Defensa de Rusia", reconocía un funcionario. Un número indeterminado de voluntarios se ha desplazado a Osetia del Sur, pero algunos han vuelto por las dificultades para "luchar a pelo", sin estar encuadrados en estructuras organizadas, señalaba.
"Debería encontrarse una fórmula para resolver el problema en el marco institucional", opinaba Solán Kochiev, que trabajó en la Comisión Mixta de Control, la organización -hoy paralizada- que durante años fue un marco de diálogo entre georgianos, osetios y rusos. Por la naturaleza de su misión, Solán no puede alistarse para ninguna guerra. "Mi padre, en cambio, se ha apuntado como voluntario", afirma.
(http://www.elpais.com/articulo/internacional/deposito/cadaveres/queda/sitio/hay/miles/muertos/elpepuint/20080810elpepiint_2/Tes) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 10 agosto 2008 : 09:25:09
|
Rusia se prepara para imponer un bloqueo naval contra Georgia Según algunas fuentes, el mando naval ruso ya comenzó el desplazamiento de fuerzas hacia la zona del Mar Negro adyacente a Georgia LA VANGUARDIA, Barcelona 10/08/2008
Moscú. (EFE).- El mando de la Flota rusa del Mar Negro se prepara para imponer el bloqueo de los puertos marítimos de Georgia, informaron fuentes de la Armada, citadas por la emisora Eco de Moscú. "El bloqueo es imprescindible, pues impedirá que Georgia reciba refuerzos de armamentos", dijeron.
Balance provisional de víctimas
Según Rusia, el conflicto en Osetia del Sur ha causado, al menos, 2.000 muertos entre la población civil, según el embajador ruso en Georgia, Vyacheslav Kovalenko. Por su parte, el jefe de Gabinete ruso, Sergei Sobyanin, ha estimado que cerca de 30.000 refugiados osetios han huido a Rusia. En lo que se refiere al capítulo de bajas militares rusas, el Ministerio de Defensa eleva a 12 los soldados muertos y a 150 los heridos. Kovalenko ha informado, por su parte, de 13 militares muertos y 70 heridos.
Los oficiales georgianos han cifrado en 40 sus soldados muertos, 30 de ellos por los bombardeos rusos. Otros 100 se encuentran heridos. Por lo que se refiere a las bajas civiles, el Consejo de Seguridad Nacional Georgiano estima que menos de un centenar de personas han sido víctimas de estos combates. Osetia del Sur ha informado, por el momento, de 1.400 civiles muertos desde el viernes, a la espera de confirmar última cifra divulgada por el embajador ruso en Tiblisi.
Las organizaciones humanitarias apuntan a 2.400 desplazados desde Osetia del Sur hasta Georgia, según la Agencia de Naciones Unidas para el Desarrollo (ACNUR). Por su parte, entre 4.000 y 5.000 personas han huido desde Osetia del Norte a Rusia, según oficiales rusos.
Según las fuentes, el mando naval ruso ya comenzó el desplazamiento de fuerzas hacia la zona del Mar Negro adyacente a Georgia. Medios de información georgianos afirman que varios buques rusos ya están en aguas territoriales de Georgia.
Al mismo tiempo, en Georgia ven otras razones para el bloqueo y recuerdan que uno de los primeros blancos que la aviación rusa ya bombardeó varias veces el puerto de Poti, desde donde parte hacia Occidente el petróleo del Caspio que Rusia quisiera trasegar exclusivamente por su territorio.
"La exportación de crudo azerbaiyano desde los puertos georgianos ha quedado suspendida provisionalmente a causa de las operaciones militares", dijo a la televisión azerbaiyana Rovnag Abdulaev, presidente de la Compañía Petrolera Estatal de Azerbaiyán.
La aviación rusa también atacó, aunque sin resultados, el oleoducto que cruza Georgia desde Azerbaiyán con destino a Turquía. Aviones rusos bombardearon esta madrugada un aeródromo militar de la fábrica de aviación, situada en la capital georgiana, sin que se produjeran víctimas, informaron fuentes oficiales. Es la primera vez que la aviación rusa ataca Tiklis.
El portavoz del Ministerio del Interior, Shota Utiashvili, aseguró que en los ataques no se registraron víctimas aunque el aeródromo sufrió severos daños.
Tres bombas fueron lanzadas sobre la pista del aeródromo de la fábrica, que produce los aviones georgianos Skorpion, basados en la aviónica del cazabombardero soviético Su-25 y equipamiento y armamento israelí y occidental.
Según fuentes georgianas, en las tres jornadas de combates en el cielo de Georgia han sido derribados al menos 10 aviones rusos.
La aviación también bombardeó esta madrugada el distrito georgiano de Zugdidi, en Georgia Occidental, según comunicó la emisora Imedi.
Por el momento se desconoce si hay víctimas y los daños que haya podido producir el ataque contra esa zona, colindante con la separatista Abjasia, cuyas tropas han entrado en la franja de seguridad, controlada por los 'cascos azules' rusos y se concentran en la frontera con Georgia.
Las fuerzas abjasas y rusas también prosiguen los ataques, hasta el momento infructuosos, en el desfiladero de Kodori, zona en el norte de Abjasia que se mantuvo leal a Georgia.
En el principal escenario de combates, Osetia del Sur, las partes reagrupan sus fuerzas tras intensos tiroteos y duelos de artillería durante la noche en la zona de los altos de Prisa, que dominan la capital suroseta, Tsjinvali.
Pese a la aparente calma, «la situación sigue tensa», dijo al canal ruso de noticias Vesti 24 el general Marat Kulajmétov, comandante de los «cascos azules» rusos en la zona, y añadió que «las partes se preparan» para nuevos ataques.
También añadió que se ha conseguido el acuerdo de evacuar a la población civil, tanto oseta como georgiana, de la zona del conflicto, a la que se espera proceder alrededor del mediodía de hoy.
Además de las fuerzas separatistas, las tropas georgianas se enfrentan a unidades de elite rusas, que acudieron el viernes en ayuda del régimen separatista pro ruso de Osetia del Sur.
En los combates participan fuerzas del 58 Ejército ruso, destacado en el Cáucaso Norte y entrenado para combatir en zonas montañosas, así como de la flor de los paracaidistas rusos: la División 76, los regimientos de Pskov, Ivánovo y de la región de Moscú, reforzados con blindados y artillería.
(http://www.lavanguardia.es/lv24h2007/20080810/53518157081.html) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 24 agosto 2008 : 17:36:23
|
El eslabón más débil tras el fin de la URSS
PILAR BONET El País, Madrid 09/08/2008 Ninguna de las dos opciones que tenía ayer Rusia era buena y, dentro de su limitado margen de elección, el Kremlin hizo honor a los compromisos que él mismo había contraído con Osetia del Sur, una región que entre 1991 y 1992 rechazó por las armas a los nacionalistas georgianos y se declaró independiente. Aquella independencia no ha sido reconocida por nadie, ni siquiera por Rusia, pero es una de las pruebas de que el fin de la URSS quedó cerrado en falso en varios de sus territorios que, a diferencia de algunas de las 15 repúblicas federadas soviéticas, no tuvieron la arbitraria suerte de convertirse en Estados independientes.
La decisión de Rusia no ha sido fácil, porque sus dirigentes (presidencia y ministerios de Exteriores y de Defensa) tenían diferentes posiciones sobre cómo abordar el conflicto. Esta misma semana, esta corresponsal fue testigo de la frustración de un alto cargo de Osetia del Sur que había venido a Moscú a pedir ayuda y deambulaba angustiosamente, sin conseguirla, de un departamento a otro. Ayer por la mañana, el funcionario protegía a su familia en un sótano de Tsjinvali.
El conflicto de Osetia del Sur quedó congelado por los acuerdos avalados por los presidentes Borís Yeltsin y Eduard Shevardnadze. En 2003, Mijaíl Saakashvili llegó al poder en Georgia con la promesa de someter a los separatistas. Con su buen inglés y su hiperactividad, Saakashvili encandiló a sus interlocutores occidentales. El éxito alcanzado al lograr el control de la región de Adzharia sin disparar un tiro le animó.
Osetia de Sur era el eslabón más débil de lo que le quedaba por resolver, ya que ese territorio es un mosaico donde se alternan los pueblos osetios y los georgianos. Tsjinvali es, por otra parte, una ciudad muy vulnerable por estar situada en el fondo de un valle.
El presidente georgiano preparó una estrategia de conquista. Cortejó a la OTAN, sedujo a políticos estadounidenses con invitaciones turísticas a Georgia, apoyó a Washington con uno de los mayores contingentes militares en Irak, se armó hasta los dientes (con ayuda de Ucrania) y ejerció una guerra psicológica contra la población de Osetia del Sur.
Además, Saakashvili quería llegar a diciembre con el conflicto resuelto y obtener luz verde para su plan de acción para el ingreso en la OTAN. El líder georgiano ha insistido en que tenía proyectos pacíficos para los separatistas, pero nunca tuvo paciencia para crear un clima de confianza con ellos. Ni siquiera lo intentó, porque tenía prisa.
Históricamente, el Cáucaso es una zona estratégica clave para Rusia, el equivalente de lo que suponen el Caribe y Centroamérica para EE UU. El norte del Cáucaso, que es territorio ruso, y la transcaucasia, donde están Georgia, Azerbaiyán y Armenia, son una región unida por múltiples vasos comunicantes y lo que sucede en un punto repercute en el resto.
Precisamente el conflicto de Osetia del Sur con Georgia, cuando la URSS se derrumbaba, produjo una riada de refugiados a Rusia que agitaron los ánimos de la población de Osetia del Norte contra sus vecinos ingushes (musulmanes a diferencia de los cristianos osetios). Los ingushes reclamaban tierras (ocupados por los osetios del norte) de las que habían sido deportados por Stalin, pero la llegada de los osetios del sur dificultó su reivindicación.
El resultado fue un estallido de violencia osetio-ingush. Los ingushes crearon una República propia nueva, Ingushetia, producto de dividir lo que antes era Checheno-Ingushetia. Ingushetia es hoy escenario de constantes asesinatos y atentados, que reciben poca cobertura internacional.
Algunos medios rusos aseguran que los georgianos han estado animando a la oposición ingush. Prueba de la interdependencia del Cáucaso fue el papel del valle del Pankisi, en Georgia, que sirvió como refugio a los separatistas chechenos cuando éstos luchaban contra Moscú.
Con la llegada de Putin al poder, Rusia aceleró la entrega de pasaportes rusos a los habitantes de los territorios no reconocidos y se comprometió a velar por la seguridad de sus nuevos ciudadanos.
Si Rusia no hubiera mandado sus tanques a Tsjinvali, Moscú hubiera perdido su credibilidad, y sus compromisos en defensa de los osetios del sur se hubieran convertido en papel mojado. Además de un nuevo torrente de refugiados y un efecto dominó sobre los problemas del Cáucaso del Norte, el Kremlin hubiera tenido que afrontar en breve plazo el mismo problema en la fronteriza y separatista Abjazia, un territorio compacto y con mayor potencial de combate que Osetia del Sur.
Al haber intervenido, el Kremlin se arriesga a ser acusada de practicar una política imperial y a que se enfríen sus relaciones con Occidente, pero ha hecho lo que había dicho y lo que su sociedad le pedía. Está por ver hoy si Rusia se limitará a la ayuda a los separatistas o reconocerá la independencia de Osetia del Sur aduciendo el precedente de Kosovo.
(http://www.elpais.com/articulo/internacional/eslabon/debil/fin/URSS/elpepiint/20080809elpepiint_2/Tes) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 24 agosto 2008 : 17:44:55
|
Guerra abierta entre Rusia y Georgia La aviación rusa bombardea varias ciudades georgianas fuera de Osetia del Sur. Moscú asegura que la ofensiva militar de Tblisi ha provocado 30.000 desplazados
RODRIGO FERNÁNDEZ - Moscú El País, Madrid 10/08/2008
El conflicto territorial entre Georgia y su región separatista de Osetia del Sur ha degenerado en una guerra abierta con Rusia, cuyos aviones bombardearon ayer de nuevo la ciudad de Gori, y la de Zenaki y el puerto de Poti, situadas al sur y al este del territorio georgiano. Las tropas rusas, que han recibido refuerzos de paracaidistas en las últimas horas, ocupan la totalidad de Tsjinvali, la capital surosetia, que según varias fuentes está destruida. También hay movimientos de la Flota rusa del Mar Negro.
Los separatistas abjazos -un conflicto hermano al de Osetia del Sur, que también cuentan con el respaldo político y militar de Rusia- han aprovechado la situación para bombardear posiciones georgianas en el valle del Kodori, en un intento de garantizarse el control de lo que consideran su territorio nacional.
No hay cifras verificables del número de víctimas de los últimos días de combates y bombardeos. Moscú y sus aliados surosetios hablan de más de 2.000 muertos (13 de ellos soldados rusos encuadrados en las tropas de paz), todos ellos causados por la ofensiva georgiana del miércoles y jueves. Georgia lo niega y asegura que sólo en el bombardeo de Gori, a una cuarentena de kilómetros de su capital, Tbilisi, han muerto 60 civiles.
El conflicto comenzó en la noche del miércoles cuando el Ejército georgiano trató de tomar por sorpresa Tsjinvali, la capital de Osetia del Sur, región que se separó de hecho a comienzos de la década de los 90 tras el hundimiento de la URSS. La respuesta de Rusia a los movimientos militares georgianos fue fulminante.
Los osetios fueron una de las pocas tribus caucásicas que se aliaron en el siglo XIX con los rusos desde el primer momento y Moscú ha pagado esa lealtad de siglos que siguió durante el comunismo otorgándoles la nacionalidad. Es la primera vez que tropas rusas cruzan una frontera reconocida internacionalmente para combatir en otro país desde que lo hicieron bajo la bandera de la URSS en Afganistán en 1979
"Rusia ha lanzado una invasión militar a gran escala contra Georgia", denunció el presidente Mijaíl Saakashvili, quien ayer decretó el estado de guerra (ley marcial) durante 15 días, medida que fue refrendada por su Parlamento. El líder georgiano ha dado también la orden de movilizar a la población masculina de entre 25 y 40 años con instrucción militar en el último trienio (unas 100.000 personas) y de repatriar a los 2.000 soldados destinados en Irak para que puedan sumarse a la lucha.
El primer ministro ruso, Vladímir Putin, llegó ayer a Vladikavkaz, capital de Osetia del Norte, procedente de Pekín, donde recortó su estancia en los Juegos Olímpicos. Allí se interesó por la situación de los cerca de 30.000 refugiados surosetios que han entrado en territorio ruso huyendo de los combates. Putin calificó lo ocurrido (el ataque georgiano del miércoles sobre la capital secesionista) "de sangrienta aventura" y "genocidio".
Putin, que dijo desconocer la existencia de una oferta de alto el fuego lanzada ayer por Saakashvili, fue claro sobre el futuro de la región: "Se ha asestado un golpe mortal contra la integridad territorial de la misma Georgia". Algo más diplomático fue su viceministro de Exteriores, Grigori Karasin, quien puso dos condiciones para que Rusia acepte un alto el fuego y se siente a negociar, como demanda la comunidad internacional: que Georgia se retire a los límites fijados por el acuerdo de 1992 y que firme un tratado en el que renuncie al empleo de la fuerza para resolver el conflicto.
Mientras, los combates prosiguen con gran dureza. Unidades del Ejército georgiano se mantienen dentro de Osetia del Sur, donde controlan numerosos pueblos (muchos con población georgiana) y las alturas de las montañas al sur de la capital rebelde, desde donde siguen disparando. Tbilisi afirma haber derribado 10 aviones rusos, pero el Kremlin admite la pérdida de dos.
El comandante en jefe de las tropas de tierra rusas, Vladímir Bóldirev, reconoció ayer la existencia de estos combates. Tras anunciar la "liberación" de Tsjinvali, el militar comunicó que sus soldados se concentran en expulsar a las fuerzas georgianas de la "zona de responsabilidad de los pacificadores" (rusos que se encontraban en Osetia del Sur vigilando el acuerdo de paz de 1992).
El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, insistió en la idea de que las operaciones militares que su país lleva a cabo en el Cáucaso están dirigidas a "obligar a los georgianos a la paz", y que así se lo explicó a su homólogo estadounidense, George W. Bush, con quien conversó por teléfono.
Viacheslav Kovalenko, embajador de Rusia en Georgia, aseguró que los bombardeos contra Tsjinvali y otras localidades surosetias han provocado un verdadero éxodo hacia la frontera rusa para poder pasar a Osetia del Norte. Además de los 30.000 que ya han huido hacia la república de la Federación Rusa, están atrapados en algunas zonas de la capital separatista otros 5.000 civiles que piden un corredor para poder salir de la ciudad, que continúa siendo blanco de la artillería georgiana.
(http://www.elpais.com/articulo/internacional/Guerra/abierta/Rusia/Georgia/elpepiint/20080810elpepiint_1/Tes) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 24 agosto 2008 : 18:59:05
|
Rusia avanza imparable sobre Georgia Los tanques rusos atacan desde Osetia del Sur y abren un segundo frente por el oeste. Las tropas georgianas se repliegan de Gori para proteger la capital del ataque
RODRIGO FERNÁNDEZ - Moscú El País, Madrid 12/08/2008 La guerra en el Cáucaso ha cobrado una nueva dimensión después de que Rusia expandiera ayer su ofensiva en Georgia más allá de los territorios separatistas de Osetia del Sur y Abjazia, ya bajo su control. Tropas rusas penetraron en el occidente georgiano, en la región de Senaki, en lo que constituye la primera invasión en toda regla de un país soberano tras la desintegración de la Unión Soviética. Además, el Gobierno de Georgia denunció que las fuerzas rusas habían rebasado Osetia del Sur para tomar Gori, la segunda ciudad del país, y que su Ejército se replegaba para proteger la capital, Tbilisi, a 60 kilómetros.
Moscú negó haber invadido Gori pero reconoció la penetración en Senaki, que calificó de "preventiva". El avance ruso en territorio georgiano -que se produce después de que Tbilisi firmara un alto el fuego unilateral- ha desatado la condena internacional. EE UU, la OTAN, la Unión Europea y las potencias industriales del G-7 han exigido a Rusia el fin de la ofensiva y el respeto a la integridad territorial de Georgia.
Expertos y diplomáticos tratan de dilucidar las motivaciones rusas para abrir nuevos frentes en Georgia: desde invadir su antiguo satélite hasta destruir sus fuerzas armadas o, tal y como clama el Gobierno georgiano, derrocar a su presidente, el prooccidental Mijaíl Saakashvili, que declaró que las tropas rusas han cortado las arterias principales entre el este y el oeste del país. En una alocución televisada, el líder georgiano acusó al Kremlin de haber planeado "la ocupación de Osetia del Sur y de Abjazia" desde hace muchos años y de pretender apoderarse de toda Georgia.
Según el Ministerio de Defensa ruso, la invasión del occidente georgiano -donde ocuparon la ciudad de Senaki y su base militar- quiere impedir más ataques contra Osetia del Sur, a 150 kilómetros. Fue ahí donde comenzó el conflicto el pasado jueves, con un ataque de Georgia contra la región separatista que generó el contraataque ruso. Moscú dice que han muerto 1.600 personas, pero las cifras no pueden ser verificadas de forma independiente.
La entrada de las tropas rusas en territorio propiamente georgiano se produjo sólo unas horas después de que un alto funcionario asegurara que Rusia no tenía intención de combatir fuera de Osetia del Sur. Ayer, los soldados rusos continuaban adentrándose en Georgia Occidental sin encontrar prácticamente resistencia.
El Kremlin ha ignorado completamente la orden de alto el fuego en Osetia del Sur firmado por Saakashvili a instancias de la Unión Europea. El vicejefe del Estado Mayor General, Anatoli Nogovitsin, señaló que los georgianos no lo cumplen, pues continúan bombardeando esporádicamente con su artillería Tsjinvali, la capital surosetia, prácticamente en ruinas. Además, el portavoz de Exteriores, Borís Malájov, dio a entender que Rusia no reconocerá, al menos de momento, la independencia de Abjazia y Osetia del Sur. La prioridad ahora, dijo, es solucionar el conflicto.
Saakashvili firmó ayer también el plan de paz propuesto por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, que hoy llega a Rusia para mantener conversaciones con su homólogo, Dmitri Medvédev, y el primer ministro, Vladímir Putin.
Los combates terrestres en Georgia han estado acompañados de bombardeos por parte de la aviación rusa, que ayer atacaron Gori y las ciudades occidentales de Batumi, Poti y Zugdidi. En esos vuelos los rusos perdieron un avión, según aseguran los georgianos. El aparato habría sido abatido sobre Gori, famosa por ser la patria chica de Stalin, y en el momento en el que allí se encontraban Saakashvili y el ministro de Exteriores de Francia, Bernard Kouchner. Según Tbilisi, con éste son ya 19 los aviones ruso derribados. No obstante, Moscú reconocía ayer la pérdida de sólo cuatro y aseguró haber abatido un avión georgiano en Osetia del Sur que atacaba las posiciones rusas en la aldea de Eredvi.
El presidente Medvédev declaró ayer que Rusia ha cumplido "gran parte de la operación para obligar a la paz a las autoridades georgianas en Osetia del Sur". Esta es la conclusión a la que llegó tras reunirse con el alto mando militar y con Putin. Además, calificó de "inaceptables" los intentos de retener por la fuerza en Georgia a los ciudadanos rusos que desean abandonar el país. "No sé para qué lo hacen, quizá creen que podrán utilizarlos como escudos". Y en su reunión con los jefes de los grupos parlamentarios, llegó a comparar a la Georgia de hoy con la Alemania nazi.
Putin, por su parte, arremetió con un lenguaje propio de la guerra fría contra quienes en Occidente defienden a Georgia. "Sorprende la envergadura del cinismo, sorprende el talento de hacer pasar lo blanco por negro y lo negro por blanco, al agresor por víctima de la agresión", señaló. "A Sadam Husein, que pasó a cuchillo varias aldeas chiítas, había que ahorcarlo, pero a los actuales gobernantes georgianos, que en una hora arrasaron 10 aldeas osetias (...), hay que defenderlos", dijo Putin.
El primer ministro ruso lamentó también que algunos "socios, en lugar de ayudar, estorben". Putin dijo tener en mente, entre otras cosas, el hecho de que Estados Unidos haya trasladado en sus aviones militares al contingente militar georgiano que combate en Irak hasta "prácticamente la zona de conflicto".
Pero la comunidad internacional no acepta los argumentos rusos. El secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, se declaró "seriamente preocupado por el uso desproporcionado de la fuerza por parte de Rusia y su falta de respeto de la integridad de Georgia". Moscú reclamó una reunión urgente con la OTAN, organismo que en abril mostró su disposición al ingreso de Georgia. De la misma forma, la Comisión Europea exigió a Rusia que frene todas las acciones militares en territorio georgiano.
(http://www.elpais.com/articulo/internacional/Rusia/avanza/imparable/Georgia/elpepiint/20080812elpepiint_1/Tes) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 24 agosto 2008 : 19:46:53
|
"No veo más futuro que estar con Rusia" Los habitantes de la capital de Osetia del Sur empiezan a recuperar su ciudad tras la batalla
PILAR BONET - Tsjinvali El País, Madrid 13/08/2008
Solitarios y desconcertados, los habitantes de Tsjinvali salen de los sótanos y escondrijos, donde sobrevivieron al ataque georgiano. Vagan por las calles y contemplan su ciudad destruida. Sólo quedan unos 2.000 habitantes de los 30.000 que vivían antes de la guerra. Por doquier, ruinas, edificios destruidos y algunos todavía en llamas; chatarra, vidrios rotos, hierros retorcidos y requemados, consecuencias de la metralla y de las bombas. De cuando en cuando, tanques carbonizados de los atacantes. Era el paisaje que aparecía ante la vista de una treintena de corresponsales que ayer llegaron a la capital de Osetia del Sur en un viaje organizado por el Kremlin.
- 12.30. La frontera. La cruzamos por el paso del Bajo Saramag. No enseñamos ni un pasaporte. A los oficiales de guardia les basta con la lista donde apuntamos nuestros nombres. Hasta ayer, este paso parecía totalmente infranqueable para los que no somos ciudadanos de la Comunidad de Estados Independientes, que agrupa a 12 países que pertenecieron a la URSS.
- 12.55. El túnel de Rok. Tras cruzarlo aparece ante nosotros la Transcaucasia, paisaje maravilloso de montañas escarpadas y en parte cubiertas de nieve. En nuestros minibuses se sientan escoltas armados. Un letrero con la imagen del presidente surosetio, Eduard Kokoity da la bienvenida a los visitantes.
- 14.00. Corta parada en Dzhaba. La localidad más importante al norte de Tsjinvali. Debido al gran atasco de vehículos que se ha formado en ella, da la impresión de ser una gran urbe, aunque se trata de un paisaje de huertos. En la plaza hay un busto de Lenin y voluntarios del servicio de rescate que tratan sobre detalles de la operación de recogida de cadáveres. Varias personas se pasean como náufragos. Una anciana mueve la cabeza y repite: "Esto está muy mal". Para seguir a Tsjinvali, cambiamos los minibuses por carros blindados.
- 15.55. Tanques carbonizados. Lo primero que vemos en Tsjinavli son dos tanques T-72 carbonizados en el cruce de la calle Pacificadores y la calle Moscú. A la ventana de un edificio sin cristales, se asoma Isolda Bepeiva, de 50 años, que dice haber sido actriz del Teatro Dramático Georgiano-Osetio. Este teatro fue clausurado en 1992, después de la primera guerra. "Saakashvili es un paranoico y un asesino", dice. "¿Ha visto el pie?", pregunta, y explica que en la acera todavía está el pie de uno de los tanquistas carbonizados en este lugar después de que su blindado deambulara por la ciudad disparando a diestro y siniestro. Al principio parece que está recordando su pasado teatral, pero después de fijarme en el sitio que me muestra distingo entre los hierros torcidos un pie humano.
- 16.05. Hotel Alán. Estamos cerca de la estación de Tsjinvali. Frente a nosotros se encuentra el hotel Alán destruido y en este paisaje se alzan los carteles dedicados a las jornadas de amistad entre el Transdniéter y Osetia del Sur. Este acontecimiento, ocurrido hace poco, fue muy importante en el mundo de las relaciones internacionales de los Estados no reconocidos de la antigua URSS.
- 16.10. Iósif. Por la plaza se pasea Iósif, que ha llevado a sus padres a Tsjinvali. "Con Georgia nunca más va a ser lo mismo después de lo que ha pasado. Se necesitarán muchos años para superar esto y yo no veo más futuro que estar al lado de Rusia", dice.
- 16.15. Primer día normal. Nuestro acompañante, el coronel Ígor Konachenko, ayudante del comandante en jefe de la infantería rusa nos explica que por las calles de Tsjinvali hay una cincuentena de tanques carbonizados y destruidos. Los rusos capturaron algunos que todavía funcionan, entre ellos tres Cobras norteamericanos que han sido entregados a los osetios. Éstos circulan con sus banderas blancas, amarillas y rojas por la ciudad. El coronel Konachenko nos explica también que hoy es el primer día normal. Cuenta que después de que los georgianos se reagruparan el día 9 y se lanzaran al ataque tenían 10.000 hombres mientras que los rusos estaban en condiciones muy inferiores. Los rusos consiguieron controlar la situación el 10 por la noche.
- 16.45. La universidad, destruida. Por el camino a la clínica principal de la ciudad vemos la universidad está completamente destruida pero notamos que la sede del Partido Unidad está intacta. En el hospital, la médica Tina Zajárova nos cuenta que allí, en el sótano, 224 personas tuvieron que ser atendidas durante varios días. Hasta el lunes traían heridos que durante esa jornada fueron 18. El sótano es impresionante: un largo corredor, donde se suceden las cámaras, por así llamarlas todavía llenas de literas con sábanas y vendas ensangrentadas. Del lugar surge un olor apestoso. Aquí, sin ninguna condición higiénica han tenido que ser tratadas esos dos centenares de heridos. Los médicos operaban en el pasillo. "Los georgianos me dan lástima, por estar gobernados por un personaje como Saakashvili", dice Tina.
- 17.30. Hospital de campaña. El hospital de campaña, organizado por el Ministerio de Sanidad y de Situaciones de Emergencia, continuaba realizando operaciones. En la unidad de cuidados intensivos, hay un soldado georgiano de 23 años con heridas de arma de fuego. El médico jefe, Valeri Chabánov, dice que el chico está muy asustado. Chabánov, que tiene mucha experiencia en otras situaciones bélicas, nos dice que hay una gran diferencia con Chechenia. Los chechenos les reprochaban herirlos primero y curarlos después. Los osetios son puro agradecimiento. Chabánov dice que hoy han ingresado 44 heridos con quemaduras, impactos de metralla, balas. De ellos cinco fueron heridos el martes mismo.
- 18.00. La tumba de Vera. Vamos al huerto donde está enterrada Vera, una mujer de 45 años que fue alcanzada por un explosivo en uno de los barrios más afectados de la ciudad. La enterraron junto a un ciruelo. A su alrededor, los perros asustados de la casa ladran sin cesar. En los alrededores hay calles enteras de casas destruidas.
- 18.50. Olor a cadáver. En el cruce de la calle Pushkin con la calle Stalin huele a cadáver. Precisamente por el olor es fácil saber en qué sótanos y ruinas uno puede encontrar muertos todavía. Los nombres de las calles reflejan las coordenadas culturales de esa ciudad surosetia: de una parte, el gran poeta ruso del siglo XIX; de otra, el sangriento dictador de la era comunista.
- 19.00. Salida de Tsjinvali. Abandonamos la ciudad. Nos despide un cartel: en un lado está escrito "Putin, nuestro presidente" y en el otro "Osetia Unida".
- 19.05. Casas quemadas. Casas quemadas en Tamarasheni, el primer pueblo a la salida de Tsjinvali. Tamarasheni era uno de las cuatro aldeas georgianas que se encuentran en la ruta hacia Rusia. El viaje de regreso transcurre sin incidentes y a las 10 de la noche cruzamos la frontera tras haber cambiado de nuevo los carros blindados por autobuses.
(http://www.elpais.com/articulo/internacional/veo/futuro/estar/Rusia/elpepiint/20080813elpepiint_3/Tes) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 24 agosto 2008 : 19:52:35
|
Regalo inesperado para Rusia
JOSÉ MARÍA RIDAO El País, Madrid 13/08/2008 El ataque de Georgia contra la región de Osetia del Sur, y la posterior respuesta rusa contra Georgia, han puesto de relieve el riesgo de que las tensiones en el Cáucaso acaben contribuyendo a la creciente inestabilidad internacional. El origen del actual conflicto habría que buscarlo en el deterioro del acuerdo firmado en Dagomis por los Gobiernos Moscú y Tbilisi, con el que, en 1992, trataron de poner fin a la guerra desencadenada por la pretensión de los osetios de separarse de Georgia y unirse a Rusia. El ejército ruso ha formado parte durante estos años de la fuerza de paz recogida en el acuerdo, lo que no ha impedido que las autoridades de Osetia hayan ido profundizando por vías de hecho la independencia de la región e incrementando los desafíos a Georgia.
Aunque las escaramuzas políticas y militares en torno a Osetia -también a Abjazia- han sido una constante de la era postsoviética, la chispa que ha hecho saltar el polvorín habría que buscarla en un error del presidente georgiano, Mijail Saakashvili, más que en un hecho concreto sobre el terreno. Saakashvili creyó que sus negociaciones con la OTAN le concedían un amplio margen de actuación en Osetia, y decidió recurrir al empleo de la fuerza para garantizar la soberanía de Georgia sobre el territorio. No sólo el deteriorado acuerdo de 1992 ha saltado por los aires, sino que Rusia tiene oportunidad de intervenir para lanzar un mensaje en múltiples direcciones. Declara que su intervención ha sido "humanitaria", con el objetivo de "forzar la paz" y poner fin a un "genocidio". Es difícil no apreciar en este lenguaje un calco interesado del que europeos y norteamericanos utilizaron en la antigua Yugoslavia, hasta llegar a la independencia de Kosovo, radicalmente contestada por Moscú.
Pero es difícil no adivinar, además, un deseo de marcar ciertos límites a la ampliación de la OTAN hacia los países del viejo entorno soviético. Por una parte, el error de Saakashvili ha reforzado los temores de Rusia acerca de los riesgos que correría si la Alianza se extiende hasta sus fronteras; por otra, le ha dado la excusa para atajar el problema de raíz y con métodos tan expeditivos como los empleados en Chechenia. De ahí la desproporción de su respuesta al ataque contra Osetia: no sólo es una lección a Saakashvili, sino también una advertencia a la sede atlántica en Bruselas. Plantearse la incorporación de Georgia a la Alianza tiene una lectura diferente antes y después de estos días de combates. Al margen de que la propia Alianza acabará por interrogarse seriamente sobre la conveniencia de verse arrastrada a aventuras como la que se vive en el Cáucaso.
Estados Unidos se ha mantenido en un relativo segundo plano en el desarrollo de la crisis, pero eso no ha impedido que Moscú recurra al discurso y los conceptos habituales de la Guerra fría. Un movimiento en falso de Georgia se ha convertido en un regalo inesperado para Rusia y le ha permitido mejorar su posición internacional. Poco a poco, un régimen cuya deriva autoritaria no deja de acentuarse de día en día ve ocasión de gozar fuera de sus fronteras de la misma impunidad con la que actúa dentro.
(http://www.elpais.com/articulo/internacional/Regalo/inesperado/Rusia/elpepiint/20080813elpepiint_6/Tes) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 24 agosto 2008 : 20:38:48
|
Rusia viola el alto el fuego Las tropas rusas se adentran en territorio georgiano y vuelven a atacar Gori. Los separatistas de Abjazia dan por 'liberada' la región con el apoyo de Moscú
RODRIGO FERNÁNDEZ - Moscú El País, Madrid 14/08/2008 Georgia acusó ayer a Rusia de haber violado el alto el fuego con el despliegue de sus tropas y las de sus aliados surosetios por varias zonas del interior del país, especialmente en la ciudad de Gori, la segunda urbe georgiana y la más dañada por la guerra que ya dura seis días, a sólo 30 kilómetros de la frontera con el enclave separatista de Osetia del Sur.
La población local, afirmó el Gobierno del presidente Mijaíl Saakashvili, huyó presa del pánico a pie hacia la capital georgiana. Moscú, a pesar de las imágenes y los relatos de varios periodistas, negó durante toda la jornada que sus tanques y soldados hubieran ocupado Gori.
El Ministerio del Interior de Georgia insistió en que blindados rusos cortaron la carretera que une Gori con Tbilisi, a sólo 70 kilómetros al sur, interrumpiendo el tráfico hacia los puertos en el mar Negro. La televisión georgiana Rustavi-2 también informó de que tanques rusos destruyeron las instalaciones militares de la Brigada de Artillería del Ejército georgiano en Gori. Las instalaciones habían sido abandonadas durante la ofensiva rusa del lunes. También hubo denuncias de Georgia sobre acto de vandalismo y pillaje llevado a cabo por surosetios al amparo de las fuerzas rusas en las aldeas cercanas a la carretera entre Gori y la región prorrusa.
Este ataque sí fue confirmado por Moscú, aduciendo que sus tropas habían encontrado en los alrededores de Gori "un depósito con municiones y equipo militar en buen estado". El depósito estaba abandonado y, a fin de obtener "la desmilitarización de la zona adyacente a la región en conflicto y para garantizar la seguridad de la población civil, los pacificadores rusos han retirado el armamento y la munición", explicó un portavoz del mando militar ruso. Esto demuestra claramente que las tropas rusas sí traspasaron ayer la frontera de Osetia del Sur y se internaron en territorio propiamente georgiano, violando la tregua.
Estados Unidos reaccionó con dureza a la actuación rusa. En la mayor demostración de respaldo de Washington a su aliado georgiano en estos días, el presidente George Bush anunció el envío de buques y aviones militares de ayuda humanitaria a Georgia y exigió una vez más a Rusia que detuviera de una vez por todas los ataques. EE UU también solicitó una reunión de urgencia de la OTAN para el próximo martes.
El conflicto del Cáucaso, una zona clave del tránsito del crudo del mar Caspio, ha puesto los nervios de punta a Occidente. En Bruselas, los ministros de Exteriores de la UE acordaron enviar más observadores para verificar el acuerdo de alto el fuego para Osetia del Sur negociado por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, en nombre de la Unión.
A propósito del acuerdo, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, relató que después de que Sarkozy viajara en la noche del lunes a Tbilisi con el documento de seis puntos consensuado con el presidente ruso, Dmitri Medvédev, tuvo que volver a llamar a éste para covencerle de que permitiera introducir modificaciones en el texto. El problema era que el presidente georgiano Mijaíl Saakashvili se negó a aceptar el documento si no se borraba la alusión al futuro estatus de Abjazia y Osetia del Sur. Saakashvili no podía dar su visto bueno a una cláusula que abría, aunque fuera hipotéticamente, las puertas a un posible reconocimiento futuro de las regiones separatistas.
Medvédev accedió a borrar la alusión al estatus, con lo que el sexto punto, en su versión definitiva, recoge sólo la necesidad de comenzar un debate internacional con vistas a garantizar la estabilidad de Abjazia y Osetia del Sur. Los otros puntos del acuerdo son: retirada tanto de las fuerzas georgianas como rusas, el alto el fuego, acceso de la ayuda humanitaria y compromiso de no emplear la fuerza.
El Kremlin se avino a borrar del texto las palabras que exigía Saakashvili, porque, como dejó entrever Lavrov, los rusos piensan aprovechar el debate internacional sobre la seguridad de Abjazia y Osetia del Sur para plantear de todas maneras la anexión o la independencia de estas regiones separatistas. "Lo hemos aceptado por cuanto no tiene importancia, ya que sin cambiar el estatus es imposible garantizar la seguridad de Abjazia y Osetia del Sur", explicó Lavrov.
Aprovechando el revuelo del conflicto, los separatistas de Abjazia festejaron ayer la "liberación" de la región tras la conquista el martes de los altos del desfiladero del Kodori. Era la última porción de territorio abjazo que no estaba en manos de los separatistas desde que en julio de 2006 las fuerzas georgianas se apoderaron de la zona e instalaron el llamado Gobierno de Abjazia en el exilio. Rusia apoyó a los abjazos reforzando su presencia militar con 9.000 hombres y 350 blindados, además de patrullar las costas frente a la región separatista con navíos de guerra de la flota del mar Negro, con base en Crimea, en Ucrania. La utilización de esos buques ha irritado al presidente ucraniano, Víktor Yúshenko, que desde ahora exige un permiso especial a los buques, aviones y personal de la flota rusa para cruzar la frontera hacia Crimea.
(http://www.elpais.com/articulo/internacional/Rusia/viola/alto/fuego/elpepiint/20080814elpepiint_1/Tes) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 24 agosto 2008 : 21:32:54
|
Una rosa con demasiadas espinas
FRANCISCO VEIGA El País, Madrid 14/08/2008 Los acontecimientos de días pasados en Georgia y Osetia del Sur han sorprendido, por varias razones. Pero sobresale una en particular: ¿dónde está el sentido real de un conflicto tan explosivo? Por mucho que se haya intentado echar tierra sobre el asunto, todo empezó cuando tropas georgianas, equipadas y entrenadas en parte por norteamericanos, europeos e israelíes, se lanzaron a invadir o castigar al territorio de Osetia del Sur, que desde hace tiempo se autoproclamó independiente de Georgia y cuenta con el apoyo de Rusia. El ataque comenzó por sorpresa y en fuerza el mismo día de la inauguración de los Juegos Olímpicos, cuando los principales mandatarios mundiales estaban en Pekín.
A priori, la operación militar georgiana no tenía sentido, porque hubiera implicado limpieza étnica de población osetia y era de esperar una contundente respuesta militar rusa. Y Moscú lo hizo, con ganas. Desde su misma llegada al poder en virtud de la denominada Revolución de la Rosa, en noviembre de 2003, el presidente Saakashvili fue un peón de la Administración de Bush. Por su parte, los norteamericanos respaldaron la candidatura de Georgia a la OTAN y con pasión.
La iniciativa formaba parte de la reactivación de un viejo proyecto diseñado por el presidente y caudillo polaco Józef Pilsudski en los años veinte del pasado siglo: un cinturón de estados antirrusos de Europa oriental, con centro en Polonia y compuesto además por los países bálticos, Ucrania y Georgia; la nueva versión siglo XXI parece tener la marca del muy influyente analista norteamericano, de origen polaco: Zbigniew Brzezinski
Y sin embargo, los mismos norteamericanos, comenzando por su presidente, quedaron descolocados ante lo sucedido estos días en Osetia del Sur. Es dudoso que esperaran una acción como la desencadenada por Saakashvili y mucho menos, que la alentaran. Llegados a este punto, y ante lo sucedido en Osetia del Sur y Georgia, cabe hacerse la obligada pregunta clarificadora: ¿qui prodest? ¿a quién beneficia?
Aparentemente, a los rusos, quienes se han sacado una espina que llevaban clavada desde 1991: han dado una respuesta simbólica bien contundente al asunto de Kosovo y en los mismos términos en que lo planteó Washington en su día. Y de paso han dejado malparados los planes para la ampliación de la OTAN por las repúblicas ex soviéticas, que iniciaron las denominadas revoluciones de colores entre 2003 y 2005. Por otra parte, Moscú ha cedido un protagonismo diplomático a Bruselas que le ha negado a Washington, lo que consolida una tendencia en el acercamiento Europa-Rusia ya anticipada por el analista francés Emmanuel Todd hace más de un lustro.
Pero la partida también se ha jugado desde otras mesas. Aunque la prensa occidental pasó de puntillas sobre el asunto y las instituciones diplomáticas mucho más que eso, Turquía y Armenia buscan desde hace meses un acercamiento que llevaría a la reconciliación entre ambos países, arreglaría el contencioso de Nagorno-Karabaj con Azerbaiyán y de paso estabilizaría el Cáucaso en su función de corredor energético entre el mar Caspio y Europa.
Esos tanteos se llevan en el mayor de los secretos, aunque es sabido que se han producido reuniones importantes, entre representantes armenios, georgianos, azeríes y turcos. Uno de los asuntos más delicados de esas negociaciones son los acuerdos sobre los corredores energéticos que unirán al Caspio con Europa.
De momento, el oleoducto BTC es la pieza más importante de ese dispositivo que debería ser una alternativa al suministro de energía desde y en manos rusas, dado que su recorrido transcurre por Azerbaiyán, Georgia y Turquía. Sin embargo, se ha podido comprobar que desde 1991, fecha de su independencia, Georgia ha sido un compendio de problemas más que de soluciones: inestabilidad política, guerra civil, separatismos. Además, tiene frontera con Chechenia y una tortuosa conexión con su conflicto a través del Valle del Pankisi. Pero sobre todo, el BTC hace un largo recorrido extra por el hecho de pasar por Georgia... evitando Armenia. Lo cual, además, lo deja muy expuesto a conflictos.
Hasta el momento, el hecho de que esta república fuera un satélite de Rusia y estuviera enfrentada a Turquía, la excluyó de los negocios energéticos en la zona. Pero las cosas cambiaron, y quien se convirtió en estorbo para casi todos fue el volátil presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili. La insistencia de Bush en apadrinarlo hasta el final, incluso le estaba creando problemas a algunos países de la UE, cuyas compañías petrolíferas son accionistas importantes en el BTC.
Además deben añadirse los desencuentros entre Bruselas y Washington por los numerosos errores estratégicos de la Administración de Bush, y otros problemas de gran calado, como es el origen de la actual crisis económica internacional. Por lo tanto, si dentro de unos meses el BTC fuera rediseñado, atravesando Armenia, la situación cambiaría radicalmente en la zona: menor recorrido y más seguro, estabilización del Cáucaso contando con Armenia y alejamiento de la presión de Washington en esos muy delicados asuntos europeos. Eso es un qui prodest respondido. Ahora falta saber la verdad de cómo y por qué Mijaíl Saakashvili se metió en la boca del lobo aquel 7 de agosto de 2008.
Francisco Veiga es profesor de Historia Contemporánea en la UAB.
(http://www.elpais.com/articulo/opinion/rosa/demasiadas/espinas/elpepiopi/20080814elpepiopi_5/Tes) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 25 agosto 2008 : 22:37:25
|
COMMENT: AN AVOIDABLE CATASTROPHE Georgia and Russia have stumbled into a war that need not have happened, and civilians are paying the price
By Thomas de Waal in London IWPR'S CAUCASUS REPORTING SERVICE No. 452 Part 1. August 11, 2008
In the space of a few days, a real catastrophe has unfolded in the Caucasus, sparked by a conflict over a tiny piece of land that could have been averted.
At the heart of this is a massive human tragedy which is not being given its proper weight as too many commentators muse on the geopolitical significance of the conflict.
The place that has suffered most is South Ossetia which is home to both ethnic Ossetians and Georgians, the latter accounting for about a third of the population.
The destruction there has been appalling and it looks as though many hundreds of civilians have died, in the first place as a result of the initial Georgian assault of August 7-8. Gosha Tselekhayev, an Ossetian interpreter in Tskhinvali with whom I spoke by telephone on August 10 said, "I am standing in the city centre, but there's no city left."
Ossetians fleeing the conflict zone talk of Georgian atrocities and the indiscriminate killing of civilians.
Ethnic Georgian villages inside South Ossetia have also come under fire, and could now face expulsion as Russian forces push south. Their future must be in grave doubt.
Now, in a second wave of violence, Georgians from Gali in Abkhazia to Gori in the north of the country, are fleeing and dying.
South Ossetia is a tiny and vulnerable place, which last week had no more than 75,000 inhabitants in a patchwork of villages and one sleepy provincial town in the foothills of the Caucasus.
A cynical disregard by both Moscow and Tbilisi for the well-being of these people has triggered this conflict.
On August 7, after days of shooting incidents in the South Ossetian conflict zone, Georgian president Mikheil Saakashvili made a speech in which he said that he had given the Georgian villagers orders not to fire, that he wanted to offer South Ossetia "unlimited autonomy" within the Georgian state, with Russia to be a guarantor of the arrangement.
Both sides said they were discussing a meeting the next day to discuss how to defuse the clashes.
That evening, however, Saakashvili went for the military option. The Georgian military launched a massive artillery attack on Tskhinvali, followed the next day by a ground assault involving tanks.
This was a city with no pure military targets, full of civilians who had been given no warning and were expecting peace talks at any moment.
The attack looked designed to take everybody by surprise - perhaps because much of the Russian leadership was in Beijing for the opening of the Olympic Games. It also unilaterally destroyed the negotiating and peacekeeping arrangements, under the aegis of the Organisation for Security and Cooperation in Europe, that have been in place for 16 years.
Russian peacekeeping troops based in South Ossetia were among those killed in the Georgian assault.
Then came the inevitable response. Moscow cares as little about the South Ossetians as it does the Georgians it is bombing, regarding the territory as a pawn in its bid to bring Georgia and its neighbours back into its sphere of influence.
As recently as August 4, Russian foreign minister Sergei Lavrov - a relative moderate within the Moscow leadership - said, "We will do everything possible to prevent the accession of Ukraine and Georgia to NATO."
Nor could ordinary citizens of South Ossetia feel confident in the government of Eduard Kokoity, which has a reputation for allowing criminality and has engaged in provocative statements and actions towards Tbilisi over much of this summer. It is likely that the de facto authorities in Tskhinvali would long ago have lost power had they not been the rallying point against Georgia.
If politicians had shown more restraint and wisdom, this conflict could have been avoided.
Its origin lies in one of the many majority-minority disputes that accompanied the break-up of the Soviet Union. The Ossetians, a divided people with one section living within Russia on the north side of the Caucasus mountains, and the other in Georgia, generally felt more comfortable with Russian rule than as part of the new, post-Soviet Georgian state. A small nasty war with Tbilisi in 1990-92 led to a declaration of independence but cost 1,000 lives and left a huge legacy of bitterness.
But away from high politics, ethnic relations were never bad. For a decade after South Ossetia's de facto secession from Georgia in 1991, it was a shady backwater and a smugglers' haven. The region was outside Tbilisi's control, but Ossetians and Georgians went back and forth and traded vigorously with one another at an untaxed market in the village of Ergneti.
Then Saakashvili came to power in 2004, with heady promises to restore his country's lost territories. He closed the Ergneti market and tried to cut South Ossetia off, triggering a summer of violence. Modelling himself on the medieval Georgian king David the Builder, he pledged that the country's territorial integrity would be restored by the end of his presidency.
He sought to tear up the far-from-perfect Russian-framed negotiating framework for South Ossetia, but failed to come up with a viable alternative.
For their part, the Russians upped the stakes and baited their bête noire Saakashvili by effecting a "soft annexation" of South Ossetia. Moscow handed out Russian passports to the South Ossetians and installed its officials in government posts there. Russian soldiers, although notionally peacekeepers, have acted as an informal occupying army.
Saakashvili is a famously volatile risk-taker, veering between warmonger and peacemaker, democrat and autocrat. On several occasions international officials have pulled him back from the brink.
On a visit to Washington in 2004, he received a tongue-lashing from then Secretary of State Colin Powell, who told him to act with restraint. Two months ago, he could have triggered a war with his other breakaway province of Abkhazia by calling for the expulsion of Russian peacekeepers from there, but European diplomats persuaded him to step back.
This time, he has stepped over the precipice.
The provocation is real, but the Georgian president is rash to believe that this is a war he can win, or that the West is happy to see it happen.
Both President George Bush and Senator John McCain - now Republican presidential hopeful - have visited Georgia and made glowing speeches in praise of Saakashvili. But Washington is now caught in a bind - it is supportive of Tbilisi, looking for ways to stop the war, but also keen not to get involved in a conflict with Moscow.
The reaction across much of Europe will be much more one of exasperation. Even before this crisis, a number of governments, notably France and Germany, were talking of 'Georgia fatigue'. Though they broadly wished the Saakashvili government well, they did not buy the line that he was a model democrat. The sight of his riot police tear-gassing protesters in Tbilisi and smashing up an opposition television station last November dispelled that illusion.
And they have a long agenda of issues to discuss with Russia which they regard as more important than its post-Soviet quarrel with Tbilisi. Paris and Berlin will now say they were right to urge caution on Georgia's NATO ambitions at the recent summit in Bucharest. When the dust settles, there will be angry words with Tbilisi as well as with Moscow.
Both sides deserve to be loudly condemned. The focus of the humanitarian concern has now shifted to the territory of Georgia proper, with reports of dozens f civilian casualties from Russian air-raids and a mass flight from the town of Gori, to the south of South Ossetia.
The concern now is that Moscow is using the plight of the Ossetians as cover for its ambitions to overthrow the government of Saakashvili. There is almost certainly a debate going on within the Russian leadership about how far to go in Georgia - whether to stop now and claim the moral high ground in South Ossetia, or carry on and effect "regime change" in Tbilisi, ignoring western outrage.
The signs are that the hawks, in the shape of former president and current prime minister Vladimir Putin, who has virtually a personal feud with Saakashvili, are in charge. Putin reacted angrily to events from Beijing many hours before President Dmitry Medvedev made a public statement. And it was Putin who flew down to Vladikavkaz, the capital of North Ossetia, to coordinate the Russian handling of the crisis and made the ominous comment that the Georgian people would "pass objective judgement on their own leadership".
Another area of great concern is Abkhazia, where there are reports that Russia has sent in thousands more troops, much exceeding the 3,000 peacekeepers it is allowed to keep there under the terms of the 1993 ceasefire agreement.
There are reports that Abkhaz and Russian troops are pushing into the Upper Kodori Gorge, the only area of Abkhazia under Georgian control. And there will be fears for the more than 20,000 ethnic Georgians living in the southern Abkhaz region of Gali who live in a precarious position, caught between Tbilisi and the de facto authorities in Sukhumi.
Diplomatically, the real problem in this crisis is that there is no obvious mediator who would be perceived as impartial.
The Russians, who hold a formal mediating role in South Ossetia, are now a party to the conflict. Western NATO countries, and particularly the Americans, are seen as friends of Georgia.
For the conflict to begin to end, all parties must state clearly that this is in the first place a humanitarian tragedy for civilians - both Georgian and Ossetian - and promise impartial help and support for all those who are suffering.
Thomas de Waal is IWPR's Caucasus Editor. An earlier version of this article was published in The Observer on August 10. |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 25 agosto 2008 : 23:13:23
|
La Géorgie victime de cyberattaques Depuis plusieurs jours, les sites gouvernementaux font l'objet de piratage. Le pays va recevoir le soutien d'experts estoniens
01net. le 11/08/2008
Le conflit qui oppose la Russie à la Géorgie trouve un prolongement sur Internet. Depuis quelques jours, certains sites géorgiens sont bloqués, d'autres piratés. Récemment, celui du ministère des Affaires étrangères géorgien affichait une caricature du président Mikheïl Saakachvili sous les traits d'Adolf Hitler, avant d'être débranché par les autorités. Ce lundi 11 août dans l'après-midi, ce site était toujours inaccessible.
Dans un communiqué repris par Le Monde, le gouvernement géorgien pointe du doigt la Russie, évoquant «une action semblable aux cyberattaques menées par Moscou contre d'anciennes républiques soviétiques». C'est justement l'une de ces républiques qui s'apprête à apporter son soutien à la Géorgie dans ce cyberconflit.
L'Estonie envoie ses experts
Selon l'AFP, l'Estonie s'apprête en effet à dépêcher sur place quelques uns de ses experts en sécurité informatique. L'agence de presse cite un membre du centre informatique estonien, dont dépend le Cert (Computer Emergency Response Team) local.
L'Estonie peut se prévaloir d'une certaine expérience dans ce domaine. En avril 2007, la république balte était la cible d'une vaste attaque touchant ses sites gouvernementaux, ceux des banques, des médias et des partis politiques. A l'époque, le Premier ministre estonien, Andrus Ansip, affirmait que «ces attaques sont venues directement des adresses IP du bureau du président» russe (à l'époque Vladimir Poutine).
Ces incidents contre les sites estoniens étaient intervenus peu après l'enlèvement dans un jardin public de la capitale estonienne, d'un monument à la gloire de l'Armée rouge et datant de la période soviétique.
(http://www.01net.com/editorial/387890/la-georgie-victime-de-cyberattaques/) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 25 agosto 2008 : 23:31:24
|
Conflicto suroseta desata intensas gestiones diplomáticas en Moscú y Tbilisi
RIA Novosti, Moscú 12/ 08/ 2008 Moscú / Bruselas /Tbilisi / Riga, 12 de agosto, RIA Novosti. -- El conflicto en torno a la autoproclamada república de Osetia del Sur ha destado intensas gestiones diplomáticas que hoy se plasmarán en una serie de reuniones en Moscú, Bruselas y Tbilisi.
El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, debatirá la situación configurada en Osetia del Sur con su par francés, Nicolas Sarkozy, quien llegará hoy a Moscú.
En torno al mismo problema se centrará un encuentro entre el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, y sus homólogos de Francia, Bernard Kouchner, y Finlandia, Alexander Stubb, quienes llevarán a Moscú la declaración sobre el cese el fuego en Osetia del Sur, firmada la víspera por el presidente georgiano.
Francia y Finlandia ejercen, respectivamente, la presidencia rotativa de la Unión Europea y la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa. En la jornada de ayer, Kouchner y Stubb visitaron Tbilisi y la república rusa de Osetia del Norte, donde reside actualmente la mayor parte de los refugiados que escaparon del territorio suroseta.
Lo más importante ahora es "retirar las tropas y proceder a las negociaciones" para que los desplazados puedan volver a sus hogares, afirmó Kouchner tras visitar un campo de refugiados surosetas.
En Bruselas, entretanto, se va a celebrar una sesión extraordinaria del Consejo Rusia-OTAN. El representante ruso ante la OTAN, Dmitri Rogozin, precisó la víspera que Moscú insistió en la convocatoria urgente de esta reunión para exponer sus argumentos y su visión de los acontecimientos que tienen lugar en torno a Osetia del Sur.
A esta reunión le precederá un encuentro de la ministra de Exteriores de Georgia, Eka Tkeshelashvili, con los embajadores de los países integrados en el Consejo de la Alianza Noratlántica.
En Georgia también se observa una fuerte movilización diplomática.
El primer ministro de este país, Vladímir Gurguenidze, anunció ayer que los presidentes de Polonia, Ucrania, Francia, Estonia y Lituania tienen previsto visitar en las próximas horas Tbilisi para expresar su apoyo al pueblo georgiano.
Los primeros ministros de Estonia, Letonia, Lituania y Ucrania también planean trasladarse este martes a la capital georgiana por motivos de solidaridad.
Entre otras cosas, informarán a sus interlocutores georgianos acerca del cómo diversos organismos internacionales podrían ayudar a Tbilisi, reveló ayer el canciller letón Maris Riekstins. El conflicto en Georgia, admitió él, podría afectar fuertemente las relaciones entre Riga y Moscú.
El mandatario lituano Valdas Adamkus dijo a su vez que "toda la comunidad internacional ha de emprender acciones enérgicas para prevenir la ocupación de un país independiente en el siglo XXI".
El presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, por su parte, convocó para hoy un mitin multitudinario frente a la sede del Parlamento para "demostrar al mundo entero la unidad" del pueblo georgiano que "nunca se pondrá de rodillas" ante el enemigo.
(http://sp.rian.ru/onlinenews/20080812/115969810.html) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 25 agosto 2008 : 23:45:36
|
Les Européens partagés entre fermeté et modération envers Moscou
Thomas Ferenczi (avec Marie de Vergès à Berlin et Michal Ziembinski à Varsovie) - BRUXELLES, BUREAU EUROPÉEN LE MONDE.fr, Paris 12.08.2008
Les ministres européens des affaires étrangères se réuniront, mercredi 13 août, à Bruxelles pour tenter de trouver une position commune face à la crise en Géorgie. Les Vingt-Sept devront, une fois de plus, surmonter leurs divisions sur la nature de leurs relations avec Moscou.
Plusieurs pays de l'Union européenne (UE), notamment ceux qui ont subi la domination soviétique, appellent à la fermeté, tandis que d'autres sont partisans d'une attitude plus modérée.
La Commission européenne s'est placée dans le camp des premiers en affirmant, lundi, que "la Russie doit cesser immédiatement toutes ses actions militaires sur le territoire de la Géorgie" et que "le franchissement de la frontière de la Géorgie par des troupes russes a changé la dimension du conflit". L'exécutif européen considère que l'Ossétie du Sud fait partie du territoire de la Géorgie et que les troupes russes, en engageant des opérations militaires dans une région où elles sont censées assurer la paix, ont trahi leur mission.
Les Etats les plus intransigeants à l'égard de la Russie sont la Pologne et les Etats baltes, ainsi que la Suède. Le ministre suédois des affaires étrangères, Carl Bildt, qui préside le Comité des ministres du Conseil de l'Europe, s'est rendu lundi en Géorgie. Avant son départ, il a condamné "l'opération militaire" russe, jugeant injustifiées les raisons avancées par Moscou.
La Pologne est depuis toujours un ferme allié de la Géorgie comme de l'Ukraine. Elle juge primordiale l'indépendance de ces deux pays ainsi que leur appartenance aux structures européennes et euro-atlantique pour stopper Moscou dans sa tentative de reconquête de son ancienne zone d'influence. La Géorgie est également importante pour l'approvisionnement polonais en énergie. "Nous défendons un Etat souverain et indépendant, nous défendons la population civile, mais nous défendons aussi notre sécurité nationale, a déclaré dimanche Wladyslaw Stasiak, chef du Bureau de la sécurité nationale de la présidence polonaise. Il n'y a pas de sécurité d'approvisionnement en énergie ni de notre pays ni de l'Europe sans la Géorgie".
D'autres Etats membres plaident pour une position européenne "équilibrée et unie", selon l'expression du ministre italien des affaires étrangères, Franco Frattini. Dans le quotidien La Stampa, M. Frattini affirme qu'il serait "négatif" pour l'Europe que se forme "une sorte de coalition contre la Russie".
RESPECT DE L'INTÉGRITÉ TERRITORIALE
En Allemagne, la chancelière Angela Merkel, comme son ministre des affaires étrangères, Frank-Walter Steinmeier, veulent éviter de faire peser sur l'une ou l'autre partie la responsabilité du conflit. Ils demandent un cessez-le-feu "immédiat et sans conditions". Lors d'un entretien téléphonique avec Nicolas Sarkozy, lundi, Mme Merkel a insisté sur le respect de l'intégrité territoriale de la Géorgie et réclamé la fin des attaques russes. Elle a fait savoir qu'elle soutenait les efforts du président français en faveur d'une solution politique.
La chancelière doit rencontrer le président russe, Dmitri Medvedev, vendredi à Sotchi. La partie s'annonce délicate: l'Allemagne, qui dépend de la Russie pour sa sécurité énergétique, entend ménager ce pays qu'elle considère comme un partenaire stratégique. De son côté, le chef de la diplomatie allemande, qui a multiplié ces derniers mois les efforts de médiation dans la région, est parvenu, dimanche, à établir un contact direct entre Tbilissi et Moscou.
(http://www.lemonde.fr/europe/article/2008/08/12/les-europeens-partages-entre-fermete-et-moderation-envers-moscou_1082637_3214.html) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 26 agosto 2008 : 00:01:59
|
PEACE TALKS - BUT NO SIGN YET OF CEASEFIRE Bombing raids resume as disturbing account of Gori attack emerges
By IWPR reporters in Gori and Tbilisi IWPR'S CAUCASUS REPORTING SERVICE No. 452, Part 3. August 12, 2008
On August 12, for the first time in five days, the presenter on the morning news programme greeted viewers with the phrase, "Good Morning!".
It was a better day for Georgia as peace talks seemed to be bearing fruit and tens of thousands of demonstrators gathered in central Tbilisi to protest against what they see as Russian aggression.
The night passed relatively peacefully - but despite promises of a ceasefire, bombing raids resumed around the town of Gori.
At 1pm, Russian Su-25 jets reportedly dropped five bombs on several districts of Kaspi. An hour later, two villages in the Kareli region, Kiolevi and Ruisi, were said to have been bombed. Two civilians died and one was wounded, reports say.
Elsewhere, the village of Agara was also attacked, but there were no casualties, say locals. And in a raid on the television station in Gori, a Dutch cameraman Stan Storimans was killed and correspondent Jeroen Akkermans wounded, according to reports.
Gori has suffered the most of all Georgian towns, with apartment blocks being set ablaze by Russian bombs.
There is no official death count but dozens of civilians have died, say Georgian media.
Radio journalist Roman Kevkhishvili recounted the following about the August 9 attacks on the town.
"A group of journalists were in a shop buying cigarettes when the first bombing raid started. There were a lot of people, everyone was trying to buy up stores. There was a terrible noise and people began to get hysterical. Women screamed and everyone ran. We ran to the place where the bombs had fallen, it was no longer the same town as it had been a few minutes before when we entered the shop.
"There was panic, people were screaming, some women fainted. Then another bomb was dropped. We took shelter in the doorway of an apartment block. There were horrific scenes around us.
"Four five-storey apartment blocks were in flames. We tried to get near to them to film what was happening. Corpses were lying in the ruined houses. The relatives of the dead were sobbing. A human hand lay in the dust on the road. People in the houses that had been attacked stood on their balconies, shouted and begged for help.
"I also saw one woman jumping from the second floor to her death. I saw the bodies of two girls no more than ten years old. The bodies of several elderly women were lying on the ground. People who managed to flee the burning houses, implored us to help them, saying there were still dead and wounded inside.
"One woman sat down outside her house and looked at it with mad, glazed eyes. She was in shock. Soldiers led her away. "'Doctor, help me, I'm dying,' we heard.
"Then I saw one whole wing of a house with people standing on a balcony come crashing down.
"We ran to the medical centre. The bombing carried on and it was dangerous to stay. Soon soldiers came and began to evacuate us from the city.
"As we were leaving Gori, we saw a lot of destroyed houses on the road. People were fleeing the town. There were terrible traffic jams on the roads and lots of ambulances and fire engines."
+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++
EYEWITNESS: CARNAGE IN TSKHNINVALI An Ossetian who was in South Ossetia during the Georgian assault tells her story
By Larisa Sotieva in Vladikavkaz IWPR'S CAUCASUS REPORTING SERVICE No. 452, Part 3. August 12, 2008
High in the sky I saw five steel-coloured planes. As I was studying them, they formed a line like geese and plunged towards the ground. From their bellies they dropped bombs like eggs. Their insane whistle shook the mountain gorge and the ground shook like an earthquake. Having dropped their eggs, the planes flew on in the direction of Tskhinvali.
It was the morning of August 8 and I was next to the road to the northern village of Java in South Ossetia, having spent most of the night in the forest sheltering from bombardment by the Georgian army.
The night before had been the culmination of all our worst nightmares for many years.
The crisis that came to a head on the night of August 7 was one of many that have occurred since the early 1990s. But this summer broke all records. It seems South Ossetia and Georgia were also getting ready for the Olympic Games. Each side accused the other of breaking the ceasefire regime that has supposedly been in force since the end of the 1992 war, but no one properly investigated the incidents so as to say who had fired first. The parties called on each other to love one another and live in peace.
In early August, the ceasefire violations intensified. As always no one admitted to starting it.
I remember the day when Georgian workers from Gori who were finishing repairs on my sister's two-storey house went home to get a consignment of tiles for her balcony. They did not come back. The road was closed. The noises of war grew louder. An endless stream of private cars and buses with children started moving from Tskhinvali to Vladikavkaz in North Ossetia.
Everyone who had relatives or houses in North Ossetia left. The part of the population which gets called "the summerfolk" - those who based themselves in the north after 1992 and only come back every summer - also left.
Everyone was glued to their television screens. They mostly believed it was just another of the regular attacks, if a bit more intense this time. They were waiting for the promised negotiations.
On the afternoon of August 7, Georgian president Mikheil Saakashvili announced on television that Georgia was declaring a unilateral ceasefire and would not respond to any firing from the Ossetian side. Everyone was delighted. People began rushing home across the mountains from Vladikavkaz.
A few hours later a massed Georgian assault began on the town. For 14 hours we were fired on without pause by every conceivable type of heavy weaponry, supported by the Georgian airforce. The city was fought over in hand-to-hand fighting and in a night of hellish metallic hail it turned into ruins. The hospital and ambulances were destroyed early on, so there was no way of giving proper medical help to the wounded.
The civilian population sheltered in cellars. Tskhinvali residents know these cellars well from previous experience and everyone ran to the ones they knew they were entitled to. Neighbours huddled together, without having time to bring food, water, medicine or warm clothing.
Generally the safest deep cellars designed for storing wine or winter stores are too small. My family sat in a cellar four metres square for three days and nights with 47 people inside. But even the strongest cellars could not withstand the bombardment and the walls and ceilings shook. People were choked and blinded by dust and soot. There were destroyed vehicles and torn bodies on the street. People brought in bodies from the street into the cellars -and waited for the world to react and condemn what was happening.
Zalina Pukhayeva, 32, and a friend, who preferred not to be named, told me she was in a cellar on Ulitsa Geroyev in a part of town which the Georgian troops captured. But they did not know that from their cellar. Then they heard a shout from outside in Ossetian, "Ma Tarsut, rakhiz ut!" - "Don't be afraid, come out!"
Two neighbours in the neighbouring cellar gladly heeded the call, said Zalina, and went out. But then she and those with her in the cellar heard shooting. After a while, they heard a tank move on and she crawled out and found her two neighbours, dead in the street.
People counted the time not in days but in hours and minutes. Everyone waited for help from Russia.
Volunteers began arriving from the other side of the mountain in private cars. They were unarmed and waited in Java to be given automatic weapons in order to go and fight. But there were not enough weapons. Most of the volunteers are now sitting in Java.
My 20-year-old nephew signed up as a volunteer and in three days was transformed from a student into a soldier. His parents sat in a cellar and waited for short SMS messages from him every morning and evening containing the short but vital word "alive". When they could not get through to him, they fell into despair but his friends are still sending them messages.
People in the villages mostly hid in the woods. I was there too, along with children, women and old people, hiding from aerial bombardment.
There was practically no telephone link to the outside world. It was only possible to send SMS messages. For the whole night of the assault I exchanged messages with a friend in Tbilisi. He said that the Georgian media was celebrating the fact that Tskhinvali had been captured. He advised me to leave and was very worried about me. But my mother did not want to leave my house and the grave of my father and I took the decision not to go, saying that it was safer to stay in the forest than travel a road being bombed.
In the forest it was frightening, cold and damp. Children suffered from diarrhoea, nausea, chills. In the morning, I desperately wanted coffee. I said that I needed to find a place where I could get a mobile telephone signal. But I could not get a signal. Risking being bombed, I went back into the city. I could see nothing but hellish fires burning. My part of the town had not been entered by the Georgian troops. I made coffee and brought it into the forest.
Then on the afternoon of August 8 after drinking my coffee I saw an endless column of Russian tanks heading for Tskhinvali and not on the roundabout route but straight through four Georgian villages.
After three days of war without food and sleep my nephew was allowed home for some rest - happy to still be alive.
The carnage of the last few days is the culmination of years of ceasefire violations. Small outbreaks of fighting occurred at night and in the morning the people of Tskhinvali exchanged information about who had been killed, whose house had been damaged. Then they got on with their lives. They bought fruit, vegetables and yoghurt from Georgians who had come to the town from the very same villagers where the firing came from the night before.
Ossetians felt frustrated that no one was telling the world about the situation they were in. Memories of the previous two wars made them increasingly nervous.
Living in a tiny confined space, cut off from the rest of the world and unable to travel, the South Ossetians waited to hear from Georgia and international officials. Instead, they felt, the only true information they heard came occasionally from Russian peacekeepers and journalists. As a result, they only watched Russian television to learn about the nightly exchanges of fire.
Of course it is naïve not to be aware that all truth is relative, especially in a situation between peace and war. But if you studied the figures and worked out what kind of human and material losses each side had sustained from these outbursts of violence, you could work out who had opened fire first and managed to keep firing until morning.
Ossetians hoped that the big cheeses whom they saw on their black-and-white television sets, sitting in New York and Moscow would not let this fragile peace be shattered. They got used to a continuation of the life of "no war, no peace" they had known since the beginning of the 1990s. It was a hard, gloomy life but at least it wasn't war.
The Georgians asserted that the Ossetians were their brothers and they had no problems with them, only with the South Ossetian authorities. The Ossetians said they did not wish to live, even with brothers, inside a state which had tried to destroy them four times within the past 100 years. They insisted there were a lot of problems. The international community preferred to pay attention to the Georgian-Abkhaz conflict.
South Ossetians did not put their trust in international mediators. They preferred to deal with Russia via North Ossetia, where the majority of Ossetians live.
All these years since the end of the Soviet Union, Russia gave the South Ossetians a path to survival in exchange for loyalty. Several times Georgia sent in its tanks but also expected loyalty.
Larisa Sotieva is an Ossetian humanitarian worker. |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 26 agosto 2008 : 18:30:21
|
La guerra acaba en limpieza étnica Los civiles georgianos se ven obligados a abandonar Osetia del Sur y Abjazia
RODRIGO FERNÁNDEZ - Moscú El País, Madrid 16/08/2008 Georgia y Rusia se han acusado mutuamente de perpetrar actos de limpieza étnica y graves abusos durante la guerra que les ha enfrentado por las regiones separatistas de Osetia del Sur y Abjazia. Human Rights Watch denunció ayer que Rusia ha empleado bombas de racimo sobre Gori y otras localidades georgianas -algo que Moscú niega- y asegura que el Kremlin y sus aliados surosetios han exagerado el número de víctimas (supuestamente, 1.600 muertos) causadas por el ataque georgiano contra Tsjivali, la capital surosetia.
Lo cierto es que una semana después del inicio del conflicto, Osetia del Sur y Abjazia han quedado completamente en manos de los separatistas y en ambas se ha producido una limpieza étnica de hecho. Miles de residentes georgianos se han visto obligados a huir, abandonándolo todo. El líder surosetio, Eduard Kokoity, ha dejado claro que impedirá que la población civil georgiana regrese a sus hogares. Los surosetios acusan a los georgianos de abusos en los primeros días del conflicto, después de que las tropas de Tbilisi se apoderaran de varias aldeas en la región separatista y atacaran la capital. La situación dio un cambio radical con la llegada del Ejército ruso. Los georgianos que no pudieron huir a tiempo de sus aldeas fueron asesinados o expulsados por los ocupantes, según acusaciones de Tbilisi, que citan el caso de la localidad de Churta.
Georgia presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia en la que acusa al Kremlin de realizar una limpieza étnica contra los georgianos desde principios de los 90 en Abjazia y Osetia del Sur. Este tribunal dirime asuntos entre Estados.
Preguntado sobre qué queda en lo que antes eran enclaves georgianos dentro de Osetia del Sur, Kokoity no dudó en responder al diario Kommersant: "Nada. Hemos arrasado con todo". Kokoity reconoce que ha habido pillaje, pero asegura que "son las consecuencias de toda guerra, de toda agresión" y agrega que trata de poner coto a estos desmanes. Esos poblados georgianos han sido liquidados y a la población civil no le permitirán regresar. "No estamos dispuestos a dejarlos volver", dijo. Las autoridades surosetias quieren instalar en las aldeas y en las viviendas que aún quedan en pie a los osetios que emigraron en su día desde Georgia, cuando Osetia del Sur declaró su independencia. Con ello, esa región separatista, que era como un mosaico de localidades osetias y georgianas, pasa a convertirse en un territorio monoétnico.
Lo mismo sucede en Abjazia, donde la mayoría de los georgianos que todavía había en el Kodori y en la provincia de Gali huyeron ante el avance de rusos y abjazos. La ONU evacuó ayer a 700 "civiles aterrorizados".
El Kremlin, mientras tanto, ha enviado a Osetia del Sur a un equipo de fiscales y criminólogos con la tarea de documentar "los bombardeos indiscriminados" y "las atrocidades" cometidas por los georgianos la semana pasada, que, según los rusos, han dejado 1.600 muertos. Sin embargo, Human Rights Watch y otras organizaciones han puesto en duda esa cifra dada por rusos, que estaría muy abultada.
Las muertes de civiles verificadas en Tsjivali por Human Rights Watch no superan el centenar. La experiencia de los conflictos armados indica, además, que normalmente el número de heridos supera en tres veces al de muertos. En este caso, no llegan ni a 500. A pesar de ello, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, y los dirigentes surosetios continúan hablando del "genocidio" cometido por Georgia.
(http://www.elpais.com/articulo/internacional/guerra/acaba/limpieza/etnica/elpepiint/20080816elpepiint_4/Tes) |
 |
|
|
alazaro
Envíos 10057 |
Enviado - 28 agosto 2008 : 13:56:26
|
Guerra relámpago en Georgia
JEAN MEYER El País, Madrid 28.08.2008
"No entiendo la actitud de Mijaíl Saakashvili. Se tiró en la trampa urdida por los rusos con una celeridad que me hace pensar que, si ha jugado tan mal (puesto que lo perdió todo y ofreció una victoria inesperada a Putin en bandeja de plata), o bien es mucho menos bueno de lo que creía yo, o bien es francamente visionario, al estilo de Anuar el Sadat: me lanzo en un pleito perdido de antemano para romper el statu quo, internacionalizar el conflicto y hacer que las cosas se muevan". Ésta es la hipótesis de un conocedor de Georgia y de su presidente, expresada en una correspondencia privada.
Pero lo importante son Rusia y sus dirigentes, que habían advertido que la independencia de Kosovo no quedaría sin consecuencias: es el principio de la reparación de esa caída de la Unión Soviética definida por Vladímir Putin como "el mayor desastre político del siglo pasado". Un Putin que calificó hace un año al georgiano (¿osetio?) Iósif Stalin como "el dirigente ruso más exitoso del siglo XX" y dijo alguna vez a Saakashvili: "Gracias por habernos dado a Stalin".
Nadie debió sorprenderse del puñetazo dado por Moscú sobre el tablero mundial. Putin ha sido muy claro desde un principio y, como los militares rusos desde 1991, ve en la expansión de la OTAN "una amenaza" a la seguridad de Rusia. Lo reiteró en abril y advirtió que la entrada de Georgia y Ucrania en dicha alianza sería un casus belli. "¿Pero qué es Ucrania? ¡Ni llega a Estado! Parte de su territorio es Europa central, la otra parte, la más importante, se la dimos nosotros", dijo Putin, y evocó la posibilidad de quitarle Crimea, para empezar.
Solzhenitsin le pedía a Mijaíl Gorbachov que renunciara al imperio, del cual los rusos eran las primeras víctimas, para poder pensar en la libertad. Putin demuestra que el gran Alexandr tenía razón: empezó por desvirtuar la incipiente democracia rusa antes de emprender la tarea de devolver a Rusia su estatus de gran potencia imperial. Para poner de rodillas a Bielorrusia, Georgia, Ucrania (y Europa), ha cerrado la llave del gasoducto a su antojo; ha presionado de mil maneras a Georgia y a los países bálticos y, bien lo dijo un político estonio, "la respuesta de Occidente en el asunto georgiano no puede sino alentar Rusia a ir más lejos".
Los países escandinavos y las antiguas "democracias populares", dominadas por la URSS hasta 1989, toman muy en serio un asunto que los países latinos prefieren minimizar. Los checos recuerdan el triste agosto de 1968 con los tanques soviéticos en sus calles y también el trágico verano de 1938, cuando, hace 70 años, las democracias europeas abandonaron al "Señor Canciller Hitler" las provincias separatistas de los Sudetes, pobladas por alemanes. Unos meses después, los tanques alemanes entraban en Praga. No es seguro que vaya a pasar lo peor, pero hay que pensar en lo peor para evitarlo.
Jean Meyer es historiador del CIDE, en México DF, y autor de Rusia y sus imperios, 1894-2005, Tusquets, 2007.
(http://www.elpais.com/articulo/internacional/Guerra/relampago/Georgia/elpepuint/20080828elpepiint_7/Tes) |
 |
|
|
|